Cómo Internet Te Puede Solucionar la Papeleta Con una Reforma

Todos tenemos un cierto temor inicial a solicitar servicios o productos por internet. Este articulo habla de mi experiencia personal, de cómo lo cercano y "barato" puede salirte muy caro y de cómo use internet para solucionar el problema.

Frederick Knutt
Frederick Knutt
29 de agosto · 875 palabras.
No falla. Todos tenemos que pasar por lo mismo al menos una vez en la vida. Da igual que sea un albañil, un pintor, un fontanero, un pintor, un técnico informático, un cerrajero… Siempre terminamos teniendo una mala experiencia con un trabajador autónomo. Ojo. No estoy diciendo que todos sean iguales. Solo digo que los que lo hacen mal, hacen mucho más ruido que los que lo hacen bien.

Normalmente son los precios excesivos dada la naturaleza de gran urgencia del problema a tratar, o la pasividad del trabajador al saber que tiene nuestro bienestar o nuestra tranquilidad a su merced. Las esperas por cualquier problema “que no tiene nada que ver con él” también son normales. Los permisos, la tardanza del distribuidor, el convertir un trabajo simple en un “es que no sabía usted lo que tenía ahí”, los trabajillos extra derivados de otros porque se han visto daños que deben ser atajados de inmediato… Siempre hay una razón y una conclusión negativa para el cliente: más gasto y/o más tiempo.

Como muchos otros, yo mismo he pasado por algo parecido. Desde que me compré mi actual piso, he querido cambiar la terminación de las paredes. El gotelé estaba muy de moda hace 30 años, pero ahora quería tener mis muros lisos, pintar un poco, etc. Empecé por donde se suele empezar: preguntando a la familia, los amigos, etc. Al final di con un pintor de mi barrio que se ofreció a hacerme el trabajo de enlucido y pintado por bastante menos de lo que esperaba en un principio haciendo el cálculo de las horas que iba a necesitar. A saber, 3 días para el enlucido y 2 para la pintura. En una semana iba a tener mi casa como nueva y sin mucho problema.

Los dolores de cabeza empezaron la noche del primer día. Con el salón completo enlucido y cenando entre las incomodidades que suelen venir con una obra en casa, me di cuenta de una marca alargada en medio de una de las paredes. Había una grieta en el nuevo enlucido. Más tarde me di cuenta de 3 o 4 puntos más con pequeñas aberturas, pero nada me tenía preparado para la mañana siguiente en la que mi salón parecía el resultado de un terremoto. Todas las paredes mostraban amplias grietas y en algunas zonas, el nuevo material se había desprendido totalmente, lo que me hizo fijarme en un detalle: el pintor no había picado la pared antes de aplicar la pasta.

Cuando llegó a mi casa, fue lo primero que le pregunté. Me dijo que no me preocupara, que llevaba años haciéndolo así y que no había tenido problemas. Cuando le enseñé el salón no pudo evitar un gesto de preocupación, pero me dijo que no pasaba nada. Que era el material asentándose y que le daba un repaso y seguía con el resto.

Ese día pude quedarme en casa mientras trabajaba. Vi como retiraba el nuevo enlucido sin apenas resistencia, lo cual no me daba mucha confianza, pero bueno… él era el profesional. Investigando un poco en esos días, oí hablar de la llamada “perlita” y de cómo este material tenía unos resultados fantásticos para lo que yo quería. Al preguntarle al pintor, me dijo que lo suyo no era “marca perlita”, pero que era lo mismo. Más tarde me daría cuenta de que no era así, pero sigamos con el tema.

Pasó la primera semana mientras yo iba teniendo la misma experiencia cada mañana: paredes agrietadas, aviso al pintor y vuelta a empezar. Siempre la misma respuesta: “Esto es hasta cierto punto normal, no se preocupe. Solo voy a tardar unos días más”.

Pasaron 3 semanas con un pintor que no había cogido aún una brocha y que cobraba por jornadas. El presupuesto inicial se había triplicado y yo no sabía qué hacer.

Al final viendo que el resultado siempre era el mismo, decidí pagar al pintor por su trabajo y probar con alguien que me diera garantías aunque me costara más dinero.

Mirando por internet descubrí una web de una empresa de multiservicios llamada “Multidea” (www.multidea.es). Para quien no lo sepa, una empresa de multiservicios se dedica a aunar una gran cantidad de servicios de mantenimiento del hogar y ofrecerlos a domicilio a unos precios bastante interesantes.

¿Por qué me decidí por Multidea? Principalmente porque tenían un servicio de atención al cliente muy competente (que no todas las empresas pueden decir eso en los tiempos que corren), porque solucionaron fácilmente todas mis dudas y porque una gran empresa no puede permitirse tener ni malos trabajadores, ni malas críticas.

Tras terminar el trabajo (con picado de la pared, perlita claramente identificada en sus sacos correspondientes y un pintado excelente), mi sorpresa fue aĂşn mayor al ver que me habĂ­a gastado menos en una semana de trabajo con Multidea que en las tres que estuve peleando contra lo imposible en forma de pintor con aspiraciones.

Dicen que el ser humano no aprende hasta haberse dado de cabeza contra un muro (varias veces en ciertas ocasiones). Para mi fue claro: a partir de ahora, las reformas y el mantenimiento de mi casa, con Multidea.

 www.multidea.es

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