La Política y la Historia de los Partidos Políticos en el Perú

Hoy el Perú está pasando por una etapa donde la población ha perdido la fe en los partidos políticos que los representan, conforme pasan los años la política ha dejado de ser una actividad confiable para las gentes.

Efrain Nuñez Huallpayunca
Efrain Nuñez Huallpayunca
30 de noviembre · 7346 palabras.
LA POL√ćTICA Y LA HISTORIA DE LOS PARTIDOS POL√ćTICOS EN EL PER√ö

1. INTRODUCCI√ďN

Hoy el Per√ļ est√° pasando por una etapa donde la poblaci√≥n ha perdido la fe en los partidos pol√≠ticos que los representan, conforme pasan los a√Īos la pol√≠tica ha dejado de ser una actividad confiable para las gentes. ¬ŅOcurr√≠a lo mismo con los partidos pol√≠ticos de anta√Īo? En el transcurso de nuestra historia republicana hubo momentos en los que el gobierno imposibilit√≥ el desarrollo de los partidos pol√≠ticos. All√≠ tenemos por ejemplo los casos de Augusto B. Legu√≠a y Alberto Fujimori:

‚ÄúAmbos parecen ser los sepultureros de organizaciones pol√≠ticas tradicionales, reformadores econ√≥micos, sin crear ninguna organizaci√≥n pol√≠tica duradera y reclutando todo tipo de pol√≠tica funcional y utilitario para sus propias estrategias de desarrollo y sobrevivencia‚ÄĚ (1).

Pero algo curiosos pas√≥ luego que estos dos gobiernos cayeran, aparecieron en la escena electoral nuevos personajes y partidos. Ante este escenario debemos, primero, comenzar por preguntarnos ¬Ņqu√© es pol√≠tica?, ¬Ņqu√© es hacer pol√≠tica en el Per√ļ?, y ¬Ņqu√© caracteriza a un verdadero partido pol√≠tico?; entonces, ¬Ņcu√°l fue el papel de los partidos pol√≠ticos en la historia republicana del Per√ļ? Vayamos desde el principio:

2. ARIST√ďTELES Y MAQUIAVELO

La historia antigua de occidente nos ha mostrado distintas formas de entender la pol√≠tica, y la han definido de acuerdo al contexto en el cual se han ubicado. As√≠, Arist√≥teles se√Īala en el Libro I de su obra Pol√≠tica, que todo ser humano es por naturaleza ‚Äúsociable‚ÄĚ y que aquel que vive fuera de la sociedad, por organizaci√≥n y no por fuerza del azar, es un ser supremo o un degenerado. O sea un Dios o un animal irracional, pero nunca un hombre. Es decir, s√≥lo el hombre podr√° realizarse con total plenitud en el interior de una comunidad pol√≠tica, por ello Arist√≥teles calific√≥ al hombre como un zoom politik√≥n: un `animal pol√≠tico.

En realidad, todo depende en qué entendemos por política.

‚Äú[‚Ķ] para Arist√≥teles, la pol√≠tica es una rama del conocimiento pr√°ctico, no te√≥rico. Es una praxis, o sea, la aplicaci√≥n concreta de ciertos principios sobre la convivencia [‚Ķ] un saber pr√°ctico para la consecuci√≥n de bienes palpables [‚Ķ]. La pol√≠tica es una funci√≥n del ser humano, y la funci√≥n de la pol√≠tica debe ser la de hacer posible la virtud y tambi√©n la de hacer hombres felices‚ÄĚ (2)

Maquiavelo, quien es considerado el fundador de la ciencia política moderna, aisló la política como objeto de estudio y trató de hallar las leyes de su dinámica. En su libro El príncipe, descarta la intervención de principios morales en la consideración de la conducta del político y se centra en presentar las técnicas de la acción política. Para Maquiavelo la política es un arte.

3. PARTIDO, IDEOLOG√ćA Y LEGITIMIDAD

Weber definió la política:

‚Äúcomo una comunidad cuya acci√≥n social se orienta hacia la subordinaci√≥n a un orden establecido por los participantes de un territorio y de la conducta de las personas que pertenecen a √©l, a trav√©s de su disposici√≥n a recurrir a la fuerza f√≠sica, incluyendo la fuerza armada‚ÄĚ (3).

Adem√°s:

‚Äú[‚Ķ] hacer pol√≠tica deber√≠a significar hacer participar a las masas en las propuestas y el debate, pulsar el consenso y hacer de √©ste una herramienta de gobierno. En el Per√ļ es adem√°s romper el centralismo tradicional‚ÄĚ (4).

Lo anterior le corresponder√≠a a los partidos pol√≠ticos y m√°s a√ļn al partido que gobierna, que es elegido por la poblaci√≥n. Ahora, veamos qu√© es un partido pol√≠tico.

El partido pol√≠tico seg√ļn el diccionario com√ļn ‚Äúes una organizaci√≥n de personas con car√°cter estable, destinado a tomar el poder para ejercer desde √©l un programa general‚ÄĚ. Pero ¬Ņs√≥lo bastara eso?, no. Un partido pol√≠tico es algo m√°s, as√≠ nos los dice el maestro peruano Lu√≠s Jaime Cisneros Vizquerra:

‚ÄúUn partido pol√≠tico no es un conjunto de gentes tras un hombre providencial. Un partido pol√≠tico no es un hombre carism√°tico. Es ciertamente un certamen de voluntades al servicio de un grupo de ideas rectoras. Esas ideas postulan una actitud determinante ante los grandes temas de la hora. Un partido pol√≠tico es tribuna en constante debate doctrinal [‚Ķ] La proximidad de unas elecciones presidenciales no puede ser, por eso pretexto para crearlo‚ÄĚ (5)

M√°s claro no puede ser. Las ideas rectoras que menciona Lu√≠s Jaime Cisneros, son las ideolog√≠as. La existencia de un planteamiento ideol√≥gico permite que el partido logre una consolidaci√≥n institucional. Aquellos grupos que no posean una doctrina que se sustente ideol√≥gicamente se convierten en una organizaci√≥n caudillista que tarde o temprano va a desaparecer. Sin ideolog√≠a no se puede concebir un verdadero plan que permita el desarrollo del pa√≠s cuando se est√° en el gobierno, porque carecer√° de una visi√≥n integral y unitaria de criterio y coherencia de la Naci√≥n. Hasta los a√Īos ochenta (en el Per√ļ), al menos exist√≠an ciertos principios √©ticos y ciertas pautas ideol√≥gicas que definir√°n a nuestros pol√≠ticos.

Los partidos pol√≠ticos deben conocer la realidad del pa√≠s, y para el caso peruano, existe una dejadez del Estado para estar presente en las zonas olvidadas. En los a√Īos ochenta, el grupo terrorista Sendero Luminoso aprovech√≥ la poca intervenci√≥n del Estado para introducirse en las poblaciones marginadas y as√≠ capt√≥, con su discurso marxista-leninista-mao√≠sta y pensamiento Gonzalo, a esas localidades e iniciar su revoluci√≥n, precisamente desde el campo hacia la ciudad.

