Los seres humanos han consumido bebidas alcohólicas desde los principios de la historia. Cuenta con tres características importantes: aporta energía, es una droga psicoactiva, es toxina, y para algunas personas, es un constituyente frecuente de la dieta aportando hasta un 50% de ésta.   Daños que ocasiona en el organismo

El 35% de los bebedores presentan a veces un lapso de ausencia ó amnesia anterógrada temporal (olvida parte o todo lo que ocurrió durante una sesión etílica), perturbación del sueño, cefalea, sed, náusea, vómito y fatiga al día siguiente y aparecer un síndrome de resaca o cruda.

A nivel del aparato digestivo la ingestión de alcohol puede originar inflamación del esófago y estómago y ocasionar molestias epigástricas y hemorragia gastrointestinal, y si se presenta vómito violento a veces origina hemorragia acentuada causada por la lesión de Mallory – Weiss, un desgarro longitudinal en la mucosa de la unión gastroesofágica.

Con la exposición repetida al etanol, surgen cambios más graves en el hígado incluida la hepatitis inducida por el alcohol, y cirrosis esta última se observa en 15% de los alcohólicos.

En el sistema inmune de individuos alcohólicos se ha encontrado, incremento de susceptibilidad a infecciones, en aparición de tumores y disminución en la actividad bactericida de los macrófagos.


Consideraciones nutricionales y beneficios en la ingestión de dosis bajas de alcohol

Las bebidas alcohólicas contienen: agua, hidratos de carbono, pocos o nada de otros nutrimentos, y tiene mayor densidad energética que los HCO y aporta 7.1 kcal/g (30kJ/g) las cuales son de menor valor biológico que las de los HCO.

Su valor energético en el ser humano se asocia tanto a pérdida de peso, desnutrición, como ganancia de peso y obesidad, asociado a:
1. Como se metaboliza el alcohol
2. Cantidad y frecuencia de consumo de bebidas
3. Cantidad y calidad de los alimentos
4. Factores genéticos
5. Estado de nutrición
6. La ingestión moderada de alcohol aumenta el consumo total de energía debido: bebidas alcohólicas , al incremento del apetito, y a que suprime la oxidación de lípidos

En el metabolismo de HCO: El alcohol en ayunas o en desnutrición produce hipoglucemia y trastornos de la gluconeógenesis. Sin embargo los alcohólicos padecen intolerancia a la glucosa.

En el metabolismo de Lípidos: El etanol desplaza a los ácidos grasos como fuente principal de energía de la mitocondria, inhibe la oxidación, y el consumo en grandes dosis de alcohol puede producir infiltración de grasa al hígado.

En el metabolismo de Proteínas: Se ha asociado con el balance negativo de nitrógeno y aumento en el catabolismo de las proteínas, inhibe la síntesis de albumina, la liberación de proteínas y la gluconeogénesis, puede afectar la absorción intestinal y el transporte y la utilización de algunos aminoácidos como, isoleucina, arginina y metionina.

Vitaminas:
existe déficit de B1 (Tiamina), B2 (Rivoflavina) B6 (piridoxina), Acido ascórbico (Vitamina C), Niacina, Acido pantotenico, Ácido fólico y Retinol (Vitamina A) lo que ocasiona ceguera nocturna y en exceso de Vitamina A en el Hígado promueve la activación de fibrogénesis.


Estado nutricional de los pacientes alcohólicos
• Los alcohólicos no suelen llevar una dieta equilibrada.
• Muestran problemas óseos por consumo insuficiente de calcio, fósforo y vitamina D.
• Existe desnutrición en pacientes alcohólicos hospitalizados
• Sufren alteraciones en la absorción y el aprovechamiento de los nutrientes.
• Malnutrición primaria: cuando el alcohol reemplaza a otros nutrientes de la dieta
• Malnutrición secundaria: cuando el aporte de nutrientes es adecuado, pero interfiere con la absorción en el intestino delgado.
• La persistencia de la ingestión de etanol muestra una pérdida adicional de peso
• El alcohólico con frecuencia manifiesta síntomas de beriberi, pelagra y otras enfermedades carenciales.
• La abstinencia se asocia a una mejoría del estado nutricional y ganancia de masa muscular
• Pacientes que ingieren cantidades exageradas de alcohol y con una dieta con alto contenido de grasas y vida sedentaria presentan una obesidad central o troncular y es más común en mujeres.
• Otra preocupación es el desarrollo de malformaciones fetales en las mujeres que consumen etanol durante el embarazo que quizá se deba a que el etanol reduce la absorción de acido fólico, aunque no se ha comprobado.

En dosis bajas el alcohol puede tener algunos efectos benéficos como, la disminución en la frecuencia de infarto del miocardio, accidente cerebro vascular, cálculos vesiculares y posiblemente demencias vasculares o Alzheimer. La ingestión de 2 copas de alcohol al día disminuye el riesgo de deficiencia de Hierro y la ingestión mayor de 2 copas aumenta el riesgo de tener sobrecarga de hierro.

Pero el consumo de más de dos copas al día aumenta el riesgo de problemas de salud, acorta la esperanza de vida unos 10 años, en todos los grupos culturales y en todos los estratos socioeconómicos.

Tratamiento nutricional del paciente alcohólico
• Dieta equilibrada y completa
• Suprimir la ingestión de etanol
• Añadir suplementos dietéticos de minerales y vitaminas
• Alcanzar un IMC adecuado
• Añadir un soporte terapéutico con fármacos antioxidantes
• En malnutrición dar esteroides anabolizantes
• Vitamina E por su efecto antioxidante sobre todo en pacientes con cirrosis alcohólica
• La ingestión proteica de estos pacientes no ha de ser inferior a 30 – 50 g por día



Es importante la promoción de un estilo de vida saludable, que contemple una alimentación correcta, una vida físicamente activa y un adecuado manejo del estres, que permita cubrir todas nuestras necesidades, para así lograr una esperanza de vida mayor.