Purificación Artesanal del Aguaexisten Sistemas de Purificación de Agua y Mallas Con Orificios Tan Pequeños (de una Milé

Existen sistemas de purificación de agua y mallas con orificios tan pequeños (de una milésima de milímetro), que logran filtrar oxido, cal, colorantes como las tierras rojas, hidrocarburos, herbicidas, pesticidas, bacterias (como E’ Coli, Giardia Lamblia, Bilarzia, Amibas y Salmonelas), virus

Josue Cardoza
Josue Cardoza
20 de diciembre · 1055 palabras.
 Cómo purificar agua en un marco doméstico

Existen sistemas de purificación de agua y mallas con orificios tan pequeños (de una milésima de milímetro), que logran filtrar oxido, cal, colorantes como las tierras rojas, hidrocarburos, herbicidas, pesticidas, bacterias (como E’ Coli, Giardia Lamblia, Bilarzia, Amibas y Salmonelas), virus (por ejemplo Vacuna, Entero, Echo9), partículas radioactivas y nucleidos solubles. Pero, para una experiencia a escala doméstica con dispositivos simples, lo más adecuado será partir de agua libre contaminantes químicos, como la que proviene de la lluvia recogida de un tejado limpio y en una zona libre de lluvia ácida.

Comenzaríamos con un cribado haciendo uso de una simple malla de colador.

Luego se sedimenta recurriendo, en lo posible, a la incorporación de sulfato de aluminio, que ayuda a que precipiten las partículas que no se retuvieron en el cribado. Se añaden entre 5 y 10 miligramos de esta sal en cada litro de agua que se trate. Si no se consigue esta sal, se debe dejar reposar el agua durante toda una noche. El agua sobrenadante se filtrara entonces y el depósito se separa.

A continuación se filtra. El objeto de este proceso es eliminar la turbidez del agua que ha sido pasada por la criba y el decantador. Describiremos algunos filtros caseros:

Filtro de arena: No es capaz de purificar el agua por completo. Esta constituido por varias capas de grava y arena en una columna a través de la cual pasa lentamente el agua (2,7 litros por m2 y por minuto). El recipiente puede tener un volumen que oscila entre 200 y 1000 litros. La columna conviene que alcance el metro de altura.

La arena debe estar limpia y exenta de arcilla, polvo, raíces y otras impurezas. Debe tener un diámetro que oscile entre 0,25 y 0,35 mm. En cambio la grava tendrá diámetros de 3 mm. a 5 u 8 cm distribuida en un gradiente en función del tamaño. Cuando se tape el filtro se debe sacar arena en la capa superior y lavarla o cambiarla (3 a 5 cm.). El filtro nunca deberá tener menos de 60 cm. de altura.

Filtros de cerámica: Este filtro, luego de colar y decantar, entrega el agua en perfectas condiciones de potabilidad, siempre y cuando no haya habido aguas negras mezcladas. No es necesario hervirla o desinfectarla luego. Con el se puede extraer agua de lagunas, charcas, represas, lagos, ríos y aljibes.

Para destruir organismos nocivos como bacterias, virus, amebas, esporas, etc. el agua deberá ser hervida. Con tal fin se dejaran transcurrir por lo menos 20 minutos para estar seguro que se ha desinfectado por completo. Se recomienda usar siempre el mismo recipiente para esta labor. El hervido del agua hace que muchos gases como por ejemplo el dióxido de carbono se desprendan. Esto le da un sabor muy particular. Para volver a disolver esas sustancias, sin embargo, no es necesario agitarla sino por el contrario dejarla reposar algunas horas.

La Universidad de Maryland (USA) ha patentado un sistema que inhibe el desarrollo de bacterias por la presencia de plata en el filtro. Este proceso se denomina bacteriotasis ya que controla o interrumpe el crecimiento de gérmenes que puedan, en los periodos de no uso, contaminar el carbón activado.

El carbón activado se produce a partir de hulla mineral o materia orgánica (mimbre por ejemplo). Al convertirse en diminutos gránulos (en presencia de una atmósfera de vapor a muy alta temperatura), la superficie de los corpúsculos aumenta a causa de una serie de transformaciones que dan como resultado microporos y cavernas. Estos relieves en la superficie de los gránulos de carbón activado aumentan considerablemente la superficie de absorción. Por ejemplo medio kilo adquiere un área de más de cuarenta hectáreas lo que permite tratar un enorme volumen de agua.

La cloración es la última etapa de purificación doméstica posible desde un punto de vista práctico. Es en esencia un método químico para eliminar gérmenes de todo tipo. Este procedimiento se utiliza en todas las grandes plantas urbanas de potabilización. El cloro, en una dosis adecuada, constituye un medio ideal para tratar el agua pero así como tiene ventajas también tiene desventajas. Por ejemplo es útil pues oxida metales que en una dilución determinada contaminan el agua. Es el caso del manganeso y el hierro. Por otra parte destruye sabores y colores. Inhibe el crecimiento de algas y bacterias. No deja residuos en el agua siempre y cuando no haya aplicaciones exageradas. Asimismo como desventaja se destaca la imposibilidad de calcular con exactitud la dosis necesaria. En principio se puede afirmar que aquellas que contienen mucha materia orgánica no son aptas para tratarse con cloro. Aparte, siempre es mejor verterlo en forma de solución. Por ejemplo al 1%.

Para calcular con cierta precisión la dosis se puede recurrir a un ensayo. Con el no se pecara ni en exceso ni en insuficiencia:
1) En un recipiente se pone el agua cuya dosis de cloro se desea analizar.
2) Incorporar tres cristales de yoduro de potasio (KI). Agitar hasta que se disuelvan.
3) Agregar 5 gotas de vinagre (ácido acético). Revolver.
4) Añadir unas cuantas gotas de solución de almidón. Agitar.

Ahora, si se tiñe de azul-morado existe cloro residual. Cuanto más intenso sea el color, mayor concentración de él habrá. Es aconsejable que luego de 20 minutos no haya demasiado olor a cloro luego de haberlo mezclado.

En síntesis, para clorar agua primero hay que cribar, sedimentar y filtrar. Luego se calcula el volumen. Seguidamente se aplican tres gotas por litro de solución de cloro al 1%. Se debe agitar y reposar unos 20 minutos. Luego se mide el cloro residual por el método anteriormente descrito. Si no se presentara el color azul-morado se debe repetir el proceso. Si se comprueba la presencia de cloro residual el agua esta potabilizada. Para terminar se debe almacenar teniendo en cuenta lo siguiente: a) Hay que usar recipientes bien tapados para no volver a contaminarla. b) Los recipientes hay que limpiarlos periódicamente. Los tanques dos veces al año y los botellones o jarrones todas las semanas.

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