México es uno de los países más ricos en cultura y diversidad, también es una expansion territorial llena de tradiciones con arquitectura que impactará tu sentido de la vista.

Por: Karla López

No sólo se trata del destino de playa más irresistible de México. La Riviera Maya también es uno de los sitios donde la naturaleza nos habla de un modo que no se puede evadir. Escuchamos su llamado en los rumores de la jungla o en el rítmico goteo de las grutas que hay bajo su piedra caliza. También nos habla en la brisa marina. Nos explica su fragilidad en el torpe andar de una tortuga marina recién liberada y de su fuerza cuando vemos el ímpetu de las olas. Y todo el tiempo nos sorprende con su belleza.
Por sus características geográficas, te permite un contacto único con la naturaleza: nadar en cenotes, esnorquelear en el segundo arrecife más grande del mundo, caminar por amplísimas playas de arena blanca y recorrer senderos de selva en bicicleta, a pie o, incluso, desde las alturas en una tirolesa.
Y es esto también lo que nos hace caer en cuenta del vínculo tan fuerte que tenemos con nuestro entorno y porqué es tan importante no sólo admirarlo, sino también hacer lo posible por su preservación. Muchos de los hoteles y servicios que se ofrecen en la Riviera Maya tienen esta conciencia y la transmiten a sus visitantes.
Desde liberar a una tortuga, hasta nadar cerca del inmenso tiburón ballena, las experiencias que nos acercan a la naturaleza en la Riviera Maya son sencillamente únicas. Cuanto tengas el privilegio de vivirlas, piensa siempre en otra persona que podría disfrutarlo en el futuro. Usa bloqueador biodegradable, no tires basura en la playa, especialmente colillas de cigarro y bolsas de plástico.


Sin duda, visitar este destino mexicano será una experiencia inolvidable.