Cultura Artificial I Medio Ambiente y Cultura.

Conceptos como el éxito y el fracaso constituyen los cimientos de la nueva educación para la vida productiva, la institucionalización y la negación de lo natural a ello llamamos ser civilizados.

Andres Fernando Orozco Macias
Andres Fernando Orozco Macias
23 de diciembre · 1312 palabras.
 CULTURA ARTIFICIAL
Consumismo y publicidad
La necesidad innecesaria de crear necesidad.
Andres Fernando Orozco Macias

I
Medio Ambiente y Cultura.

“Creemos que habremos de comprender si poseemos más información, más libros, más hechos cuando solo seria mirar nuestros hábitos para comprenderlo todo...”

“EL AMAZONAS ESTÁ EN PELIGRO. En 10 años se devasto un área como la del Reino Unido. El bosque húmedo del Amazonas, que le da el 20 por ciento del agua dulce al planeta, estará casi perdido en 40 años.
Las presiones y amenazas que pesan sobre este ecosistema continental, extendido por nueve países (entre ellos Colombia), están llevando a los paisajes de selva, diversidad socio ambiental y agua dulce sean reemplazadas por paisajes degradados, sabanizados y zonas secas.
Esto concluye un reciente atlas editado por la Red Amazónica de Información Socio ambiental (RAISG), titulado “amazonia abajo presión”.
La publicación muestra que entre el 2000 y el 2010 se talaron 240,000 kilómetros cuadrados de selva, extensión equivalente a todo el territorio de Reino Unido.
Se evidencia un arco de deforestación que se extiende desde Brasil hasta Bolivia y una zona de presión hídrica y explotación petrolera en la Amazonia andina (Colombia y Perú). Otras amenazas son la construcción de carreras, los proyectos petroleros y de gas, las hidroeléctricas, la minería y los focos de calor producto del cambio climático.
“Si los intereses económicos que avanzan sobre la selva húmeda tropical más grande del mundo se concreta (zona que además cobija el rio amazonas, el más caudaloso del planeta), esta se convertirá en una sabana con isla de bosque”, dice el documento.
Según explica Martín von Hildebrand, director de la fundación Gaia Amazonas, “la visión que tenemos es altamente preocupante para el futuro de la amazonia”. Además asegura que “si cruzamos esta situación con las proyecciones de los modelos que estudian el impacto del cambio climático, vemos que es imperativo tomar decisiones mas allá de los intereses de cada país, para salvaguardar, de manera conjunta, este gran ecosistema del cual depende el futuro del planeta”.”

Ponía en su sección La Vida el diario ADN en Medellín Colombia el 6 de diciembre de 2012, cuatro días más tarde en la emisión del Lunes de 10 de diciembre ponía en la misma sección:

“Fracaso en la Cumbre del Cambio Climático
No hubo acuerdo entre países para reducir las emisiones.
Este fin de semana finalizo otra conferencia de la ONU que no produjo avances para contener las emisiones de gases de efecto invernadero, los más preocupados por el cambio climático están preocupados por el panorama.
Mientras miles de delegados abandonan sus hoteles y volvían a sus países, algunos se preguntaban si el sistema de la ONU no había empeorado las cosas al dar una cobertura para los lideres no adopten acciones significativas. Los partidarios sostienen que el proceso de la ONU aun es el único marco de trabajo para una acción climática global, pero a menos que países ricos y pobres puedan inyectar urgencias a sus negociaciones, se dirigen a un fiasco diplomático en el 2015, que es el próximo plazo final para un nuevo acuerdo climático global [...]La conferencia realizada en Qatar -el país que produce mayor volumen de gases en el mundo- acordó extender el Protocolo de Kioto que limita las emisiones, que habría expirado en semanas. Pero Canadá, Rusia y Japón abandonaron el acuerdo. [Los] Estados Unidos nunca lo ratifico y Kioto excluye a países en desarrollo, donde las emisiones crecieron.”

El capitalismo del siglo XX y XXI se basa en el consumo de bienes y el uso de servicios al máximo, y también en el rutinario trabajo de conjunto especializado.

