Menudo dilema ser padre y ser hijo del siglo XXI y en especial para aquellos que sus hijos estén en edad preescolar, nacieron en un mundo contradictorio, por una parte se les dice deberás ser competitivo en todos los aspectos de tu vida y para ello se han diseño sin fin de productos

Por: Alex Ubaldo

que harán que tus actividades sean más rápidas y productivas todo al alcance de tu mano y por otro lado, cuida los recursos naturales del planeta, dañados por desconocimiento o falta de conciencia de tus padres y abuelos. Ejemplo abre tu despensa y encontrarás alimentos en envase de plástico que su destino es la basura.
Y ¿Qué tal el padre cuando realiza esta misma acción de abrir la despensa? por si le hacia falta un remordimiento de los muchos que ya vienen cuando se toma conciencia que de su ejemplo y enseñanza depende el futuro del pequeño, ¡ya tiene uno más en la lista!. Enseguida vendrán preguntas: ¿Cómo le explico a mi pequeño que me es indispensable comprar estos productos porque no tengo forma de realizar la mantequilla en casa, que me resulta más económico comprar el frijol en la bolsa plástica que la semilla para coser?, que gracias a estos envases de plástico, el tiempo de preparación de los alimentos se reduce y se tiene la posibilidad de realizar otras acciones como el que trabajen ambos padres, necesidad imperante hoy en día. Y solo por mencionar algunas de sus ventajas.
Es tiempo de sacar la balanza y pararnos en nuestro cuadrante de responsabilidad como padres, para evitar la angustia y mejor ocuparnos en formar a los futuros adultos con mayor conciencia y responsabilidad. El mundo difícilmente regresará a tener en las casas huertos o animales para el consumo humano, y es muy probable que al experimentar el confort, seguridad y fascinación del mundo actual se quiera regresar a ordeñar la vaca para obtener la leche día a día cuando se puede tener dentro del refrigerador en envases de plástico.


La edad preescolar es un excelente momento para introducir al pequeño en el tema del reciclaje comenzando en casa, en escuelas y gobiernos ya se hace. Un buen comienzo es la elección del producto a consumir cuando se va al super; preferir aquellos envases plásticos que se puedan reciclar o que sean reciclados, y si no lo son guardarlos para reutilizarlos o realizar manualidades útiles en el hogar; ejemplo sillones a base de botellas de agua,experimentará su creatividad lejos de la tecnología y aprenderá a convivir con su realidad: no puedo dejar de consumirlos pero les doy un uso.