"the Fortress Europe" y sus Migraciones.

Europa occidental se ha percatado después de dos grandes confrontaciones mundiales, de que el abandono de la beligerancia y el establecimiento de vínculos de cooperación e intercambio en áreas para conseguir logros comunes comportan ventajas, y para ello han trabajado durante más de cuatro décadas e

Luis  Flores
Luis Flores
23 de septiembre · 4098 palabras.

1.- Una contradicci贸n: la libre circulaci贸n, menos de las personas.
Europa occidental se ha percatado despu茅s de dos grandes confrontaciones mundiales, de que el abandono de la beligerancia y el establecimiento de v铆nculos de cooperaci贸n e intercambio en 谩reas para conseguir logros comunes comportan ventajas, y para ello han trabajado durante m谩s de cuatro d茅cadas en la integraci贸n. As铆 ha levantado las aduanas para hacer circular sin barreras los productos de los pa铆ses miembros ha suprimido fronteras internas para la circulaci贸n de las personas, unificado monedas, y adoptado posturas comunes en cuanto a los temas m谩s preponderantes que afectan al globo. En continua aportaci贸n han estado los pa铆ses hacia las instituciones para forjar as铆 los instrumentos rectores para el desarrollo de las pol铆ticas que expresan los objetivos propuestos.
Desde la firma de los tratados constitutivos de la Comunidad Econ贸mica Europea del Carb贸n y del Acero hasta los actuales 25 pa铆ses de lo que hoy conocemos como la Uni贸n Europea, se ha convenido y desde el mism铆simo principio en que los Estados -Naci贸n ceder铆an parcelas de exclusiva soberan铆a en favor de la construcci贸n de un sistema de integraci贸n regional de naturaleza supranacional sui generis, que dotado de instituciones y competencias propias actuara de manera independiente a sus Estados miembros, para conseguir el fin de una integraci贸n econ贸mica liberalizada que hoy ya superada inclusive 茅sta, se perfila en la b煤squeda de otro tipo de integraci贸n: la pol铆tica.
Esta cesi贸n de soberan铆a convenida hacia las instituciones europeas implic贸 durante un largo recorrido hist贸rico, que el primigenio estadio del carb贸n y el acero no reconociera limitaciones a su comercializaci贸n e intercambio, para luego y mientras la integraci贸n econ贸mica fuese avanzado, se empezara a afianzar y extender a煤n m谩s el libre paso por sus correspondientes territorios y jurisdicciones de otros bienes, de los capitales, los servicios, etc茅tera, inclusive con la coacci贸n de ser sancionados los Estados miembros por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas por colocar barreras y obst谩culos a dichos movimientos establecidos para conseguir el mercado 煤nico europeo.
Estas circulaciones de los bienes, servicios, capitales, etc, fueron tambi茅n extendidas a las personas dentro del territorio de los pa铆ses miembros, con la finalidad de favorecer la movilidad de la fuerza laboral, estimulando las migraciones internas bajo el principio de no establecer discriminaciones de ning煤n tipo por parte del Estado miembro receptor, que deber铆a comprometerse entonces a tratar al ciudadano de otro pa铆s Europeo firmante, en las mismas condiciones que posee cualquier nacional del pa铆s de acogida, estableci茅ndose inversamente la limitaci贸n por raz贸n de nacionalidad a la fuerza laboral que proviniese desde fuera de las fronteras exteriores antes de penetrar en el territorio europeo.
En el continente Americano, ha sucedido lo mismo, se han dado pasos para ir concretando estadios de integraci贸n regional, como por ejemplo el Tratado de Libre Comercio de Am茅rica del Norte, en donde sus pa铆ses componentes M茅xico, Estados Unidos y Canad谩, igualmente han convenido en liberalizar ciertos mercanc铆as y sectores de actividades. Se pretende con este tratado comercial que aparte de los beneficios que recibir谩n los pa铆ses participantes, M茅xico se halle tambi茅n en las condiciones de mejorar su crecimiento econ贸mico y desarrollo social, promoviendo al mismo tiempo que la emigraci贸n de mexicanos como mano de obra barata hacia los Estados Unidos se ralentice sensiblemente en sus flujos de naturaleza ilegal, y m谩s a煤n cuando la circulaci贸n de los trabajadores no esta por convenida en los tratados fundacionales, conteniendo la misma limitaci贸n al movimiento de las personas aunque salvando las correspondientes diferencias, a la que tiene la de la Uni贸n Europea.
