El presente ensayo describirá a la Salud Ocupacional desde el punto de vista personal, pero basándose en (1) Manual Básico de Seguridad y Salud en el Trabajo, (2) La Enciclopedia de la Salud y Seguridad en el Trabajo , y teniendo como referencia (3) la Ley 100 de 1993 y (4) el Decreto 1295 de 1994.

Por: Ing. Cristian Ramirez Cardona

“ENSEÑANZAS DE LA OIT”
Debemos ser competitivos, pero el problema no radica simplemente en llegar a serlo, sino que debemos serlo más que nuestros competidores. ¿De qué nos sirve alcanzar nuestras metas si la competencia ha alcanzado metas superiores?

Y aún, alcanzadas las metas, éstas deben seguir siendo superadas, por cuanto la permanencia como líderes depende del mejoramiento continuo en que permanezca el sistema. Y la salud ocupacional es una herramienta que nos permite mantener y controlar las condiciones que generan nuestra incompetencia marcada por el despilfarro de recursos.

Sería torpe pensar que se puede asumir la responsabilidad por la productividad de un puesto de trabajo, creyendo que otros asumirán la responsabilidad por las funciones de calidad o que la salud ocupacional es solo responsabilidad del comité paritario de la empresa. Calidad, productividad y salud laboral son responsabilidad de quien ejecuta el trabajo, en especial de la gerencia y la ingeniería del proceso en la organización.

El presente ensayo describirá a la Salud Ocupacional desde el punto de vista personal, pero basándose en (1) Manual Básico de Seguridad y Salud en el Trabajo, (2) La Enciclopedia de la Salud y Seguridad en el Trabajo , y teniendo como referencia (3) la Ley 100 de 1993 y (4) el Decreto 1295 de 1994.

Esta importante disciplina se puede definir como el conjunto de medidas y acciones dirigidas a preservar, mantener y mejorar la calidad de vida de las personas en su ambiente laboral. Desde ella se promueve la seguridad, la protección y la atención oportuna a favor de los empleados optimizando su desempeño.

Muchas de las compañías Colombianas tienen falencias en cuanto a la seguridad industrial en general, trayendo como consecuencia accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, convirtiéndose en factores relevantes que interfieren en el desarrollo normal de la actividad empresarial.

En consideración a lo anterior, es necesario de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y al Sistema de Riesgos Profesionales Nacional, elaborar un programa de Salud Ocupacional que fomente la promoción de la salud, cumpla con la normatividad y controle los procesos que se ejecuten a través del mismo.

Tomando las palabras de Alfonso Guillén Zelaya, en la medida que se logren estos objetivos, podremos alcanzar la “Dignidad en el trabajo”. (1)

Por ello, toda persona que se desenvuelva en el ámbito de la salud ocupacional, debe tener un perfil definido donde demuestre que a través de su experiencia y conocimiento, se desempeña responsable y eficientemente. Tiene la labor de garantizar óptimas condiciones de bienestar físico, mental y social de las personas, protegiéndolos de los factores de riesgo ocupacionales, ubicándolos en un puesto de trabajo acorde con sus condiciones psicofísicas y manteniéndolos en aptitud de producción laboral. Además de identificar los factores de riesgo ocupacionales y verificar la ejecución de los programas, el terapista ocupacional, elabora e implementa planes de emergencia que protegen la integridad personal en determinados casos de alerta. Simepre se debe tener claro, que el objetivo no es la ausencia de daño o enfermedad. (2)

Existen tres ramas fundamentales para atender estas necesidades:

1. Higiene Industrial: La Higiene Industrial es el conjunto de actuaciones dedicadas a la identificación, evaluación y control de aquellos agentes químicos, físicos y biológicos presentes en el ámbito laboral que pueden ocasionar enfermedades, deteriorar la salud y el bienestar, o crear algún malestar significativo entre los trabajadores.

2. Seguridad Industrial: Se ha definido como el conjunto de normas y principios encaminados a prevenir la integridad física del trabajo, así como el buen uso y cuidado de las maquinarias, equipos y herramientas de la empresa.

3. Medicina del trabajo: Según la OMS, es la especialidad médica que actuando aislada o comunitariamente, estudia los medios preventivos para conseguir el más alto grado de bienestar físico, psíquico y social de los trabajadores en relación con la capacidad de éstos, con las características y riesgos de su trabajo, el ámbito laboral y la influencia de éste en su entorno, así como promueve los medios para el diagnostico, tratamiento, adaptación, rehabilitación, y calificación de la patología producida o condicionada por el trabajo. (3)

Por tanto, la empresa debe brindar un ambiente de trabajo seguro y saludable para todos los trabajadores y al mismo tiempo estimular la prevención de accidentes fuera del área de trabajo. Pues si las causas de los accidentes industriales pueden ser controladas, la repetición de éstos será reducida.