Luís Jaime Cisneros nuevamente nos dice:

‚ÄúEn vez de pensar en candidatos (que miran a la conquista del poder) los ciudadanos debemos pensar en los grandes problemas vinculados con la econom√≠a y con la paz, con la educaci√≥n y la salud, con el trabajo y la pobreza. Esas preocupaciones constituyen la base de una doctrina partidaria, y la costumbre de discutir sobre ellas garantiza un buen ejercicio de la democracia‚ÄĚ (6)

¬ŅQui√©nes llegan al poder? ¬ŅAcaso no es un partido pol√≠tico? Adem√°s:

‚Äú¬Ņde donde viene a la clase pol√≠tica ese poder? Es simple: la ley, es decir, el derecho, nace del parlamento. Este est√° compuesto de partidos pol√≠ticos‚ÄĚ (7)

Ahora, en el Per√ļ ser√° cierto que:

‚Äúnacimos sin clase dirigente, sin partidos definidos, sin ambiciones, sin propuestas. Sin equilibrio ni programa‚ÄĚ (8)

Existe un rechazo de la poblaci√≥n a los partidos en general. Los pol√≠ticos deben conocer nuestra realidad en todos sus aspectos (econ√≥mico, social, cultural, pol√≠tico, religiosos, hist√≥rico, etc.) tanto del centro como de la periferia. Pero, ¬Ņsiempre fue as√≠ en nuestra historia republicana?, pues no. Veamos c√≥mo ha sido el desarrollo de nuestros partidos pol√≠ticos en la historia del Per√ļ de los siglos XIX y XX.

4. HISTORIA DE LOS PARTIDOS POL√ćTICOS EN EL PER√ö

4.1. PRIMERA ETAPA

Despu√©s de la independencia el 28 de julio de 1821, el Per√ļ fue gobernado por aquellos militares victoriosos de las batallas de Jun√≠n y Ayacucho, lo que luego dar√≠a inicio a la primera etapa del Per√ļ Republicano cuya caracter√≠stica fue el caudillismo militar. Los caudillos militares tuvieron el poder desde 1827, cuando Sim√≥n Bol√≠var y sus tropas abandonaron el Per√ļ, hasta 1872 en que Manuel Pardo y Lavalle ser√≠a electo como el primer presidente civil del Per√ļ. Antes de las elecciones de 1872, donde se desarrollaron los comicios m√°s importantes de la historia (al fin un civil tomaba la direcci√≥n del pa√≠s), generales, coroneles y mariscales de estos primeros a√Īos de la Rep√ļblica gobernaron el Per√ļ, entre gobiernos liberales y conservadores.

Para el historiador Jorge Basadre, la historia de los partidos pol√≠ticos en el Per√ļ comienza a partir del 10 de enero de 1822, con la Sociedad Patri√≥tica, fundada por el general San Mart√≠n y Bernardo de Monteagudo. La sociedad Patri√≥tica ser√≠a el punto de partida. Aparecen para esta √©poca los primeros pensadores de la Independencia (los llamados ide√≥logos) y se discute si el Per√ļ debe ser Rep√ļblica o Monarqu√≠a. Los partidos pol√≠ticos propiamente dichos no se hallan a√ļn estructurados. Las pol√©micas entre los ide√≥logos de la √©poca inicial de nuestra emancipaci√≥n no significa necesariamente el nacimiento en nuestro pa√≠s de los partidos pol√≠ticos. Las pol√©micas entre las ideas liberales y conservadoras se desenvuelve en los diarios, que dicho sea de paso, jugaron un papel importante en ese tiempo. El peri√≥dico se convierte en el vehiculo por el cual se estar√° formando las ideas de Naci√≥n e identidad:

‚ÄúLa historiograf√≠a de los modernos estados-naci√≥n en Am√©rica apareci√≥ en y con los peri√≥dicos. Por eso las primeras im√°genes de la historia, las poligraf√≠as individuales del tipo de las de Lucas Alam√°n (M√©xico), Jos√© Toribio Medina (Chile), Gabriel Ren√© Moreno (Bolivia), Mariano Paz Sold√°n (Per√ļ) y cuantos fundaron las historiograf√≠as nacionales y americanas, partieron de los peri√≥dicos‚ÄĚ (9)

A comienzos de la Rep√ļblica se perciben corrientes constitucionales o doctrinales como el liberal que se expresa en las constituciones de 1823, 1828, 1834, 1856 y 1867, la de 1826 fue conservadora.

4.2. CASTILLA, VIVANCO Y ECHENIQUE

En 1851 se dan unos comicios especiales. El Mariscal Ram√≥n Castilla culminaba en abril de ese a√Īo y las elecciones que convoc√≥ ser√≠an hist√≥ricas, porque son las primeras elecciones que se realizan en la Rep√ļblica guardando todas las formalidades de la ley.

‚ÄúAnteriormente las asambleas legislativas hab√≠an elegido al presidente (casos de Riva Ag√ľero, Agust√≠n Gamarra y Jos√© Orbegoso) o las elecciones hab√≠an sido nada m√°s que una comedia o formalismos para consagrar una preexistente situaci√≥n de hecho (casos de Gamarra en 1829 y 1839, y a√ļn del propio Castilla en 1845)‚ÄĚ (10)

En dichas elecciones se dan ya todos los ingredientes que actualmente se ven en un proceso electoral: pluralidad de candidatos, propaganda y campa√Īas pol√≠ticas. Aparecen muchos candidatos por querer llegar al poder, se observa un despliegue de propagandas electorales que se inicia en el periodo de 1951. Rufino Echenique y Manuel de Vivanco utilizan los peri√≥dicos como propaganda para sus campa√Īas y sus pol√©micas. Mientras Echenique contaba con el peri√≥dico ‚ÄúEl R√≠mac‚ÄĚ, Vivanco ten√≠a ‚ÄúEl Nacional‚ÄĚ, en el que llega a colaborar Manuel Atanasio Fuentes, el famoso Murci√©lago. Entre los candidatos estaban el general Jos√© Rufino Echenique, el general Manuel Ignacio de Vivanco, Domingo El√≠as (que era el √ļnico candidato civil, pero nunca plasm√≥ un verdadero partido pol√≠tico), los generales San Rom√°n, Berm√ļdez y Guti√©rrez de la Fuente. A√ļn no hay partidos formalmente establecidos. Los historiadores s√≥lo hablan del Club Progreso (que alienta la candidatura de Domingo El√≠as) que es el primer ensayo de un posible partido pol√≠tico. Echenique es nombrado presidente y Ram√≥n Castilla le da un golpe de estado sac√°ndolo de Palacio de Gobierno en febrero de 1854. Castilla inici√≥ su segundo periodo presidencial bajo el nombre de ‚ÄúGobierno de la moralidad‚ÄĚ. Castilla establece el sufragio directo donde el pueblo ser√° quien elija a su candidato (fue una especie de sufragio universal). Anteriormente los candidatos eran elegidos por el llamado Colegio Electoral.

4.3. EL CIVILISMO, LOS MILITARES Y LA ARISTOCR√ĀCIA

En 1871 se inicia formalmente la historia de los partidos pol√≠ticos en el Per√ļ, porque nace el Partido Civil. El partido Civil tuvo su antecedente en 1871 con la formaci√≥n de una sociedad denominada ‚ÄúIndependencia Electoral‚ÄĚ, donde el personaje m√°s destacado fue Manuel Pardo y Lavalle, quien agrupar√° a las fuerzas populares, la juventud intelectual, profesionales y elementos vinculados a las actividades econ√≥micas.