A ninguno de los sistemas políticos actuales les conviene cambiar de raíz los modos de producción dominante, la negativa y falta de compromiso por parte de las grandes naciones hacia un cambio climático benéfico parece no ser la prioridad fundamental, de igual manera ni a los gobiernos de Brasil y Colombia les conviene intervenir en darle stop a la destrucción del Amazonas. Son estas multinacionales destructoras del ecosistema amazónico las que a modo de cáncer consumen uno de los pulmones del mundo, pero ¿para qué se hace esta destrucción masiva!? Para la creación y sostenimiento de una cultura de consumo, en esencia deteriorante y nada necesaria para la vida natural. Sin duda es después de la finalización de la guerra fría, la configuración del capitalismo mundial y la caída del muro de Berlín en 1989 cuando la globalización y la explotación de los recursos del planeta comienzan su odisea hasta el momento indetenible.

La sociedad del bienestar y el confort, de los placeres producto de las atracciones gaseosas de satisfacciones momentáneas, de compras impulsivas y despilfarros económicos que dan como resultado una cultura de masas que aspira a la voluptuosidad y los excesos que proporcionan las nuevas formas de consumo y la publicidad, que consiente o inconscientemente continua con la fragmentación ecológica y la deformación ecosistematica del planeta, con la liquidación de cientos de plantas y animales, con la sequia y contaminación de ríos y lagos.
La cultura que paso de la creación al producto de masas, la cultura de la necesidad de producir necesidades innecesarias, de vidas a través de la televisión, del computador y las redes sociales donde todos presumen lo que no tienen y reflejan sus frustraciones, de una cultura cambiante al ritmo del alza o baja del dólar, de la fugacidad de la publicidad que promete vidas mejores.

Es el deseo de satisfacciones fugaces la llevo a una desconexión con la naturaleza, desligando al hombre del entorno natural para dotarse a sí mismo de poder para transformar y destruir el ecosistema al que pertenece, convirtiendo en desecho lo que hace parte de otro entorno natural.
El poder del que el hombre se auto-doto se llama cultura, sostenida y mediatizada por la ciencia, una vez que dejo de basarse en la experiencia directa, el conocimiento paso a depender de los científico, la tecnología, la industria y lo que estas descubrían, una institucionalización de la experiencia natural, con el nombre de autoridad para definir y determinar el mundo en la medida que se adelantaban a predecir el comportamiento del planeta. En esto entendemos que hay dos momentos en la historia del conocimiento científico y su proceso genealógico que comprenden primero la experiencia como base de todo conocimiento cultural y el segundo momento y el predominante es la institucionalización del conocimiento. La naturaleza y su etiqueta pasó al dominio de las instituciones que favorecen la multi-producción global.

La cultura occidentales perdió la capacidad de diferenciar entre el conocimiento comercial impartido por las academias e instituciones de conocimiento y el conocimiento natural para vivir en naturaleza, la aniquilación de los espacios naturales producto de la industrialización del producción masiva de millones de objetos que considera nuestra actual cultura material como necesarios dentro del desarrollo de la vida cotidiana, ha provocado una deformación de la vida natural como tal y desfiguración en las necesidades esenciales del hombre y sus relaciones interpersonales. Vale preguntarnos los cimientos de la educación actual ¿educación para qué y para quién? Sin duda: educación para la producción y una producción para las masas endeudadas y esclavizadas a pagar la hipoteca, ganancias para un pequeño porcentaje de la población.
Conceptos como el éxito y el fracaso constituyen los cimientos de la nueva educación para la vida productiva, la institucionalización y la negación de lo natural a ello llamamos ser civilizados, en la sociedad del crecimiento, crear desigualdad en todos los ámbitos de la vida se convierte en un criterio de progreso.
Llamamos progreso al cemento, a la construcción masiva de carreteras y edificios, la velocidad en las comunicaciones, el arrasamiento de cientos de hectáreas de bosques dando como resultado un mundo parecido a una fábrica casi imposible de detener.

Comparte tu conocimiento y tus intereses con el mundo.

Publica un artículo →