De las finalidades perseguidas por el TLCAN. la 煤ltima de seguro no ha sido conseguida, dado que hoy d铆a los hechos demuestran que la inmigraci贸n laboral mexicana contin煤a inclusive con la liberalizaci贸n de ciertos sectores, porque persisten entre 茅stos pa铆ses las diferencias abismales en la econom铆a y niveles de vida, que estimulan los movimientos de personas desde el lado sur y desfavorecido de la frontera hacia el espacio del norte como exportador de la promesa de los sue帽os solamente all铆 realizables.
Nos demuestran los dos casos anteriores, la contradicci贸n existente en los sistemas de integraci贸n regional econ贸mica que permiten el flujo de mercanc铆as y bienes, pero con respecto a las personas el derecho de acceso y movilidad laboral dentro de un determinado territorio vienen marcadas por las limitaciones al tr谩nsito basadas en distinciones generalmente vinculadas a la nacionalidad u otros supuestos. Esto revela la incoherencia entre un mercado liberalizado que conceptualmente pretende conseguir la prestaci贸n de servicios, la creaci贸n de bienes y la inversi贸n financiera que fluyen a trav茅s de unas fronteras suprimidas a tales fines, con las limitaciones al factor m谩s importante de todos los anteriores, que es el individuo, qui茅n es en 煤ltima instancia el generador de todo lo anterior, y m谩s a煤n cuando ese sujeto que resulta imprescindible para la atractiva producci贸n econ贸mica a bajos costes puede considerarse necesaria o insuficiente, requiri茅ndose por tanto la fuerza del trabajo proveniente del extranjero si realmente se desea concretar las finalidades productivas planteadas.
Entonces en un mundo interconectado y globalizado, de f谩ciles transportes y comunicaciones de un lugar a otro del planeta, donde los trabajadores como fuerza laboral acompa帽an la producci贸n como factor de atracci贸n hacia ese espacio donde se encuentran el capital y la inversi贸n, quiere contradictoriamente frenarse con las restricciones jur铆dicas y policiales emanadas desde la soberan铆a del Estado, cuando se reclama inclusive para el rendimiento de la actividades econ贸micas deseadas, la inserci贸n de una mano de obra rentable y competitiva.
De all铆 que nos anexamos a la opini贸n de Hollifleld. qui茅n sentencia que "international migration reve谩is a contradiction between the main economic purpose of the post-war international order -to promote exchange- and the national perquisites of sovereignty an citizenship" .
2.- El "Them" y el "Us".
La frontera siempre reclama el requisito de la nacionalidad, porque al poder distinguir entre el "them" y el "us" . hace recordar autom谩ticamente para qui茅nes est谩n establecidos los l铆mites del vecindario, y a su vez qui茅nes ser谩n los que habr谩n de soportar la carga m谩s pesada de los controles practicados desde esa facultad discrecional y soberana del Estado de hacer sujetar al imperio de las leyes a los involucrados de entrar a su espacio territorial.
En la frontera es donde se decide qui茅n tiene acceso a la oportunidad de realizar el sue帽o americano (sea en Estados Unidos si es el caso) o en su versi贸n europea, porque los valores y estilos de vida que se han exportado hasta los rincones m谩s remotos del planeta gracias a la globalizaci贸n tecnol贸gica"7 han permitido identificar a los trabajadores del mundo del subdesarrollo los centros atractivos para poder emprender las leg铆timas mejoras de vida que andan en b煤squeda, y es en ese punto geogr谩fico donde se consuma finalmente el acceso a estar dentro o fuera de esa l铆nea que divide a ricos y pobres.
Por consecuencia los inmigrantes habr谩n de justificar ante las autoridades del pa铆s miembro receptor los motivos, y la documentaci贸n que los sustentan, cumpliendo las previsiones legales acordadas uniformemente para todos los pa铆ses contratantes expuestos en la pol铆tica del pilar comunitario de inmigraci贸n, visados y asilo.
