Hoy en día los tratamientos de la epilepsia son muy efectivos, es importante detectar el origen y los síntomas de esta enfermedad lo antes posible para poder llevar un control del tratamiento más efectivo

Por: Mario Uno

 Existe una clasificación de las epilepsias y las crisis provocadas por el comportamiento anormal de las conexiones neuronales. En la década de los 80, la Liga Internacional contra la Epilepsia realizó una clasificación que con el tiempo ha permitido catalogar nuevos síndromes.

Para evitar las epilepsias más graves, conocidas como epilepsias catastróficas, es fundamental tener un diagnóstico lo antes posible y aplicar el tratamiento adecuado, ya que en la gran mayoría de los casos se pueden controlar con cierta facilidad. Son cientos los tipos de epilepsia que se han catalogado por multitud de profesionales, ya que las causas determinan el tipo de crisis, dependiendo de si los factores son hereditarios, producidos por un trauma puntual y la combinación de síntomas que persenta. El autodiagnóstico nunca es una buena idea, siempre debemos acudir a un profesional que pueda aplicar el mejor tratamiento para la epilepsia determinando el caso de cada individuo. No obstante existen tres tipos de epilepsia que son las más comunes.

La ausencia epiléptica provoca la pérdida momentánea de la consciencia por parte del que la sufre. El origen suele ser hereditario y es común que aparezcan en la infancia o en la adolescencia. En los casos más leves los síntomas pueden ser casi imperceptibles, hasta los casos más graves en los que se manifiesta con convulsiones en las extremidades, parpadeos continuos o movimientos sin sentido.

La epilepsia del lóbulo temporal, es una de las más comunes y también comienza en la infancia. Afecta a lóbulo temporal y si no se trata, con el tiempo puede llegar a afectar al hipocampo, llegando incluso a reducir su tamaño.

La epilepsia neocortical es una tipo de epilepsia que se produce en la capa superior del cerebro. Pudiendo llegar a provocar síntomas muy diversos, espasmos musculares, alucinaciones visuales o cambios emocionales entro otros muchos síntomas, dependiendo de la parte de la corteza cerebral que esté afectada.

Los tratamientos de la epilepsia son muy efectivos y llegan a controlar las crisis en la mayoría de los casos, permitiendo a los pacientes realizar una vida completamente normal. La mejor ayuda siempre la vamos a recibir de manos de un profesional que detecte el origen y nos recomiende el tratamiento más adecuado.