Entusiasmo, el Combustible del éxito

Muy pocas cosas -o nada importante- podrá hacer si antes no se nutre de entusiasmo. Ésta es una potente conducta, un sustancioso alimento que nos permite persistir con fe y optimismo. Los entusiastas cobijan mentalidad ganadora y la aplican en todo momento.

Marcelo Tarde
Marcelo Tarde
3 de noviembre · 457 palabras.
www.marcelotarde.com

“Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma” (Albert Schweitzer)

Quien practique el entusiasmo de manera cotidiana, permanente, sostenida, tendrá un aliado vigoroso para conquistar todas las misiones que desee. El entusiasta es un ser el cual siempre dispuesto a progresar y ayudar a quienes lo necesiten. Tiene miras elevadas, pero no despega los pies de la tierra para, precisamente, transformar en realidad sus quimeras.

Si comparásemos dos gerentes de empresa, ambos con idénticas condiciones en todos los aspectos, en la misma profesión, pero con la única (y gran) diferencia que uno es entusiasta y el otro no, le aseguro que el primero tendrá clientela, prosperidad y crecimiento constante de su lado.

En tanto el otro, sufrirá las consecuencias de manera irremediable, y su empresa quebrará, tarde o temprano. Simplemente, porque no existe persona exitosa que no sea entusiasta.

Es que cuando prendemos esa “chispa” (siempre y cuando el entusiasmo sea sincero y no falso), también encendemos fuerzas invisibles otorgadas por Dios para ayudarnos en nuestros proyectos. Esto es aplicable para cualquier clase de trabajo, emprendimientos, estudios, relaciones familiares, sentimentales y todo lo que se le ocurra.

Además, si nosotros estamos impregnados de ese aliado interno, también lo despertaremos entre nuestros semejantes, al poseer un gran efecto “contagioso” de contenido íntegramente positivo, beneficiando así a quienes nos rodean.

De lo que sea

Y quizá se pregunte, ¿de qué me entusiasmo? Pues déjeme decirle que siempre encontrará motivos, sean físicos, materiales, intangibles o personas, con los cuales nos entusiasmaremos. Incluso con las cosas más sencillas. Si prefiere, entusiásmese de algo “loco”, pero que realmente lo motive.

Mientras la gente pesimista se deprime, dejando todo por la mitad, claudicando ante los primeros reveses, el entusiasta mantiene la fe, revisa los errores cometidos, planea una nueva estrategia y actúa en base a ésta, evitando caer en la desesperanza.

Si mantuviésemos el mismo entusiasmo que adoptamos toda vez que acudimos a ver a nuestro equipo de fútbol o basket favorito, la película que recién se estrena o mismo a nuestra novia -si estamos 100% enamorados, claro está-, ¡cuánto se nos facilitarían todas las actividades, por pesadas que fuesen!

Por eso, si usted no siente corriendo por sus venas este verdadero combustible del éxito, muy difícilmente conquistará la gloria.

Marcelo Tarde Benítez
Periodista. Escritor. Conferencista Motivador. Consultor Internacional.

Artículo extractado de su libro "Cómo Vivir en el Planeta de la Confusión". Visita nuestra página web, escríbenos, y con gusto te contestaremos. Si te gustó este artículo, puedes reproducirlo, siempre y cuando sea fielmente y mencionando nuestra fuente, o sea nombre y web. Estamos a tus órdenes, que tengas un gran día!

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