La seguridad, como tantos otros conceptos, tiene una doble faceta, amplia y no exenta de subjetividad. Seguro e inseguro son adjetivos que aplicamos tradicionalmente a situaciones de la vida, sin que necesariamente nuestra apreciación responda a un análisis riguroso de aquello que juzgamos. De hecho, tal análisis es a menudo imposible de efectuar porque en él concurren circunstancias no gobernadas por leyes físicas, sino por la decisión de personas. Esa es en general una importante causa de subjetividad e incertidumbre. Es obvio que el factor humano y el elemento natural van a estar siempre presentes en todas las actividades, incluidas las industriales, pero en éstas cabe reducir la incertidumbre propiamente industrial hasta límites muy bajos, acordes con los principios de protección que deben inspirar la Seguridad Industrial como técnica.

Entonces, podremos hablar a plenitud de probabilidad, de la posibilidad de que un lecho lesivo ocurra o no a un trabajador durante la realización de sus labores. Y en estos términos nos referimos al riesgo profesional de que sobrevenga un Accidente de Trabajo o una Enfermedad profesional. (4)

Ambas traen consigo costos para todos aquellos que intervienen de una u otra forma en el proceso, ocasionando sufrimiento al trabajador, la invalidez e incluso la muerte. Deben de sumarse los gastos y pérdidas monetarias para el individuo, la empresa, el estado y la sociedad. (5)

La idea consiste en identificar las formas más frecuentes de producción de los riesgos de trabajo para evaluar los costos directo e indirectos, así como los efectos adicionales de los mismos representados por el impacto personal, familiar, en la empresa, en las organizaciones de asistencia médica y en general. Todo ello con objeto de poder elaborar en forma precisa y dirigida la recomendación de medidas preventivas precisas y especificas para disminuir su frecuencia.

Los principales problemas a resolver consisten en recabar la información de manera confiable para la realización de estudios, así como diseñar instrumentos adecuados para operacionalizar las variables y realizar la evaluación de los diferentes factores que participan en lo que podríamos denominar la “génesis” de los riesgos laborales dentro de las diferentes actividades productivas y que se esquematizan a continuación:

* Tomado del Manual básico de seguridad y salud en el trabajo. Organización Internacional del Trabajo (OIT). Pág. 17.

Cabe resaltar que existen múltiples clases de peligros a los que nos exponemos constantemente. Estos son de tipo físico, químicos, biológicos, ergonómicos, psicosociales, mecánicos, seguridad, eléctricos o incluso combinaciones de los anteriores; como los incendios y las explosiones.

Aparecen pues en escena, los renombrados Primeros auxilios, ya que según el tipo de asistencia que se preste a las víctimas de accidentes, es posible detener e incluso revertir el daño ocasionado por la interacción de cualquiera de los factores mencionados anteriormente. Es vital inventariar las instituciones cercanas y coordinar visitas periódicas de los organismos pertinentes a la empresa, para afinar un plan que minimice los impactos negativos de cualquier percance. (6)

Por ello, y aunque resulta complejo para la industria tercermundista en general, debe disponerse del equipo para salvamento que prevenga lesiones adicionales, botiquines o similares, elementos especializados para casos poco frecuentes, sala de atención, medios de evacuación y transporte de heridos, alarmas y medios de alerta. Además de rescatistas, una educación e información constante, algunos simulacros de formación y un registro completo. (7)

Lo anterior se justifica, pues existe una verdad absoluta en el tema que se está tratando:

“Las incapacidades y las faltas de asistencia, resultan caras, incluso cuando se originan fuera del lugar de trabajo”.

Por ello, existen también los programas de protección y promoción de la salud en el lugar de trabajo; que sólo correctamente diseñados y aplicados pueden beneficiar a los colaboradores, las plantillas y las organizaciones. Esto se justifica en el hecho de que puesto de trabajo suele ser un entorno controlado, en el que las personas o los grupos pueden someterse a una programación educativa o recibir consejos sin las distracciones propias del hogar o la precipitación habitual de los centros médicos. (8)

Estos programas maximizan su impacto al valerse de mecanismos complementarios, tales como:
Nunca debemos de olvidar que el empleado, en cualquier rango, sea operario o directivo, ejerce sus labores bajo múltiples presiones, ya sean propias de las funciones o ajenas a la empresa. Y que estas se verán disminuidas en la medida que podamos suplir cada vez más sus necesidades con actividades como las mencionadas.

