La evolución  en nuestros tiempos, también nos lleva a los carteles publicitarios, que además en este tiempo so solo se reflejan en paredes, sino que ademas de vallas publicitarias incluso se usan para cubrir edificios u otros eventos.

Por: Pepe G

 Cada vez, el término gigantografías, es más común globalmente, ganándole su espacio al término impresión de gran formato, pero ambos se refieren a las impresiones que exceden el tamaño estándar 70x100 centímetros, dimensiones de gran tamaño que buscan atraer eficazmente la atención del observador.

La tecnología está evolucionando y los sistemas de impresión también; décadas atrás, desde principios de los años 50, la gigantografía comenzó a utilizarse como producto decorativo en paredes, pero con una calidad deficiente, imágenes de poca calidad y con materiales que normalmente se deterioraban. Hoy la calidad de impresión ha conseguido niveles fotográficos, con resoluciones que parecen reales y colores intensos en las imágenes.

Hoy en día, la aplicación de gigantografías más usada, está orientada a la publicidad. Su diferencia con los otros tipos de soluciones publicitarias, es su larga permanencia en exhibición, pues por ejemplo en usos como vallas en vías públicas la exposición es de 24 horas seguidas, que combinándolo con su tamaño y con un diseño llamativo, consiguen un gran impacto.

Depende a la distancia promedio del observador, se recomienda el tipo de resolución; mientras mayor es la distancia entre la imagen y el observador se precisa menos resolución, es decir que si nos dedicamos a un cartel que será observado a 1 metro de distancia, es preciso imprimir con mejor resolución. En su base, la resolución depende de la cantidad de puntos que la impresora usará para llenar el gráfico; mayor número de puntos dan más resolución. La tecnología ha alcanzado tal punto que las impresoras de gigantografías producen imágenes de calidad fotográfica y fidelidad de colorido, por este motivo es aconsejable como medio de comunicación.

Variados materiales y tipos de tinta, permiten hacer gráficos para aplicaciones en ambientes interiores y exteriores. En los interiores, la durabilidad puede ser acortada por rayones, golpes y efectos de líquidos; y en exteriores además de las causas mencionadas, se añade el efecto de los rayos solares. La solución adecuada para garantizar mayor duración en ambos casos, es protegiendo la superficie impresa con lámina transparente.

Los sustratos imprimibles llegan a una ilimitada cantidad de usos y se utilizan de acuerdo a las necesidades del cliente, desde papel para imprimir carteles, lona para banners, lona translúcida para letreros luminosos, vinilo adhesivo para murales decorativos, vinilo microperforado para gráficos en ventanas, vinilo reflectivo para señales, y muchos otros más.

El tamaño grande de la imagen impresa, hace honor a la palabra gigantografía, pues no tiene límites mediante técnicas de fusión que dejan imprimir gráficas dividas en paneles para posteriormente unirlas y tener una sola pieza que puede tapar hasta edificios completos.

La gran variedad de características, aplicaciones, materiales y formas de instalación, hacen imposible resumir en detalle lo que es la gigantografía; sin embargo, con las experiencias en impresión e instalación se puede responder a muchas inquietudes.

Gigantografia