La Uni贸n Europea al consolidar competencias de control sobre el movimiento de personas extracomunitarias, sustenta la acci贸n de los Estados miembros en criterios de seguridad, justificando y por partida doble tanto la referencia al t茅rmino en el propio t铆tulo del fragmento legal que regula la materia (espacio de libertad, seguridad y justicia), como el dise帽o de las pol铆ticas encaminadas a regular y ordenar la entrada de personas de terceros pa铆ses, m谩s aun si cuando 茅stas han arribado a las fronteras de la Uni贸n poseen la intenci贸n de permanecer en ella por motivos vinculados al trabajo. Es que "cuando se trata de inmigrantes y refugiados.
tanto Estados Unidos, como en Europa Occidental o Jap贸n, el Estado reclama todo su antiguo esplendor afirmando su derecho soberano a controlar sus fronteras."28
Seguridad y libertad son dos t茅rminos utilizados en la legislaci贸n comunitaria para llevar a cabo los objetivos propuestos de lograr aquel mercado 煤nico. Al garantizarse la libre circulaci贸n de las personas indistintamente de la nacionalidad que se ostente y por todo el espacio Europeo a trav茅s de la supresi贸n de los controles fronterizos internos, la Uni贸n ha tenido por consecuencia l贸gica que concentrar toda las restricciones en las fronteras exteriores y hacia todos aquellos que no puedan demostrar que poseen los privilegios de la ciudadan铆a europea.
Se pretende finalmente que las personas una vez dentro del espacio europeo hayan sido sujeto pasivo de las regulaciones en aras de conseguir un espacio de seguridad y justicia, es decir que no constituyan potenciales agentes desestabilizantes de la paz. de la convivencia y el orden social, y que adem谩s se inserten en los 谩mbitos laborales o sectores econ贸micos que cada pa铆s miembro pueda definir como de inter茅s para sus prop贸sitos econ贸micos.
Con la ciudadan铆a europea se consolida la distinci贸n tanto jur铆dica como social de quienes son los pertenecientes al sistema de integraci贸n y por tanto los leg铆timos beneficiarios. Por consecuencia se definen quienes son los que han de superar las barreras, legales, f铆sicas y sociales si quieren ser adjudicatarios de las ventajas que comporta el estado de bienestar, aunque parad贸jicamente:,sean necesarios para el mantenimiento del mismo.
3.-Desde los Estados miembros a la Uni贸n.
La inicial pol铆tica de fronteras abiertas y estimulaci贸n de entrada de trabajadores, que mantuvieron ciertos pa铆ses Europeos como Alemania, Reino Unido, o Suiza desde los a帽os cincuenta hasta mediados de los setenta, experimentaron una mutaci贸n en la que poco a poco fueron transform谩ndose en pol铆ticas m谩s restrictivas a las circulaciones de personas extranjeras. Motivados por cambios b谩sicamente atribuibles a los progresos econ贸micos alcanzados que terminaron por concluir sus gobiernos, que ya no era necesaria las grandes masas en la contrataci贸n de trabajadores extranjeros hu茅spedes y que se requer铆a un cambio en las orientaciones que reg铆an las planificaciones migratorias, para adaptarlas a las necesidades de un creciente mercado interior en el 谩mbito de la integraci贸n regional.
Reaccionaron, en la necesidad de abordar pero desde la invocaci贸n unilateral de sus competencias soberanas"1 los flujos de personas que arribaban inclusive ya no por los medios y formas predeterminadas de control y planificaci贸n, y desde latitudes de procedencia que ya no eran las del iniciales del sur de Europa (Espa帽a, Italia. Grecia o Turqu铆a) y que las motivaciones ya no eran estrictamente la mano de obra para el trabajo sino que estaban vinculadas ahora a razones humanitarias, sean desplazamientos por guerras, hambre, violaci贸n de derechos humanos, o por el contrario para la perpetraci贸n de actos delictivos de forma individual u organizada, actos de terrorismo, etc茅tera.
Mucho del aumento y complejidad de los flujos migratorios hacia la Comunidad Econ贸mica Europea (de entonces) en los cuales sus pa铆ses miembros se vieron involucrados, se produjeron tambi茅n a ra铆z de eventos en el escenario internacional y parad贸jicamente en pa铆ses del mismo Continente, como el desmembramiento de la Uni贸n Sovi茅tica que puso fin a la bipolaridad de la guerra fr铆a, el derribo del Muro de Berl铆n, o el genocidio en la ex Yugoslavia, sirvieron en el plano de la discusi贸n en la Europa comunitaria los debates sobre las acciones que deb铆an emprenderse para abordar la recepci贸n en sus correspondiente territorios de los refugiados, peticionarios de asilo e inmigrantes que consiguieron penetrar por unas permeables fronteras y que incumb铆an a todos por igual dado la corresponsabilidad que implica la pertenencia en el sistema de integraci贸n con unos controles fronterizos interiores suprimidos, con libre circulaci贸n de personas y un territorio con fronteras exteriores comunes.
