La implementación de sistemas biométricos, como lectores de huellas, escáneres faciales y demás, es una de las mejores estrategias para el montaje de un control de acceso efectivo y de fácil uso.

Por: Jim Keller

Tratar de identificar a una persona, sólo con verla y ver una foto suya, es una tarea difícil. Es por ello que es mejor usar un sistema electrónico, para poder hacer un reconocimiento facial de forma efectiva. De esta manera, expertos del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en México, han trabajado para desarrollar un vigilante automático, capaz de identificar a las personas analizando los rasgos de la cara.

Para poder reconocer un rostro, este aparato sólo necesita los datos más importantes del mismo. De este modo, el sistema únicamente tiene en cuenta algunos rasgos de la cara y, de modo aleatorio, selecciona algunos de ellos para convertirlos en números computacionales.

Este sistema está basado en principios biológicos, que los mamíferos humanos y animales usan para identificar a los demás, fijándose únicamente en las cualidades más sobresalientes. Este modelo de atención visual cuenta con tres fases: en la primera se escoge lo que se va a ver con atención, para ello se usa una cámara especial, que es el canal de entrada de las imágenes. Dicha cámara está compuesta por neuronas artificiales conectadas en red, que funcionan como ojos biónicos y retienen estímulos que son imperceptibles a la vista humana.

En la segunda fase se analizan y procesan los datos que se obtuvieron al comienzo y se convierten a lenguaje matemático. Finalmente, en la tercera fase se vinculan los estímulos visuales con el rostro de un individuo en cuestión.
El diseño de este sistema fue capaz de identificar a las personas con éxito, a pesar de los gestos que éstas hacían y de factores como el uso de lentes, cabello largo, bigote o barba. No obstante, hay que hacer mejoras al sistema, para poder adaptarlo según las necesidades que se planteen, con lo cual, este vigilante electrónico podría brindar soluciones de seguridad en empresas, centros de salud, cajeros electrónicos, aeropuertos, colegios y hasta en viviendas.
El dispositivo que se pudo desarrollar combina varios conceptos como procesos de patrones del rostro, análisis de imágenes, modelos asociativos, redes neurológicas y hasta inteligencia artificial. Con estas cualidades, se busca programar a un ordenador para que pueda visualizar y reconocer a las personas, usando cierta información como base. Además de esto, el sistema en cuestión, estaría en capacidad de establecer conexiones con bancos de datos y también podría hacer análisis de huellas digitales y de patrones de voz. Así, se contaría con un dispositivo útil para controles de seguridad en muchos lugares.

En un control de acceso es importante que se identifique a los autorizados a superarlo. Una manera efectiva de lograrlo es usando sistemas biométricos como escáneres de huellas, de venas, del rostro, etc.