Una vez acabada la temporada de baño, una parte importante es la mantenimiento de la piscina con el objetivo que se mantenga en perfecto estado para cuando comience la nueva temporada.

Por: Carlos Tello

 Parecía que la temporada de baño había finalizado a comienzos de octubre en una gran cantidad de ciudades de nuestro país, pero ha comenzado a calentar el sol de nuevo, el famoso veranillo de San Miguel que siempre comentaban nuestros mayores.
Con ello y con las cubiertas para piscinas, podemos alargar la temporada de baño en zonas en las que de forma natural apenas podríamos disfrutar de ella un par de meses, además, las cubiertas facilitan el mantenimiento de piscinas.
Las cubiertas evitan que el agua se ensucie mientras la piscina no está siendo usada, de esta forma notaremos un gran ahorro en lo que a mantenimiento de piscinas se refiere, ya que no tendremos necesidad de cambiar el agua con tanta frecuencia y necesitaremos menos productos como cloro, anti-algas, etc.
Esto hace que muchas personas, que antes no se planteaban tener su propia piscina comiencen a planteárselo y cada vez son más, quienes apuestan por tener su piscinita cubierta en el jardín de su casa.
Nadar es uno de los deportes más completos y sanos que existen, a casi todas las personas, por un mínimo dolor de espalda o pierna le recomiendan nadar, teniendo la piscina en casa no hay excusa para no hacerlo, cualquier hora es buena para darse un buen baño, especialmente en invierno, ver que fuera hace frío y llueve y estar nadando tranquilamente en la piscina, es una sensación tremendamente confortable.
Además, con lo que podemos ahorrar en mantenimiento de piscinas tampoco podemos usar el tema económico como excusa para no tenerla.
Es curioso como la ciencia avanza y nos permite vivir de un modo más cómodo, el poder tener cosas que hace unos años eran impensables, simplemente si querías nadar, disfrutar de un buen baño o tener una piscina en casa, era mejor que te mudaras al sur, ya que en el norte era impensable, y hoy en día las estadísticas revelan que es precisamente en el norte donde más cubiertas para piscinas se instalan.
Aunque siempre hay algún valiente que se baña en la playa todos los días independientemente del frío, de que llueva a nieve, es una costumbre sana y al parecer bastante saludable, eso sí no todo el mundo se atreve a probarlo, como hemos dicho hay que ser todo un valiente para animarse y soportar la sensación de frío a la salida.

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