‚Äúcomo el proyecto de Sociedad Independencia Electoral, antecedente y matiz del partido Civil, naci√≥ un ideario republicano de corte nacionalista, concientemente construido. El novedoso frente pol√≠tico estaba constituido por una vanguardia socialmente heterog√©nea en la que converg√≠an junto con los ricos propietarios, hacendados y comerciantes de Lima, Trujillo, Arequipa, Cuzco, Puno y de la sierra central; intelectuales, profesionales medios, universitarios, periodistas, profesores, artesanos y peque√Īos agricultores‚ÄĚ (11)

El Partido Civil fue una agrupaci√≥n que enfrentar√≠a a los coroneles, generales y mariscales, como lo eran Castilla, Balta y Echenique, eso motiv√≥ a que se adhirieran muchos lime√Īos y provincianos. La idea era concretar la ansiada Rep√ļblica, es decir, lo que los liberales y conservadores no pudieron hacer tras largos debates desde la √©poca de la independencia (Mc Evoy)

El Partido Civil, y su candidato Manuel Pardo y Lavalle, ganaron las elecciones de 1872, inici√°ndose la etapa conocida como el Primer civilismo, es decir, los civiles llegaron a tener el control del Estado. Es un periodo en el que se puso fin a un largo predominio de los militares que hab√≠a comenzado en 1827. Algunos militares se mostraron contrarios a √©ste presidente elegido, por lo que se sublevaron el 22 de julio de 1872. Los autores fueron los hermanos Guti√©rrez. En sus albores, el partido Civil recogi√≥ parte del programa liberal. Incentivaron la descentralizaci√≥n, divulgaron la educaci√≥n, la organizaci√≥n milicia de los ciudadanos, implantaron registros civiles, etc. La medida m√°s importante que tom√≥ ese gobierno fue la ley del Estanco del Salitre, mediante el cual el Estado peruano controlar√≠a el recurso. Su programa podr√≠a sintetizarse en ‚ÄúLa rep√ļblica pr√°ctica‚ÄĚ o ‚ÄúLa rep√ļblica de la verdad‚ÄĚ. A Pardo le toc√≥ gobernar en la √©poca del guano y del salitre. El primer civilista del Per√ļ culmina su gobierno en 1876.

‚ÄúPi√©rola [‚Ķ] es uno de los principales cr√≠ticos de la pol√≠tica econ√≥mica del gobierno [‚Ķ] se hace un censo general, que es el primer censo oficial que se realiza en el Per√ļ Republicano‚ÄĚ (12)

Se convocó a elecciones presidenciales siendo elegido presidente Mariano Ignacio Prado con respaldo civilista. El 2 de agosto de 1876 Mariano Ignacio Prado asume el gobierno y en ese corto periodo se produce un frustrado levantamiento (de Nicolás de Piérola) de carácter golpista, se produce la quiebra de la economía peruana y el asesinato de Manuel Pardo y Lavalle. Finalmente, a Prado le sorprende el estallido de la Guerra contra Chile.

En julio de 1884 fue fundado el Partido Dem√≥crata encabezado por Nicol√°s Pi√©rola que afirmaba rechazar un pacto con el general Miguel Iglesias. Pi√©rola fund√≥ en 1882 el Partido Nacional, pero debido a discrepancias internas decide retirarse y fundar el Partido Dem√≥crata. De otro lado, los civilistas se opusieron radicalmente a Iglesias por haber cedido el salitre a Chile que ellos mismos proyectaban administrar. Los civilistas m√°s tarde se aliaron al partido Liberal fundado en 1901 por Augusto Durand Maldonado y que presidi√≥ Jos√© Maria Quimper. Este grupo aliado busc√≥ el acercamiento del ‚ÄúBrujo de los Andes‚ÄĚ, Andr√©s Avelino C√°ceres, que declar√≥ su rebeld√≠a frente al gobierno de Iglesias. C√°ceres funda el partido Constitucional en 1882

Luego de la guerra contra Chile, Miguel Iglesias asume el mando en el Per√ļ. Los principales hechos del gobierno de Iglesias (1883 - 1886) fueron la convocatoria a una Asamblea Constituyente de 1884 que s√≥lo promulg√≥ la constituci√≥n del ‚Äė60 y que a pesar de proponer elecciones no pudo detener la guerra civil contra C√°ceres. Entre 1886 y 1890, el h√©roe de la Bre√Īa gobern√≥ constitucionalmente el Per√ļ. Afirma Basadre:

‚ÄúDurante la administraci√≥n de C√°ceres de 1886 a 1896, el orden p√ļblico no fue alterado por ninguna conspiraci√≥n o subordinaci√≥n. Hubo dificultades para el periodismo de oposici√≥n, sobre todo en relaci√≥n con el contrato Grace‚ÄĚ

Ahora, ¬Ņqui√©n sucedi√≥ a C√°ceres en el poder? Remigio Morales Berm√ļdez. Morales Berm√ļdez fue el vicepresidente de C√°ceres, goz√≥ del apoyo del h√©roe del Bre√Īa. Su partido constitucionalista dividido se inclinaba por el civilista Francisco Garc√≠a Calder√≥n, pero este se disputaba el t√≠tulo de opositor al popular `califa¬ī del partido Dem√≥crata: Nicol√°s de Pi√©rola. Pero fue apresado por los militares por su desastrosa dictadura y cercan√≠as a los intereses chilenos en la Guerra de 1879. Durante su mandato se da la ley de elecciones municipales y en esta coyuntura, Manuel Gonz√°les Prada funda la Uni√≥n Nacional, grupo de extrema izquierda por su posici√≥n anticlerical y anticapitalista.

En 1894 deb√≠an realizarse elecciones disputadas entre los partidos Constitucional de C√°ceres, el Partido Civil y el Dem√≥crata de Pi√©rola. Pero en marzo de 1894 cay√≥ enfermo el presidente Morales Berm√ļdez y el primero de abril falleci√≥, le correspond√≠a el gobierno provisional al primer vicepresidente, Pedro Alejandrino del Solar, pero C√°ceres intervino para que recayera sobre el coronel Justiniano Borgo√Īo, a quien Del Solar acus√≥ de ilegal y usurpador. Borgo√Īo dirigi√≥ una Junta de notables en reemplazo de municipios y convoc√≥ elecciones presidenciales fraudulentas que favorecieron a C√°ceres.

Las fuerzas pol√≠ticas contrarias al militarismo (civilistas, liberales y dem√≥cratas) formaron una Coalici√≥n en marzo de 1894 desat√°ndose una guerra civil. En marzo de 1895 Pi√©rola se lanz√≥ sobre Lima, C√°ceres entreg√≥ el poder a la Junta presidida por Manuel Candamo y finalmente entreg√≥ el poder a Pi√©rola, que no fue civilista. Debemos tener en cuenta que la Rep√ļblica Aristocr√°tica (fue Jorge Basadre quien denomin√≥ a esta etapa de la historia peruana) vendr√≠a a ser el segundo civilismo, continuaci√≥n formal del gobierno iniciado en 1872 por Manuel Pardo y Lavalle. Nicol√°s de Pi√©rola estaba ligado al partido Dem√≥crata y no al Civil, a√ļn cuando se uni√≥ a este √ļltimo partido logr√°ndose la conformaci√≥n de la ‚ÄúCoalici√≥n Nacional‚ÄĚ que derrot√≥ a C√°ceres pues se hab√≠a aferrado al poder. Pi√©rola no inicia la Rep√ļblica Aristocr√°tica, sino su sucesor: Eduardo L√≥pez de Roma√Īa.

