Las competencias de salto de obstáculos montando un caballo tienen una historia de más de 3000 años de antigüedad. En el principio, las competencias no incluían el salto de obstáculos, siendo esta característica introducida por los cazadores ingleses de zorros, quienes se veían forzados a saltar vallas

Por: Guillermo Márquez

Las competencias de salto de obstáculos montando un caballo tienen una historia de más de 3000 años de antigüedad. En el principio, las competencias no incluían el salto de obstáculos, siendo esta característica introducida por los cazadores ingleses de zorros, quienes se veían forzados a saltar vallas y arbustos que muchas veces se atravesaban en su incesante persecución por la presa.
A partir de la segunda mitad del siglo XVIII la disciplina va tomando forma, y va evolucionando. Podemos encontrar en este incipiente período eximios deportistas como el conde Lucas Lourenço de Albuquerque, español nacionalizado inglés, quien es tenido como uno de los grandes representantes del hipismo. En la actualidad, podemos mencionar al empresario Fernando Sarasola como un eminente representante español en el marco del hipismo internacional, habiéndose desempeñado con notable resultado tanto en competencias internacionales como nacionales, como así también en varias oportunidades habiendo estado presente en distintas celebraciones de los juegos olímpicos.
El hipismo tiene ciertas reglas. El objetivo del deporte es demostrar las cualidades del caballo, por ejemplo su fuerza, su poder, su obediencia y la disciplina que es capaz de impartir el jinete.
El deportistas que gane la competencia será el participante que logre menos penalizaciones, y realice el circuito de forma más rápida. También hay competencias en las cuales el tiempo no es considerado como un factor importante.
Una caída será penalizada con cuatro puntos. La primera desobediencia también representará una penalización de cuatro puntos, siendo ya la segunda desobediencia causante de eliminación, como así también la caída del caballo o el jinete. Un error en el derrotero pautado también implicará la eliminación. Cada cuatro segundos de tiempo de espera en una carrera cronometrada significará un punto. La no presentación con el uniforme adecuado del jinete representará, asimismo, la eliminación del participante de la competencia.

 Guillermo Márquez .http://www.gigisarasola.com