Un control de acceso de calidad y eficiente debería basarse en tecnología de validación de identidades, como aquellas que ofrecen los modernos sistemas biométricos.

Por: Alice Waldorf

Con mucha frecuencia se presenta un debate sobre si los sistemas biométricos atentan, en cierta forma, contra la privacidad y algunos se preguntan si se puede asegurar que no, cuando los datos biométricos puros no pueden ser reconstruidos desde las plantillas biométricas. Estas plantillas son guardadas en los dispositivos de biometría, con fines de validación y no de identificación.

Lo cierto es que algunas personas y organizaciones, en contra del uso de la tecnología biométrica, preguntan a fabricantes y a usuarios si una plantilla permite o no la reconstrucción de un rasgo biométrico, en su totalidad, y si al evitar dicha reconstrucción se protege la privacidad. Lo primero a hacer, para tratar de responder estos interrogantes, es saber qué es y cómo funciona un sistema biométrico de autenticación. Un sistema de este tipo, por lo general, cuenta con los siguientes componentes:

-Un dispositivo sensor, para adquirir datos biométricos.
-Un rasgo de extracción, para la creación de plantillas.
-Un sistema de cotejo, para comparar la plantilla biométrica actual con las almacenadas.
-Un archivo de referencia, para almacenar las plantillas biométricas.

Estos componentes pueden estar ubicados en diferentes lugares, pero lo importante es saber que el sistema de cotejo se usa para determinar si una muestra actual tiene correspondencia con una en el archivo de referencia. Los datos biométricos puros son los que entran en contacto con un lector como la imagen de una huella digital, del rostro, del iris o un sonido tomado con un micrófono. Por otro lado, estarían los datos de plantilla, los cuales son los que el sistema de cotejo compara, en relación a una nueva muestra proveniente de un dato biométrico puro. Además y por lo general, las plantillas solo contienen la información necesaria para el cotejo, pero todavía no se ha podido establecer qué significa eso de la información necesaria.

En el caso de las huellas digitales, se discuten tres formatos para cuestiones de estandarización: de minucia, basado en patrones y basado en imágenes. Cualquiera sea el caso, ninguno de los formatos toma en su totalidad una imagen completa de la huella digital, sino, como ya se dijo, puntos necesarios para hacer referencia a una marca dactilar. Lo que esto quiere decir es que lo que se obtiene de la huella no permite la reconstrucción de ésta. Así, si las plantillas biométricas son obtenidas ilegalmente por una persona, por ejemplo, esta persona no podrá reconstruir una huella y con ello la privacidad de los usuarios de un sistema no estaría en riesgo.

Los lectores de huellas son sistemas biométricos que pueden ser vistos en varias aplicaciones de seguridad. Se trata de aplicaciones para la protección de lugares como un control de acceso, por ejemplo.