En 1902 comienza la agitaci√≥n electoral. Los partidos pol√≠ticos tradicionales buscan nuevas alianzas para tener √©xito en la contienda que se avecina; dem√≥cratas y civilistas caminan ya por su cuenta. Los civilistas con los constitucionalistas; los dem√≥cratas se han unido al Partido Liberal que ha fundado uno de sus viejos militantes: Augusto Durand. (Pi√©rola est√° llamado a ser candidato pero lo rachaza, es as√≠ que el Partido Dem√≥crata no participa en esas elecciones). Ausentes los dem√≥cratas, los otros partidos de oposici√≥n se a√ļnan en el llamado Partido Federal. Aqu√≠ se juntan la Uni√≥n Nacional de Gonz√°lez Prada, el partido liberal que encabeza Augusto Durand y un peque√Īo grupo de los constitucionalistas de C√°ceres. Estos federalistas eligen como candidato al coronel Fernando Seminario. Los civilistas ganan las elecciones y Manuel Candamo asume el gobierno el 8 de septiembre de 1903. Candamo enferma de gravedad y fallece al poco tiempo. En el mando lo reemplaza Serapio Calder√≥n, segundo vicepresidente. Calder√≥n forma el mando debido a que Lino Cornejo, primer vicepresidente, hab√≠a fallecido. Se convoc√≥ a elecciones. El partido civil impone la candidatura de Jos√© Pardo e irrumpe en la escena pol√≠tica Nicol√°s de Pi√©rola. En la campa√Īa electoral se realizan por primera vez manifestaciones gigantescas. Los partidos tradicionales se han desgastado y atraviesan por una crisis agobiante ante la antesala de las elecciones de 1919.

‚ÄúLos dem√≥cratas resurgen; los constitucionalistas (que lidera C√°ceres, el viejo caudillo) ocupa en sus alianzas s√≥lo el segundo lugar; los liberales (que encabeza Augusto Durand) no integra fuerza capaz por s√≠ s√≥lo de empujar una candidatura propia y los civilistas (que han gobernado casi 20 a√Īos) se han escindido. Bajo este triste sino tambi√©n se encuentra el joven Partido Nacional Democr√°tico, que lidera Jos√© de la Riva Ag√ľero y que un a√Īo despu√©s desaparec√≠a de la escena‚ÄĚ (13)

Hay que hacer un ac√°pite en esta parte. Hablemos algo sobre el partido de Riva Ag√ľero, que merece ser mencionado por la gran trascendencia de su creaci√≥n y lo que pudo aportar al pa√≠s. La generaci√≥n del 900 fue la generaci√≥n de Riva Ag√ľero, V√≠ctor Andr√©s Belaunde, √ďscar Miro Quesada (Racso), Francisco Garc√≠a Calder√≥n, entre otros. Dominados bajo el contexto positivista, este grupo se erige bajo dos principios que guiaran sus reflexiones: el rescate del aporte andino y el sentimiento de Naci√≥n.

Ellos reivindicaban los valores del indio (v√©ase tan s√≥lo c√≥mo describe Francisco Garc√≠a Calder√≥n en su Per√ļ Contempor√°neo a nuestro pa√≠s para comprobar la profundidad de su pensamiento hacia el ind√≠gena y su funci√≥n como actor principal en la consolidaci√≥n de una verdadera Naci√≥n peruana) marginado, hostigado y cuestionado por el positivismo imperante. Por ello, los novecentistas plantearon el problema ind√≠gena como un problema fundamental. Ellos quer√≠an rescatar, primero, a trav√©s de sus obras (v√©ase los trabajos de V√≠ctor Andr√©s Bela√ļnde, La Realidad Nacional, y la conclusi√≥n a que llega Riva Ag√ľero en su tesis La Historia en el Per√ļ), las costumbres, el legado de los Andes y sus habitantes que son los requisitos principales para forjar la Naci√≥n peruana. Y s√≥lo se pod√≠a lograr esos objetivos cuando se llegue al poder: desde el gobierno. Esa ser√≠a la segunda opci√≥n para lograrlo.

Nace as√≠ el Partido Nacional Democr√°tico (1915 - 1921) y fue llamado por sus √©mulos como ‚Äúfuturista‚ÄĚ. El partido estuvo integrado por j√≥venes universitarios, todos lime√Īos y liderados por Jos√© de la Riva Ag√ľero.

‚ÄúEn ella convergieron Amadeo de Pi√©rola, hijo del califa, miembro de la directiva nacional del Partido Dem√≥crata; tambi√©n estuvieron Francisco Garc√≠a Calder√≥n, Julio C. Tello, Su com√ļn preocupaci√≥n fue el amor a nuestras instituciones republicanas‚ÄĚ (14)

Riva Ag√ľero y el Partido Nacional Democr√°tico (PND) fueron la alternativa juvenil de renovaci√≥n independiente ante ese contexto donde los partidos eran considerados tradicionales (por ejemplo el civilista) y que estaban en una severa crisis por la dictadura de Augusto B. Legu√≠a. Adem√°s, el joven Riva Ag√ľero estaba totalmente desvinculado de otros grupos pol√≠ticos. El PND se distingui√≥ de los anteriores partidos por su preocupaci√≥n program√°tica:

‚ÄúGarant√≠as individuales, reformas constitucionales: contra el despotismo y la autocracia, reforma electoral, independencia judicial, legalizaci√≥n social, problema ind√≠gena (aspecto principal de la cuesti√≥n social), desarrollo econ√≥mico, hacienda p√ļblica, descentralizaci√≥n administrativa [‚Ķ]‚ÄĚ (15)

El gobierno de Legu√≠a, como lo dijo Manuel Burga D√≠az, fue un gobierno que sepult√≥ a muchos grupos pol√≠ticos. As√≠, ese gobierno frustr√≥ ese esfuerzo generacional por renovar la pol√≠tica desde dentro, se frustr√≥ toda una generaci√≥n, eran intelectuales que conoc√≠an el Per√ļ profundo del que Jorge Basadre referir√≠a m√°s adelante en su obra.

