Historias de mariachis nunca contadas

En cualquier lugar del mundo es viable tropezarse con un conjunto de mariachis. En Bogotá muchos conjuntos de mariachi se consolidan en el género. La identidad de estos artistas se ratifica a partir de sus chaquetas y pantalones adaptados con taches y bordados de arabescos, junto a sus sombreros.

Fabian Ledesma
Fabian Ledesma
10 de junio · 761 palabras.

Las tonadas llegan al p√ļblico coloreado por el exclusivo trasfondo sonoro que les brindan sus instrumentos esenciales: el guitarr√≥n, la guitarra, la vihuela, el viol√≠n, arpa y la trompeta. El comp√°s de los ritmos circula por Bodas, fiestas de quince, cumplea√Īos, pedidas de matrimonio, reconciliaciones e incluso han sido solicitados para sosegar la aflicci√≥n de alg√ļn enfermo. Conforme exactamente los mismos m√ļsicos, en cada muestra ofrecen m√°s que m√ļsica. Ellos otorgan gozo y romanticismo, que son el coraz√≥n de sus homenajes tan solicitados: las serenatas.

Reconocimientos a estas serenatas, ciertos artistas exponen la posibilidad de que en el cielo les haya reservado un sitio de privilegio, como recompensa por la cantidad de √°nimas que consiguieron unir. Asevera que son una suerte de serafines terrenales, con la potestad de traspasar los corazones tiernos con sus valses, vidalitas y boleros.

Los mariachis instan que con sus rancheras, pasodobles y huapangos pueden agitar los pies al m√°s retra√≠do de la fiesta. Dicen que son id√≥neos de subir el fuego √≠ntimo de la dicha, de estimular el calor de un beso, de fundir los desconsuelos, de inducir a la nobleza del perd√≥n. Revalidan todo esto con el testimonio de que vocalizando se deleitan los corazones. Y la reflexi√≥n es que gracias a la mitad de estas pericias, estos se√Īores ya podr√≠an conformar el cuadro de titanes mundiales.

Las memorias de estos mariachis inquietan al planeta, desde su empleo y casi por casualidad, han conseguido examinar desde muy cerquita el efecto de las personas. Por medio de su oficio ellos participan para renovar la vida de muchos. Como los titanes.

Una de las leyendas m√°s tiernas que cuentan estos Mariachis es la de una parejita de enamorados. Ella quer√≠a casarse. √Čl trabajaba como mercader y, con la disculpa del ahorro y de la posibilidad de un mejor momento financiero, postergaba continuamente la data de Boda. Cuando las cosas comenzaron a colocarse tensas, el chico resolvi√≥ invocar a los mariachis y pens√≥ un plan: el instante de la sorpresa ser√≠a durante la celebraci√≥n de aniversario de su novia.

Ese mismo d√≠a, adem√°s de esto, en los instantes precedentes a la fiesta, √©l le afirmar√≠a que no podr√≠a ir a la festividad. ¬ŅLa excusa? Un viaje por motivos laborales. De esta manera se hizo y fue grande la decepci√≥n de la enamorada cuando se dio cuenta de que su futuro no estar√≠a presente en los festejos, sobre todo por el hecho de que era demasiado tarde para suprimirlo.

Adolorida, prosigui√≥ con los planes y a la noche se dirigi√≥ al lugar de la fiesta. Una vez all√≠ todo fue admiraci√≥n y revuelta: siete u 8 sujetos de chaquetas negras, mo√Īos rojos y enormes sombreros surgieron a su tropiezo. Luego, como surgido de las estrofas de "Cielito lindo", surgi√≥ un excelente ramillete de rosas y tras √©l, su hombre. Ella solt√≥ los incipientes lamentos de emoci√≥n. √Čl, de rodillas, le plante√≥ matrimonio mientras que ampliaba sus brazos brind√°ndole unas alianzas. Ella se abandon√≥ al lamento y se aligero a abrazarlo.

√Čl se acoplo y de alg√ļn lado desenvaino unos documentos que eran, en escenario, mucho m√°s: trascendieron ser las escrituras de una casa que hab√≠a conseguido hac√≠a poco. Ella no pod√≠a aguantar tanta sorpresa. Enunciar que re√≠a a risotadas o que lloraba a voces era igual de v√°lido. El chaval era el postulante ideal. A esa altura, hasta nosotros dese√°bamos casarnos con √©l", declara Diego.M√°s detalles sobre estos temas puedes encontrarlos en nuestra p√°gina web de¬†Mariachis Bogot√°

Comparte tu conocimiento y tus intereses con el mundo.

Publica un artículo →