Cómo Preparar una Ponencia

Para que una ponencia o un discurso sea efectivo y llegue a la audiencia hay que prepararlo. En este artículo se dan consejos útiles de qué y cómo prepararlo.

Guillermo Rospigliosi
Guillermo Rospigliosi
1 de agosto · 740 palabras.
 La mejor manera de que una ponencia, un discurso, una presentación o cualquier actividad que signifique hablar delante de público tenga éxito es la preparación. Además de que la audiencia lo agradecerá y de que se nota mucho cuando está bien preparada y estructurada, la preparación y el ensayo es el mejor método para perder o amainar el miedo y los nervios que produce hablar en público.
Hay que tener en cuenta 4 elementos para preparar una ponencia:
1.- Definir el objetivo: Para definir el objetivo de cualquier discurso te tienes que hacer la pregunta ¿para qué estoy aquí?
¿Quiero entretener a mis oyentes? ¿Quiero que compren los nuevos productos de mi empresa? ¿Quiero motivarlos para que ayuden a mi asociación?¿Quiero exponer un informe de resultados? ¿Quiero exponerles mis conocimientos sobre un tema en específico?
Tienes que definir cuáles son las ideas principales que quieres que recuerden cuando acabes y sobre estas ideas debe girar tu discurso. Si no
defines que es lo que quieres lograr con la ponencia que vas a dar va a ser muy difícil transmitir a la audiencia lo que quieres decirles.
Si te preparas estratégicamente una presentación definiendo bien los objetivos, es más fácil que puedas solucionar con solvencia cualquier imprevisto que se pueda presentar, además si tienes claro que quieres transmitir los pequeños fallos o situaciones desfavorables que se puedan presentar no te descentrarán ya que tienes claro qué quieres decir
2.- Conocer a la audiencia: Este elemento es a menudo ignorado o pasado por alto por los oradores.El conocer a la audiencia te da una ventaja enorme, es la manera más eficaz de dejar huella en el público. Cuando te tomas el trabajo de conocer a tu público te centras en ellos y no en ti, y esto te genera mucha más confianza en ti mismo. Si centras tu atención en ti mismo habitualmente se piensa:
¿Lo haré bien?
¿me temblarán las piernas?
¿perderé mi empleo?
¿les gustaré?… y esto genera ansiedad y nervios, en cambio Si te centras en el público, en averiguar cuáles son sus intereses y en canalizar la atención
fuera de ti, ganarás mucha confianza en ti mismo. Al desplazar la atención al público disipas toda esa energía nerviosa aparte de lograr
presentaciones de mucha más calidad y generas confianza
Estas son algunas preguntas que te puedes hacer para conocer a tu audiencia, cuanto más sepas mejor:
¿Porqué van a ir?
¿Cuáles son sus intereses?
¿Qué información esperan recibir?
¿De dónde son?
¿Cuál es la media de edad?
¿Qué relación hombres/mujeres habrá?
¿Qué saben de mí?
3.- Medir bien la duración: Para que la comunicación sea efectiva el mensaje debe ser limitado y bien estructurado, de esta manera permites a la audiencia recordar los datos que les has facilitado. Un error común es querer impresionar al público con tus conocimientos ofreciéndoles información que se desvía del tema principal. i cometes este error lograrás que los asistentes adopten una actitud de autodefensa y se aburran. Lo único que pensarán es cuánto tiempo falta para que acabe
Cuando diseñes un discurso planifica cuánto tiempo le vas a dedicar a cada parte del mismo e intenta cumplirlo o acercarte lo máximo.Si tienes mucha información que transmitir te puedes preguntar ¿contribuye esta idea a reforzar el objetivo principal que quiero transmitir? Si la respuesta es NO, deberías considerar la posibilidad de quitarlo de la ponencia.
4.- Organizar la estructura del mensaje: Una vez que sabes qué objetivo quieres lograr con tu discurso, conoces a tu audiencia y has limitado su duración ha llegado la hora de estructurar y organizar la información que vas a dar.
La estructura se divide en tres partes:
Apertura –> Diles lo que les vas a contar
Desarrollo –> Cuéntaselo
Cierre –> Diles lo que les has contado
Una buena estructura te permite operar en situaciones de estrés y convertir posibles contratiempos en oportunidades. Es tu brújula.La regla de oro es desarrollar las ideas de forma ordenada, lógica y con la mayor brevedad posible. Así será mucho más fácil que los oyentes no pierdan el hilo y estén atento. La audiencia también necesita una estructura. El público siempre nota cuando una presentación está bien trabajada y organizada.
Si logras hacer un discurso, presentación o exposición, con el objetivo bien definido, conociendo a la audiencia, consciente de la duración y con una estructura clara ordenada y lógica tienes todos los ingredientes para lograr enganchar a la audiencia
 Guillermo Rospigliosi
www.exitopersonal.net

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