Cuando Manuel Pardo conforma el partido Civil no solamente aparece una forma organizativa capaz de desplazar a los militares del gobierno, sino que conjuga los dis√≠miles intereses de la antigua aristocracia con los grupos intermedios y a√ļn segmentos relativamente importantes de los sectores populares. Esta organizaci√≥n pol√≠tica tiene vigencia hasta 1912, a√Īo en el cual es designado presidente de la rep√ļblica Guillermo Enrique Billingurst. Sin embargo, la declinaci√≥n civilista se habr√≠a iniciado a partir de mayo de 1904, cuando fallece Manuel Candamo y es nominado presidente de la Rep√ļblica, Jos√© Pardo y Barreda, el cual gobierna hasta el 24 de septiembre de 1908, fecha en que ci√Īe la banda presidencial a su ex ministro de hacienda: Augusto B. Legu√≠a. La campa√Īa electoral de 1919 fue la √ļltima en que actu√≥ el Partido Civil, que se prolong√≥ muchas d√©cadas m√°s all√° de la vida de su fundador, convirti√©ndose con el Partido Dem√≥crata de Nicol√°s de Pi√©rola, en uno de los pilares de La Rep√ļblica Aristocr√°tica. Los civilistas deciden lanzar la candidatura de Antero Asp√≠llaga (era un prominente hacendado y fue ministro de hacienda en el primer gobierno de C√°ceres) el oponente de Billingurst en la elecci√≥n de 1912. Mientras tanto Legu√≠a funda el partido Democr√°tico Reformista, acaparaba a las gentes con un programa atrayente: propone recuperar las provincias de Tacna, Arica y tambi√©n Tarapac√°. Ofrece robustecer el poder√≠o militar y, adem√°s, saneamiento nacional, reforma del parlamento y una nueva ley electoral. Durante su gobierno los partidos Civil y Dem√≥crata ya no tienen vigencia. S√≥lo queda ileso el Partido Constitucional que encabeza C√°ceres. Para mantenerse en el poder, Legu√≠a somete al Congreso, a la prensa y desata una implacable persecuci√≥n contra sus adversarios pol√≠ticos. As√≠ como desaparecen partidos pol√≠ticos, surgen otros en reacci√≥n a la dictadura de Legu√≠a y su Patria Nueva: El Partido Comunista y el APRA.

4.4. LOS PARTIDOS DE MASAS

En 1928 Jos√© Carlos Mari√°tegui, Julio Portocarrero, Avelino Navarro, Hinojosa y Borja, Ricardo Martines de la Torre y Bernardo Regman fundan el Partido Comunista del Per√ļ que en aquel a√Īo se llam√≥ Partido Socialista afiliado a la III Internacional. Fue concebido por planteamientos marxistas. Mari√°tegui (ide√≥logo y periodista) hab√≠a participado en la creaci√≥n de un frente antiimperialista. Fue por la presi√≥n de la III Internacional que el ‚ÄúPartido Socialista‚ÄĚ cambia de nombre por el de ‚ÄúPartido Comunista‚ÄĚ. Plantea la necesidad de una revoluci√≥n anti-feudal y antiimperialista y avanzar al cambio socialista, para ello deb√≠a resolver el problema del ind√≠gena y de la tierra. El proletariado y el campesino son los que transformar√°n la sociedad.

Por su parte, V√≠ctor Ra√ļl Haya de la Torre funda el APRA y sus objetivos eran inicialmente la unidad pol√≠tica de Am√©rica Latina. Aqu√≠ en el Per√ļ tiene sus or√≠genes relacionado al problema de las haciendas del norte (Trujillo). Haya plante√≥ la creaci√≥n de un Frente Nacionalista con trabajadores manuales e intelectuales quienes eran amenazados por lo que en ese entonces empezaba a conocerse como el Imperialismo (norteamericano). Para Haya, el Per√ļ era un pa√≠s feudal que deb√≠a pasar por una etapa capitalista antes de plantearse objetivos socialistas. Deb√≠a de erigir un Estado fuerte de contenido antiimperialista que logre negociar con el capitalismo extranjero que era bueno en cuanto tra√≠a progreso. Basadre se√Īala que el APRA es el ‚Äúsegundo esfuerzo organizativo con presencia de masas‚ÄĚ. El primero surgi√≥ en 1872 con el Partido Civil.

‚ÄúEn Arequipa el 22 de agosto el comandante Lu√≠s Miguel S√°nchez Cerro se levanta en armas y se proclama jefe supremo. Y con esa investidura lanza un vibrante manifiesto (su redacci√≥n estuvo a cargo de Jos√© Lu√≠s Bustamante y Rivero, quien ejerc√≠a la docencia en la Universidad San Agust√≠n de Arequipa). En el mensaje se hacen grandes acusaciones contra Legu√≠a y un an√°lisis exhaustivo del r√©gimen del oncenio [‚Ķ]‚ÄĚ (16)

As√≠, acaba el largo periodo de Legu√≠a. En 1931 S√°nchez Cerro fund√≥ la Uni√≥n Revolucionaria participando en las elecciones generales de 1931 y 1945. En el gobierno de Samam√© Ocampo, la misi√≥n de la Junta de Gobierno es b√°sicamente preparar el camino para las elecciones presidenciales del congreso constituyente. El 4 de mayo la junta tuvo listo el nuevo Estatuto Electoral que en poco menos de dos meses hab√≠a preparado una comisi√≥n integrada por Lu√≠s Valc√°rcel, Cesar Antonio Ugarte, Federico More, Alberto Arca Parr√≥, Lu√≠s Alberto S√°nchez, Jorge Basadre, Carlos Manuel Cox y Jorge Tapia. El nuevo reglamento electoral acog√≠a mejoras notables entre ellas el voto secreto y la representaci√≥n de las minor√≠as. En agosto la Junta Nacional de gobierno convoca elecciones. El 11 de septiembre el pa√≠s se vuelca a las urnas. Despu√©s de 12 a√Īos el pueblo vuelve a elegir a sus gobernantes. Muerto S√°nchez Cerro, Benavides asciende al poder bajo una tormenta. Tiene ante s√≠ problemas no s√≥lo de orden interno-pol√≠tico y econ√≥mico, sino tambi√©n externos, como el conflicto con Colombia. Su gobierno fue, dec√≠a, de ‚ÄúPaz y Concordia‚ÄĚ.

En las elecciones de 1939, la candidatura de Manuel Prado se enfrenta a la de Jos√© Quesada, quien llega al ruedo electoral con la divisa de la Uni√≥n Revolucionaria y la compa√Ī√≠a de connotados personajes del sector agrario que lidera Pedro Beltr√°n: el conservador Riva Ag√ľero y los Mir√≥ Quesada. Tanto uno como otro candidato persiguen los votos del partido Aprista, que est√° fuera de ley. Prado lleg√≥ a un acuerdo con el APRA. Se compromet√≠a a dar la amnist√≠a y a devolver la legalidad al partido. Pero todo quedaba en nada. Prado jura como presidente el 8 de diciembre de 1939. Entre tanto en Arequipa en 1944 encabezando a un grupo de ciudadanos, el ex constituyente Manuel J. Bustamante y el ex alcalde Julio E. Portugal suscriben un memorial exigiendo la derogatoria de las leyes de excepci√≥n y, por ende, la vigencia irrestricta de las libertades p√ļblicas. En el congreso los diputados Arturo Osores G√°lvez, Javier de Belaunde y Francisco Tamayo apoyan esa exigencia. Es el punto de partida del Frente Democr√°tico Nacional (FREDENA). El Fredena agrup√≥ al proscrito aprismo y al comunismo, junto con sectores liberales de la derecha. Jos√© Lu√≠s Bustamante gana y pierde Eloy Ureta por la Uni√≥n Revolucionaria.