De otra parte, la importancia social de la Seguridad Industrial ha obligado a incluir ésta entre los temas cubiertos por la legislación de los diversos países, e incluso por tratados internacionales. De hecho, las leyes contienen los principios generales que inspiran las medidas de seguridad que luego se han de materializar, e incluyen también varias referencias al régimen sancionatorio, en general de carácter civil, pero que puede llegar hasta la índole penal. Las leyes suelen delimitar muy bien el campo de aplicación y proporcionan indicaciones para la asignación de responsabilidades. (9)

Y como si todo lo anterior no fuese suficiente evidencia de la sutileza del tema, nos encontramos con uno de los materias más delicados para el profesional en salud laboral, la discapacidad o aquel estado en el cual un individuo experimenta una desventaja en su vida personal, social o profesional, como efecto de interactuar con los factores de un contexto específico. Al contrario de lo que muchas empresas piensan, no se trata solo de entregar una indemnización al afectado y cortar los nexos con este, sino de acompañarlo durante su recuperación y reincorporación a las labores. Se trata de recordar que ninguna invalidez es marginativa y que aún cuando esta sobrevenga, las personas siguen teniendo los mismos derechos que sus semejantes posibilitados. (10)

Parece claro que la educación y formación continuada de los colaboradores, es el mejor camino para identificar y cubrir los problemas de incumplimiento de normas o de requisitos externos que reflejan situaciones peligrosas. Y aunque los principios de aprendizaje en los adultos son diferentes a los métodos convencionales de enseñanza para colegiaturas y universidades, debe elegirse una didáctica adecuada, que facilite la ejecución, el apoyo y la evaluación de actividades valiosas. (11)

Aparecen pues, las cuestiones éticas, todos los códigos y directrices que “para un profesional en particular pueden servir como una guía práctica cuando se enfrenta a dilemas morales en lo que se refiere a su conducta en determinadas circunstancias”… (12) Situación bastante común en el medio colombiano, ya que la sociedad sólo inicia una investigación sobre la toxicidad de una sustancia cuando ya se han manifestado sus efectos negativos.

Utilizamos a los trabajadores como conejillos de indias, como sujetos experimentales, para exponerles a condiciones de las cuales desconocemos sus efectos, aun existiendo tablas con los Valores Límite Umbral (TLV), que son los límites de exposición profesional permitidos por la OIT. Pero la negligencia no llega hasta este punto, pues incluso obteniendo resultados significativos, no usamos la información de las pruebas de la mejor manera. (13)

Esta situación y muchas otras se recrudecen con el pasar del tiempo, pues es cada vez más frecuente que las grandes potencias trasladen sus industrias peligrosas a los países subdesarrollados, donde la legislación es más flexible y la mano de obra más económica. Es tanto así, que puede suscitarse un “Acuerdo de libre comercio” para facilitar la transferencia tecnológica donde no prevalece la responsabilidad sobre los productos y los riesgos introducidos. (14)

Se hace evidente la necesidad de participación de los trabajadores en la toma de decisiones y la solución de conflictos, ya sea de forma directa o a través de una representación sindical. La idea es mejorar las relaciones laborales y gestionar un recurso humano de calidad que conozca y haga pleno uso de sus derechos. (15)

A nivel mundial existen actualmente muchos recursos institucionales, estructurales, jurídicos e información disponible acerca de la salud y la seguridad en las labores. Sería irresponsable anteponer excusas para no tomar medidas que aseguren unas mejores condiciones de trabajo, sea cual sea el sector productivo o de servicios. La inspección es el mecanismo más efectivo para asegurarnos de que esto suceda y se traduce en (1) la aplicación de las leyes mediante la supervisión, (2) el asesoramiento y educación a empleados y empresas y (3) la comunicación a la autoridad competente. (16)

La globalización exige un cambio de paradigmas y políticas, pues un trabajo sin desafíos y seguridad equivale a una incapacidad adquirida… Vivimos bajo la sombra lúgubre del empleo precario: trabajo infantil, contratos atípicos, esclavos, sector informal, migrantes, producciones a destajo, desempleo y subempleo. Son todas formas de marginación que acentúan cada vez más la desigualdad. (17)

Claro que no todo puede ser malo, pues en últimas existen los sistemas de indemnización y otros regímenes, que cubren los efectos de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.

También han surgido nuevas tendencias, como el control biológico o más específicamente la toxicología, la epidemiología y la ergonomía. De ellas hablaremos brevemente a continuación.