10 Cada pa铆s europeo empez贸 a enfrentar la inmigraei贸n y desde sus particularidades propias, para Boswell (2003:62) por ejemplo el " German debate has tended lo locus on the problem of irregular employment . [mientras que para otro pais] the Italian debate has been preocupied with illegal)鈥 entry and criminality"
A partir de all铆 se empez贸 a reconocer una situaci贸n con largo y dif铆cil camino, en donde los pa铆ses de la Uni贸n Europea se abrieron en debate respecto del viraje de mantener f茅rreas resistencias de controlar las entradas en sus territorios de extranjeros de forma unilateral o que quiz谩s dada las circunstancias complejas del asunto, la acci贸n conjunta y coordinada a nivel supranacional probablemente ser铆a m谩s eficaz que la acci贸n unilateral e individual de los Estados miembros1.
Dif铆cil reiteramos, porque habr铆an de ser doblegadas las m谩s inflexibles posturas entre un ambiente de grandes tensiones en las jerarqu铆as institucionales comunitarias, pues dado que una de las facultades que desde el punto de vista de la soberan铆a se empezaba a poner a discusi贸n, era no menos que la autonom铆a que se reservan los Estado-Naci贸n de dise帽ar y ejecutar las pol铆ticas destinadas a regular los flujos migratorios de ciudadanos de cuyos pa铆ses de or铆genes inclusive algunos han mantenido especiales v铆nculos hist贸ricos como Espa帽a, Francia o Inglaterra y sus correspondientes ex colonias, o necesarias relaciones econ贸micos y estrat茅gicos de reclutamiento de trabajadores en actividades claves.
En definitiva soberan铆a desde el punto de vista migratorio para Estado significa "powers to decide who may enter the nacional territory and enjoy the privileges of citizenship" y nadie estaba dispuesto a ceder en algo tan intr铆nseco y tradicional en reconocimiento a las circunstancias impuestas por la presi贸n creciente de la inmigraci贸n, y m谩xime cuando se han percatado que ya no pod铆an abordar aut贸noma e independientemente como manda cualquier estado soberano el constante arribo de trabajadores, peticionarios de asilo y refugiados.
Lo que hemos presenciado no es m谩s que la transnacionalizaci贸n de las materias de inmigraci贸n, visados y asilo son ahora compartidas entre la Uni贸n y los Estados miembros, desde que fueran incluidas en el t铆tulo IV del tratado de 脕msterdam del Pilar comunitario, convirti茅ndose a su vez en "the most impressive instance of the internationalization of inmigration policy, the largest and most
" P茅rez de Nanelares (2002:22) afirma: "La tozuda fuerza de los hechos, el surgimiento de crecientes controversias jur铆dicas en el plano comunitario, que ten铆an como protagonistas a los extranjeros y, sobre todo la propia construcci贸n de un mercado 煤nico sin fronteras interiores convirtieron en ineludible su tratamiento. En efecto, estas tres elementos pusieron de manifiesto las insuficiencias de una soluci贸n nacional para abordar con seriedad el tratamiento de las cuestiones sobre la inmigraci贸n y el asilo", p谩g 22.
comprehensive regional labour in the world"掳 y desde el Acta 脷nica Europea, pasando por el Convenio de Schengen (o Schengenland), 脕msterdam o en el proyecto de Constituci贸n Europea, lo que se ha pretendido es uniformizar cada vez m谩s las regulaciones y la acciones hacia las condiciones de entrada y residencia de los ciudadanos extracomunitarios que deseen permanecer por m谩s de tres meses en el territorio de la Uni贸n y realizar actividades laborales, as铆 como restringir el abuso de los solicitantes de asilo, impedir los delitos conexos con la inmigraci贸n irregular y fortalecer las medidas de control y supervisi贸n de las fronteras exteriores.