En los a√Īos cuarenta aparecen otros partidos de ef√≠mera duraci√≥n: La Uni√≥n Democr√°tica Peruana (1942), fundado con el nombre de Frente de la Peruanidad en Defensa de la Democracia, por Julio Marcial Rossi; el partido Dem√≥crata Socialista (1944) con Lu√≠s A. Su√°rez, Manuel S√°nchez Palacios y Carri√≥n Matos; Renovaci√≥n Nacional (1944) con Carlos Mir√≥ Quesada Laos; Legi√≥n Patri√≥tica Independiente (1994) que propicio la candidatura de Eloy Ureta; Partido Vanguardia Nacionalista de tendencia comunista (1945) con Jos√© Acosta Salas; Partido Obrero Revolucionario (1946) fue el primer grupo marxista de rama trotskista, est√°n Francisco Zevallos y Francisco Abril de Vivero; la Alianza Nacional (1947) de Pedro Beltr√°n; la Uni√≥n Democr√°tica (1949) formado por los partidos Democr√°tico, Reformista, Liberal, Nacionalista, Constitucional, etc., su presidente fue Andr√©s Dasso.

Manuel Odr√≠a se convirti√≥ en candidato √ļnico en 1950 despu√©s de enviar a la c√°rcel a su contendor, el general Ernesto Montagene de la Liga Democr√°tica. En 1955 nace La Coalici√≥n Nacional de Pedro Resell√≥, Pedro Beltr√°n y Manuel Mujica Gallo en oposici√≥n a Odr√≠a.

Las elecciones de 1956 marcan un hito hist√≥rico, porque por primera vez las mujeres tienen el derecho a votar a sus representantes y de ser elegidas. Por estos a√Īos nace el Frente Nacional de Juventudes Democr√°ticas, el comit√© directivo estaba formado por Javier Alva Orlandini (secretario general), Manuel Arce Zagaceta, Eduardo Orrego, entre otros. Fue la base para que en un futuro cercano se fundara Acci√≥n Popular y en ella surge la inesperada candidatura de Fernando Belaunde Terry, en marzo de 1956, en plena dictadura de Manuel A. Odr√≠a faltando pocas semanas para las elecciones generales.

El candidato que parec√≠a vencedor era Hernando de Lavalle, banquero que form√≥ su agrupaci√≥n Unificaci√≥n Nacional. Otro candidato era el poderoso banquero Manuel Prado. Ese mismo a√Īo nace el Movimiento Democr√°tico Pradista fundado a iniciativa de Manuel Cisneros S√°nchez, cuyo jefe era Manuel Prado Ugarteche. Luego cambia de nombre a Movimiento Democr√°tico Peruano. Nace m√°s tarde Acci√≥n Popular (1956) en Chincheros (Cusco) por Fernando Belaunde Terry. Acci√≥n Popular sintetiza sus fundamentos ideol√≥gicos basados en el ‚ÄúPer√ļ como Doctrina‚ÄĚ (La conquista del Per√ļ por los peruanos, entre otros principios). El Partido Dem√≥crata Cristiano (1956) fue fundado por Ernesto Alaysa Grundy, Lu√≠s Bedoya Reyes, Mariano Polar Ugarteche y H√©ctor Cornejo Ch√°vez los cuales se inspiran en la doctrina social de la Iglesia Cat√≥lica.

El Partido Dem√≥crata Cristiano se opuso al gobierno de Prado. Ese a√Īo gan√≥ el partido de Prado con ayuda aprista d√°ndose inicio a la llamada ‚ÄúConvivencia‚ÄĚ. Prado se comprometi√≥ a gobernar ‚Äúcon libertad para todos‚ÄĚ. Ese mismo a√Īo el APRA sufr√≠a una ser√≠a ruptura a causa de dicho pacto con Prado. El APRA rebelde no estaba de acuerdo con la convivencia y De la Puente Uceda m√°s tarde formar√≠a el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionarias) que participar√≠a en las famosas guerrillas. Junto con estas, y dando un preludio al ingreso de una serie de partidos de izquierda en los a√Īos setentas, se encuentra el Ejercito de Liberaci√≥n Nacional (1960) que estuvo conformada por la juventud del Partido Comunista del Per√ļ y fue dirigido por H√©ctor Bejar, Juan Pablo Chang y el poeta Javier Heraud que en 1963 iniciar√≠a las guerrillas en Ayacucho. En 1961 el general Odr√≠a funda la Uni√≥n Nacional Odri√≠sta (UNO), sobre la base del Partido Restaurador, tuvo entre sus l√≠deres a Julio de la Piedra.

La primera candidatura fue la de Fernando Belaunde Terry que estaba en campa√Īa y la de V√≠ctor Ra√ļl Haya de la Torre bajo la alianza Apro-Pradista; otros candidatos: H√©ctor Cornejo Ch√°vez (Democracia Cristiana) la de Alberto Ruiz Eldredge (Movimiento Social Progresista). La del general Cesar Pando Eg√ļsquiza (representaba al Frente de Liberaci√≥n Nacional y es apoyado por los partidos marxistas); y finalmente la de Luciano Castillo del Partido Socialista. Acci√≥n Popular llega al poder en junio de 1957 y hasta 1962 busca articular un conjunto de ideas a tareas espec√≠ficas con su lema ‚Äúla conquista del Per√ļ por los peruanos‚ÄĚ, ‚Äúcooperaci√≥n popular‚ÄĚ, etc. Belaunde se presentaba ante la poblaci√≥n como un movimiento joven sin compromisos con nadie.

En 1962 (elecciones) Haya no logró el tercio electoral que exige la constitución para ser presidente. Las fuerzas armadas denuncian procedimientos fraudulentos en varios departamentos, querían impedir que el APRA llegara al poder. El APRA representa en ese momento una opción conservadora, mientras que el ejército estaba por las reformas:

‚ÄúEra la primera vez en la historia que las Fuerzas Armadas interven√≠a frontalmente en unas elecciones [‚Ķ]. El deber de la Fuerza Armada es ejercer el estricto cumplimiento de un proceso electoral; vigilar y cuidar de su fluidez y limpiar para que no se entrampe la voluntad de las mayor√≠as [‚Ķ]. Que no quepa entonces duda. Su objetivo, en 1962, fue evitar que el APRA llegara al poder‚ÄĚ (17)

En 1962 se form√≥ el frente de Izquierda Revolucionaria (FIR) formado por Hugo Blanco, Antonio Arag√≥n, Vladimir Valer y Gorky Chang que dirig√≠an los movimientos campesinos del Cuzco. El Frente Nacional de Trabajadores Campesinos (FRENATRACA) fue fundado en Puno por los hermanos N√©stor, Roger y Lu√≠s C√°ceres Vel√°squez. Se concreta la Alianza Acci√≥n Popular-Democracia Cristiana. Las fuerzas Armadas que hab√≠an prometido instaurarse en el poder s√≥lo por un a√Īo, cumple su promesa.

En 1967 se form√≥ el Partido Popular Cristiano (PPC), formado por un sector de la Democracia Cristiana dirigido por Lu√≠s Bedoya Reyes, Mario Polar Ugarteche, Felipe Osterling, Alberto Borea, etc. Producido el golpe militar de octubre de 1968 uno de los primeros partidos en pronunciarse fue el PPC. El PPC condenaba en√©rgicamente la actitud adoptada por quienes tienen la obligaci√≥n legal y moral de respetar la autoridad y preservar el orden p√ļblico y no de subvertirlo (Tamariz: 334).