Por un lado, el control biológico se ocupa de la “determinación y evaluación de los agentes o de sus metabolitos presentes en tejidos, secreciones, excretas, aire espirado o cualquier combinación de los mismos con objeto de evaluar la exposición y el riesgo para la salud en comparación con una referencia conocida y adecuada”… o sea, trata de determinar la existencia de una relación dosis – efecto y dosis – respuesta, que se recomienda evaluar frente a los Valores Biológicos Límite recomendados. (18)

Por el otro, la epidemiología es “el estudio de la aparición de enfermedades y de otras características relacionadas con la salud de poblaciones humanas y animales”. Su objetivo es evaluar la concentración de un agente en la frontera entre el individuo y el medio ambiente, y para ello se vale de varias fórmulas y dimensiones que resumen la exposición durante toda una vida laboral. Existen pues, estimadores instantáneos e intervalos de confianza para las medidas de la aparición de enfermedades y de la asociación. Además, se recomienda el uso de un cuestionario de investigación que puede encontrarse en las páginas 1199 – 1205 de la Enciclopedia mencionada. (19)

Por último, está la ergonomía, que son “los diferentes grupos de conocimientos y experiencias orientados hacia las características y capacidades del trabajador y que tienen como objetivo el uso óptimo del recurso humano”… en pocas palabras, es el estudio o la medida del trabajo. De aquí que sea lógico realizar un análisis del sistema de trabajo que comprenda el contexto, la tarea, las actividades, pruebas y el rendimiento. La antropometría, relacionada principalmente con la estructura, composición y constitución corporal y con las dimensiones del cuerpo en relación con las medidas del lugar de trabajo, las máquinas, el entorno industrial y la ropa; y la biomecánica, que se encarga del estudio del cuerpo, como si se éste se tratara simplemente de un sistema mecánico, son una de sus aplicaciones o extensiones más conocidas. Pero todas parecen apuntar a una única meta: La reducción de la fatiga general. (20)

De igual forma se sugiere una Lista de Comprobación Ergonómica, en las páginas 1227 – 1234 del texto.

Por último y para terminar en este punto, primero, no olvidemos los aspectos psicológicos, componentes del proceso de tensión y sus consecuencias; y segundo, hagamos realidad diseños de sistemas de trabajo para todos, que reconozcan la diversidad de usuarios y sus limitaciones. (21)

CONCLUSIONES
:

Estos textos son una herramienta guía para la implementación del programa de salud ocupacional de cualquier empresa y para el control efectivo de pérdidas por accidentalidad, su mensaje está orientado a mostrar la salud ocupacional como una fuente de ventajas competitivas, que bien administrada puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso, la satisfacción o la insatisfacción, las pérdidas o las ganancias y la salud o enfermedad en la empresa. Para ellos solo deberá abrirse al cambio de paradigmas y asumir la disciplina como una estrategia gerencial.

La búsqueda de seguridad es una lógica aspiración humana, pero un planteamiento extralimitado que exigiera la seguridad absoluta provocaría la parálisis de la sociedad, pues ni a los transportes, ni a la electricidad, ni a los productos químicos se les puede exigir un riesgo cero. Además, no debemos de olvidar los costes adjuntos a cualquier medida.

Ahora bien, la amplitud de inseguridad que cabe permitir, debe ser muy pequeña, y en verdad así es, tomando como referencia los riesgos derivados de las afecciones y alteraciones biológicas y los derivados de catástrofes y accidentes naturales.

Esa preocupación por limitar los efectos dañinos de las aplicaciones industriales ha llevado a fijar una serie de criterios de protección, convertidos a leyes, decretos, etcétera según la estructuración del ordenamiento jurídico.

BIBLIOGRAFÍA:

(1) Secretaria de Trabajo y Seguridad de Honduras -STSS. Manual básico de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). Honduras: Ediciones Guardabarranco, 2007: 5 - 9.

(2) Secretaria de Trabajo y Seguridad de Honduras -STSS. Manual básico de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). Honduras: Ediciones Guardabarranco, 2007: 9.

(3) Secretaria de Trabajo y Seguridad de Honduras -STSS. Manual básico de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). Honduras: Ediciones Guardabarranco, 2007: 10 - 11.

(4) Secretaria de Trabajo y Seguridad de Honduras -STSS. Manual básico de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). Honduras: Ediciones Guardabarranco, 2007: 12 - 14.

(5) Secretaria de Trabajo y Seguridad de Honduras -STSS. Manual básico de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). Honduras: Ediciones Guardabarranco, 2007: 15 - 19.

(6) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 587 - 588.

(7) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 589.

(8) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 597 - 605.

(9) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 701 - 762.

(10) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 768 - 813.

(11) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 820 - 823.

(12) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 853 - 859.

(13) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 864 - 871.

(14) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 898 - 909.

(15) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 923 - 959.

(16) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 986 - 992.

(17) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 1057 - 1078.

(18) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 1139 - 1163.

(19) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 1167 - 1205.

(20) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 1211 - 1251.

(21) Dufresne, Chantal. Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo. ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT). McCraw Hill Editores: Barcelona, 2002: 1253 - 1306.


Cristian Ramírez Cardona
Ing. Industrial - U. Nacional de Colombia