Una de las caracter铆sticas m谩s relevante del proceso de paulatina comunitarizaci贸n de materias que se iniciaba con motivo de la inmigraci贸n (legal o ilegal) en Europa, es que 茅sta no fue producto de la libre disposici贸n de los pa铆ses de ceder determinadas competencias a favor de alcanzar beneficios comunes como si lo hicieron en los otros 谩mbitos de la integraci贸n como la uni贸n aduanera o la monetaria, sino que vino impuesto por el fen贸meno causado por esos flujos transnacionales e intercontinentales, que fueron comprometiendo las capacidades de los Estados miembros en una situaci贸n de parcial impotencia al tratar de abordar la inmigraci贸n por sus correspondientes jurisdicciones.
Se cedieron competencias o si se quiere, 茅stas fueron claudicadas ante la Uni贸n desde los Estados, y donde algunos podr谩n en contrario argumentar que es el Estado- Naci贸n 茅l que en 煤ltima instancia ha hecho ejercicio de un acto propio y voluntario de otorgamiento. Pero la r茅plica subsiguiente se fundamentar谩 en que esas decisiones si bien es cierto constituyen un acto soberano del pa铆s, vienen condicionadas no menos que por el imperio forzoso de las circunstancias, y no por esa elecci贸n aut贸noma y libre del Estado- Naci贸n cuando controla parca y suficientemente las situaciones a las que se enfrenta. Por ello podemos r谩pidamente concluir sobre este punto que existe un deval煤o de la soberan铆a estatal.
Otra de las caracter铆sticas que ha estado presente y desde el inicio de lo que actualmente se ha llamado como una incipiente pol铆tica de inmigraci贸n europea, es que se configura dentro de la esfera del binomio seguridad- inmigraci贸n, y que siempre ha impregnando la elaboraci贸n del derecho Comunitario desde los primeros acuerdos alcanzados en esta materia, siguiendo actualmente la misma t贸nica.
52 Freeman op. eit.. p谩g 90.
En la Constituci贸n Europea (a煤n pendiente de ratificaci贸n por los pa铆ses miembros) se sigue apreciando la misma relaci贸n, al ser la inmigraci贸n formalmente inserta en el cap铆tulo IV dedicado a establecer el 芦Espacio de Libertad. Seguridad y Justicia禄 al igual y como fuera incluido al comunitarizarse la materia en el anterior tratado de 脕msterdam. rezando el Art铆culo II1-158.2 de la carta magna que en la Uni贸n Europea se:
Garantizar谩 la ausencia de controles de personas en las fronteras interiores y desarrollar谩 una pol铆tica com煤n de asilo, inmigraci贸n y control de las fronteras exteriores,... [ a lo que el siguiente apartado N掳 3 del mismo articulo] La uni贸n se esforzar谩 por garantizar un alto grado de seguridad a trav茅s de las medidas de prevenci贸n y de lucha contra la delincuencia organizada y contra el racismo y la xenofobia, medidas de cooperaci贸n entre autoridades policiales y judiciales penales y las dem谩s autoridades competentes.
En la necesidad de controlar la inmigraci贸n (especialmente la irregular) la Uni贸n Europea al compartir las competencias de asilo, inmigraci贸n y visados con los pa铆ses firmantes, ha concentrado los esfuerzos en ampliar las regulaciones jur铆dicas, en crear los mecanismos institucionales y materiales, a las acciones dirigidas al plano preventivo y represivo sobre esta materia, y mas a煤n luego de los terribles acontecimientos del 11 de septiembre y los del 11 de marzo.
Finalmente y para puntualizar el reparto grosso modo de las competencias que son compartidas entre la Uni贸n y los Estados miembros, podemos parafrasear a Nanclares (2002) qui茅n expone que la Uni贸n posee la facultad de fijar las condiciones de entrada y residencia de los ciudadanos extracomunitarios [dise帽a los reg铆menes uniformes de concesi贸n de visados, controles fronterizos], las medidas contra la inmigraci贸n y residencias 隆legales, mientras que los Estados se reservan aspectos m谩s delicados como el acceso a la nacionalidad, las condiciones de empleo o las medidas de integraci贸n de los inmigrantes y en cualquier caso nunca sancionar谩n legislaciones o ejercer谩n acciones que vayan en contra de las disposiciones del derecho comunitario originario o derivado. P谩g 141-142.


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Documento perteneciente a Luis Ernesto Flores. Licenciado en Derecho. M谩ster en Derecho de la Uni贸n Europea y Diploma de Estudios Avanzados por la Universidad Complutense de Madrid.
Director de despachoextranjeros.com
www.despachoextranjeros.com

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