4.5. LA IZQUIERDA Y LA EXTREMA IZQUIERDA DE LOS SETENTAS.

Por estos a√Īos las diferentes expresiones de la izquierda peruana que vendr√≠an de aqu√≠ en adelante han pretendido revalorar la figura de Mari√°tegui: Partido Comunista-Bandera Roja (PCP-BR) en 1964, fue la ruptura mao√≠sta del PCP, liderado por Saturnino Paredes, Abimael Guzm√°n, Jos√© Sotomayor, √©ste grupo dar√≠a origen al Partido Comunista Patria Roja (PCP-PR) en 1970, de tendencia mao√≠sta y liderado por Alberto Moreno, Jorge Hurtado, Rolando Bre√Īa Pantoja y al PCP Sendero Luminoso en 1970 dirigido por Abimael Guzm√°n y Morote, con bases estudiantiles y docentes en Ayacucho. Vanguardia Revolucionaria (VR) en 1965, fusi√≥n de varios n√ļcleos marxistas donde sus lideres fueron Ricardo Nepuri, Ricardo Letts y Edmundo Murrunaga, su ruptura originar√° al partido Obrero Marxista Revolucionario (POMR) en 1970 dirigido por Ricardo Nepuri y Jorge Villar√°n (tendencia Trotskista), y al partido Comunista Revolucionario (PCR) con Manuel Dammert, Agust√≠n Haya de la Torre y Santiago Pegr√°glio, su ruptura dar√° al PCR-Trinchera Roja por Agust√≠n Haya y Jorge Nieto, y a Vanguardia revolucionaria-Proletario comunista con Edmundo Figari y Julio Mezzich.

En 1971 surge el partido Socialista de los Trabajadores (trotskista) con Hugo Blanco. El Partido Socialista Revolucionario (PSR) en 1976 con líderes del gobierno de Velasco: Leonidas Rodríguez, Jorge Fernández Maldonado y Enrique Bernales. De aquí surge el PSR-Marxista-Leninista con Antonio Aragón y Carlos Urrutia. Unión Democrático Popular (UDP) en 1977, fue un frente de izquierda formado por VR, MIR y PCR.

En noviembre de 1977 se convoca a elecciones para la Asamblea Constituyente, se instaura el voto preferencial, la nueva legislaci√≥n electoral establec√≠a adem√°s el voto para los j√≥venes de 18 a√Īos. El Movimiento Pradista sucumbe en 1978. Javier Ortiz de Zevallos lo declara disuelta dos a√Īos despu√©s.

3.6. LA TRANCISION DEMOCRATICA Y EL NUEVO FIN DE LOS PARTIDOS

En 1980, Gustavo Mohme Llona funda Acción Política Socialista. Nuevamente Fernando Belaunde toma el poder en 1980 teniendo como jefe de equipo a Manuel Ulloa. Entre tanto, Sendero Luminoso se ha convertido en el más grande flagelo del país. La izquierda unida (IU) fue un frente electoral conformado por PCP, PSR, POCEP, UNIR. En 1984 se una a la IU el IDP y parte del PCR forman el PUM (Partido Unificado Mariateguísta) entre ellos estaba Javier Diez Canseco, Agustín Haya, Santiago Pedráglio y Carlos Tapia. El APRA sufre otra ruptura, esta vez liderado por Andrés Townsend Ezcurra formando el Movimiento de Bases Hayistas (1981).

La Izquierda Unida no fue un partido pol√≠tico sino un frente de partidos de tendencia marxista-leninista. Su fracaso en las elecciones de 1980 fue su desuni√≥n. Pero sin duda fue el m√°s importante frente de izquierda del Per√ļ. En 1982 Miguel √Āngel Mufarech con los grupos renunciantes de AP y PPC fundan el partido de Integraci√≥n Nacional. En 1984 se crea Solidaridad y Democracia (SODE) donde se encuentran lideres como Javier Silva Ruete, Aurelio Loret de Mola, nace constituy√©ndose como un movimiento de reflexi√≥n y acci√≥n pol√≠tica. Postula el establecimiento de una democracia social.

La confrontaci√≥n electoral de 1985 re√ļne a un buen n√ļmero de candidatos presidenciales; los principales: Alan Garc√≠a P√©rez (APRA); Alfonso Barrantes Lingan (IU) y Lu√≠s Bedoya Reyes de Convergencia Democr√°tica (conformada por PPC y las Bases Hayistas de Andr√©s Townsend Escurra). En tanto que en el partido de Belaunde postula a Javier Alva Orlandini. Entre los de menor posibilidad: Francisco Morales Berm√ļdez que hab√≠a creado un Frente Democr√°tico de Unidad Nacional.

Alan Garc√≠a accede a la presidencia de la Rep√ļblica ofreciendo un gobierno ‚Äúpara todos los peruanos‚ÄĚ; la crisis econ√≥mica y el terrorismo fue lo que tuvo que enfrentar en su gobierno. Alan Garc√≠a anuncia el 28 de julio de 1987 la estatizaci√≥n de la banca. El PPC sale a las calles y el escritor Mario Vargas Llosa aparece. Surge el Movimiento Libertad (1987) contra la amenaza totalitaria que era la estatizaci√≥n; integraban el movimiento de Vargas Llosa, Miguel Cruchaga y Miguel Vega. En 1988 junto a AP, PPC, SODE, la Uni√≥n C√≠vica Independiente (fundado por Francisco Diez Canseco) y el IDL (de Hernando de Soto) forman el Frente Democr√°tico Nacional (FREDEMO).

Aparecen grupos como el Movimiento Socialista Peruano (MSP) en 1989 por ex integrantes del PUM: Carlos Tapia y Sinesio L√≥pez. Cambio 90 (1989) fundado por Alberto Fujimori con M√°ximo San Rom√°n y Carlos Garc√≠a Garc√≠a, fue un movimiento de agr√≥nomos e industriales, ofrec√≠an al pa√≠s una alternativa basada en el trabajo, la producci√≥n y la tecnolog√≠a aplicada a la peque√Īa y mediana empresa. Muchos de los grupos de izquierda no duraron hasta los noventa, su aparici√≥n se debi√≥ al contexto en el que se desarrollaron la Revoluci√≥n China, Cubana, Vietnam, Guerra Fr√≠a, Ca√≠da del Muro de Berl√≠n, etc.

Fujimori derrota a Vargas Llosa, llega al poder y lo nombran outsider. Su gobierno comienza con debilidades ya que no es un partido sólido ni organizado. Ante poca representatividad en el Congreso decide disolverlo y crear una nueva constitución que le permita reelegirse. Los partidos políticos fueron afectados durante su gobierno. Existe una crisis política en la medida que el gobierno no puede ejercer su función de gobernar. Fujimori logra la pacificación nacional y la derrota del terrorismo, controla la hiperinflación y la reinserción externa. Pero uno de sus errores fue la reelección con firmas falsas, la corrupción y Montesinos.

