Los retrasos en los viajes son muy comunes hoy en día, vuelos que no salen a su hora y que provocan, por tanto, el retraso en la hora de salida del destino al que llegan. Otros pierden su tiempo de despegue en la pista y tienen que esperar a que los controladores les den otra hora.

Por: Lucas Lastre

Pero, ¿qué hacen los pasajeros que están esperando a que su vuelo deje de sufrir un retraso?


Muchas son las personas que sufren retrasos en sus vuelos, más de las que podemos imaginar. Uno de los principales problemas que hay, y podrá parecer una tontería, es la escasez de cosas que hacer en un aeropuerto, incluyendo el precio de éstas, que no es precisamente barato.


¿Se puede salir del aeropuerto? Los aeropuertos en general no están cerca de la ciudad, por lo que el tiempo de ir y volver podría significar perder tu vuelo. Muchas personas están simplemente leyendo o durmiendo, esperando noticias o una llamada a embarcar; otros se recorren los pasillos eternos del aeropuerto por hacer algo mientras evitan gastar dinero en los Duty Free.


Eso sí, muchas personas repiten constantemente la reclamación que van a poner a la empresa por los daños causados, pero pocos llegan a hacerlo. Lo cierto es que es muy difícil llegar al final del proceso con un resultado satisfactorio, y tampoco es fácil saber cuáles son tus derechos y qué puedes hacer y qué no. Volverte loco mirando la página web de la aerolínea en el móvil o preguntar a los azafatos y no recibir respuesta clara, puesto que están evitando dar todo tipo que pueda ser contraproducente para ellos.


Esto provoca el enfado en la mayoría de la gente y, a pesar de que algunos se wquedan protestando, otros tratan de pasar el tiempo que les queda como puedan.

Que todos estos personajes busquen una solución para su vuelo retrasado no es una obligación, pero sí aconsejable. Cuando lleguen a sus casas muchos de ellos habrán tratado de olvidar el tema para no meterse en papeleos y ese es el verdadero problema y el motivo por el que las aerolíneas siguen haciendo lo que quieren. Reclamar es exigir tus derechos, y todos deberíamos hacerlo.