Tiene 28 años, a los 23 creo la fundación internacional de jóvenes lideres y a los 26 ya había recibido las llaves de la ciudad de Miami y la medalla de bronce al mérito de la universidad de Italia, entre otras distinciones. Influyente y carismático, mi experiencia acerca de una de sus conferencias.

Por: Maria Fernanda Cruz Hernandez

Tuve la oportunidad de conocerlo durante una gira que realizó por México y que lo llevo a recorrer gran cantidad de universidades y alcaldías del país.


Tiene 28 años, a los 23 creo la fundación internacional de jóvenes lideres y a los 26 ya había recibido las llaves de la ciudad de Miami y la medalla de bronce al mérito de la universidad de Italia, entre otras distinciones.


Sin embargo no es esto lo que más me llamó la atención. A su corta edad Leandro es admirado no solo por los jóvenes que lo escuchan en sus conferencias sino también por artistas, Ministros, Alcaldes, Presidentes y un sin fin de empresarios que si bien para el común de los mortales acceder a ellos resulta casi inaccesibles, en este caso hacen "fila" para reunirse con él.


Podría decir que es un “encantador de serpientes” pero siento que sería injusta. Evidentemente su trabajo es tan importante, que resulta indispensable tomarlo de guía a la hora de pensar en oportunidades para jóvenes y responsabilidad social. Recuerdo a una joven quien al escuchado dijo: habla como cubano, tiene acento argentino y se viste como italiano.


Apenas subió al escenario del encuentro juvenil internacional "todo es posible" organizado por el gobierno de Queretaro, un tumulto de silbidos invadió el teatro. Y era lógico. El 80 porciento de los asistentes eran mujeres que ni superaban los 27 años y no faltaba una que no viera en el a un muy guapo e imponente argentino. Su conferencia se basó en un tema central: la pobreza.


Entre otros conceptos expresó: "La pobreza y el hambre son el resultado de un cúmulo de procesos complejos relacionados a falencias éticas económicas sociales y políticas que atraviesa una sociedad a través de su historia. No se trata aquí de quitarles a los más ricos para darle a los pobres y volverlos un rato mas adinerados. Los estados deben esmerarse por generar políticas públicas que no vuelvan a nadie más pobre sino a todos cada vez mas ricos.


Que integren pero por sobre todo que equiparen derechos. Que el hijo del pobre tenga las mismas posibilidades de desarrollarse que el hijo del rico. Su intervención duro una hora y tan impactante resultó, que al finalizar lo único que podían verse eran muchachas con su maquillaje corrido por el llanto y dos conductores que no sabían como volver el auditorio a la normalidad.


Era todo pura conmoción. La conferencia había terminado y como una verdadera estrella de rock a Leandro no pudo vérselo más hasta pasada la noche en que el Alcalde Loyola ofreció un cocktail en la alcaldía. Allí, sobre las puertas de acceso se encontraban unos por lo menos 200 jóvenes que aguardaban para tomarse una foto con el CEO de jóvenes líderes.


Luego de vivir esta experiencia única he quedado convencida de que a la juventud nos espera un período lleno de reflexión, tolerancia y virtuosidad. Se nota, se siente, que no todo esta perdido.