As√≠ como desaparecen partidos, surgen durante el gobierno de Fujimori nuevos grupos pol√≠ticos como el Movimiento Democr√°tico de Izquierda (MDI) donde se encuentran Henry Pease y Gustavo Mohme. El grupo de Renovaci√≥n que reuni√≥ a independientes y militantes del movimiento Libertad de Mario Vargas Llosa, el grupo fue liderado por Rafael Rey Rey. La Coordinadora Democr√°tica (CODE) formado por ex apristas como Jos√© Barba Caballero, Pa√≠s Posible con Alejandro Toledo que luego junto con CODE formar√≠an Per√ļ Posible, Somos Per√ļ, Solidaridad Nacional, etc., etc., etc.

5. REFLEXION FINAL

En esta revisi√≥n r√°pida de la historia de los partidos en el Per√ļ republicano se observa diversos intentos de grupos con grandes proyectos pol√≠ticos que pudieron aportar al desarrollo no s√≥lo econ√≥mico, sino tambi√©n reivindicaciones a peruanos excluidos, con el objetivo de unir a esas clases marginadas para forjar la Naci√≥n (objetivo principal que permitir√≠a mejorar las relaciones entre los peruanos y, por inercia, a estar mejor tanto en la econom√≠a, cultura, sociedad, pol√≠tica, etc.). La Unidad es la columna vertebral del desarrollo de un pa√≠s para convertirse en una verdadera Naci√≥n. Unir el Per√ļ Profundo, el Per√ļ Real, aquel Per√ļ representado por los ind√≠genas. Aquel Per√ļ que pudo tal vez ser revalorado por la generaci√≥n del 900 de Riva Ag√ľero, Garc√≠a Calder√≥n, Belaunde y Tello. La ambici√≥n de otros grupos de poder no permiti√≥ que se materialice ese ideal del 900. Utilicemos el recurso de la ucron√≠a: se puede afirmar con total convicci√≥n, que el grupo de Riva Ag√ľero, al menos ten√≠an las condiciones para gobernar el pa√≠s (proyecto nacionalista e indigenista) cumpliendo con el mejor requisito: conocer el Per√ļ. Ellos se plantearon revalorar e incorporar a los ind√≠genas a la vida nacional. As√≠ lo demuestran las obras de Francisco Garc√≠a Calder√≥n, V√≠ctor Andr√©s Belaunde y Riva Ag√ľero.

El APRA tiene mucho m√©rito por haber, hasta ahora, sobrevivido (haciendo honor a su lema: ‚Äúel Apra nunca muere‚ÄĚ) a pesar que su l√≠der Haya de la Torre ya no est√° dirigiendo el partido, incluso durante las dos divisiones caudillistas que tuvo en los a√Īos sesenta y ochenta, recu√©rdese a De la Puente Uceda, Andr√©s Townsend y Armando Villanueva. Su organizaci√≥n (bien estructurada), su doctrina y su tradici√≥n hacen del APRA un partido estable. Le siguen a los apristas el partido Acci√≥n Popular, con una ya marcada tradici√≥n y organizaci√≥n, pero deber√≠a de actualizarse en los planteamientos doctrinarios, parece no muy conveniente conquistar el Per√ļ nosotros mismos como tal vez pudo haber sido en los a√Īos sesenta.

La desuni√≥n que hubo dentro de la Izquierda fue lo que caus√≥ la no llegada al poder de ese enorme grupo que tra√≠an propuestas interesantes, eso qued√≥ demostrado cuando Barrantes logra la alcald√≠a y la poblaci√≥n se preguntaba ¬Ņqu√© har√≠an si estuvieran en el gobierno? Pero las discrepancias internas obstaculizaron ese objetivo. Se tom√≥ la imagen de Mari√°tegui para fundar diversos partidos de tendencia marxista, incluso arguyendo que fue el mismo Amauta que fund√≥ tales partidos. De ellos, surgi√≥ el peor grupo extremista: ‚Äúpor el sendero luminoso de Jos√© Carlos Mari√°tegui‚ÄĚ

Se puede sacar muchas reflexiones sobre la historia pol√≠tica peruana, pero creo que se puede llegar a√ļn consenso general, en que la Unidad entre los peruanos es fundamental para consolidarnos como Naci√≥n. Reivindicar aquellos grupos que fueron el motor de la historia para concretar una independencia pol√≠tica y no dividirnos cuando se atenta contra la seguridad del pa√≠s ante peligros externos, es decir, no luchar por caudillos o generales que manipulan por sus propios intereses, sino luchar por la patria, por nuestra Naci√≥n, destruyendo las enormes diferencias sociales y raciales presentes en la poblaci√≥n.

Notas:

(1) Manuel Burga D√≠az ‚ÄúLegu√≠a y Fujimori: √Čpocas diferentes, hombres distintos y un peligroso final‚ÄĚ. Quehacer N: 107 P√°g.: 20
(2) Salvador Giner. Historia del pensamiento social. P√°g.: 40, 41
(3) George Ritzer. Teoría Sociológica clásica Pág.: 303
(4) Henry Pease Garc√≠a. ‚ÄúIncubando una crisis de representatividad pol√≠tica‚ÄĚ. Quehacer N. 19 P√°g.: 9
(5) Lu√≠s Jaime Cisneros: ‚ÄúEn busca de una Naci√≥n‚ÄĚ. Correo 15-05-2004
(6) op cit P√°g.: 21
(7) Jorge Astete Virhuez. ‚ÄúRep√ļblica Hemipl√©jica‚ÄĚ. La Raz√≥n 09-05-2004. P√°g.:8
(8) Mart√≠n Santib√°√Īez Vivanco ‚ÄúHacia la segunda Rep√ļblica‚ÄĚ La Raz√≥n 28-07-2004, p√°g.: 10-11
(9) Lu√≠s Miguel Glave. La Rep√ļblica Instalada. P√°g.: 28
(10) Enrique Chirinos Soto. Historia de la Rep√ļblica del Per√ļ. P√°g.: 175
(11) Carmen Mc Evoy. La Utopía Republicana. Pág.: 56
(12) Germ√°n N√ļ√Īez. Pensamiento Pol√≠tico Peruano. P√°g.: 103
(13) Ibíd. Pág.: 175
(14) Pedro Planas. Balance y Recuperación del 900. Pág.: 137
(15) Ibíd.: Pág.:189-192
(16) Domingo Tamariz. Historia del Poder. P√°g.:175 ‚Äď 177
(17) Cesar Lévano. Caretas N. 1631. Pág.: 24 de mayo 2001

√ćndice

1. INTRODUCCI√ďN
2. ARISTOTELES Y MAQUIAVELO
3. PARTIDO, IDEOLOG√ćA Y LEGITIMIDAD
4. HISTORIA DE LOS PARTIDOS POL√ćTICOS EN EL PER√ö
4.1. PRIMERA ETAPA
4.2. CASTILLA, VIVANCO Y ECHENIQUE
4.3. EL CIVILISMO, LOS MILITARES Y LA ARISTOCR√ĀCIA
4.4. LOS PARTIDOS DE MASAS
4.5. LA IZQUIERDA Y LA EXTREMA IZQUIERDA DE LOS SETENTAS.
5. REFLEXION FINAL

Efrain Nu√Īez Huallpayunca
Correo: [email protected]
celular: 989737483
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