El mundo de la moda y sus pasarelas, necesitan de un producto esencial y acorde con los sus trajes y vestidos, los zapatos. El calzado también crea tendencias, por lo que existen  muy variadas colecciones de ellos, hoy son los super tacones.

Por: Pepe G

 Paseando por la calle o en lugares de moda hemos visto a muchas chicas subidas a taconazos y plataformas grandísimas, incapaces de dar un paso con algo de gracia. En cuanto andan un poco, el efecto pierna de kilómetro se ve neutralizado por el movimiento tipo replicante. Así que aquí están algunos consejos para las amigas del taconazo.

Un zapato de tacón alto tiene que ser cómodo.

No es cierto que todos los taconazos sean incómodos. Existen muchos elementos a tener en cuenta, no es sólo la altura del tacón (horma, material…). El zapato además no debe ser caro pero sí estar bien confeccionado. Debe ajustarse al pie como un guante. Un número menos es un paso de zancudo al cabo de quince minutos y un número más da lugar a que el pie baile en el interior del zapato, o a que resbale hacia la puntera, haciendo que frenemos este movimiento con los dedos.
Lo principal es que el interior del zapato no sea duro. Que tenga algún tipo de almohadilla en su interior que ayude a amortiguar el paso un poco garboso o el baile saleroso. Es algo cada vez más usual hasta en zapatos baratos (por suerte), pero existen almohadillas de silicona que se pueden comprar por separado.
Evitar caminar poniendo talón y puntera en el suelo a la vez.
Cuando andamos con zapatos bajos o descalzos solemos hacer el movimiento talón-puntera, más o menos acentuado, y repetimos. Con un tacón alto no es tan pronunciado pero si el pie cae en el suelo tipo apisonadora, bam, bam, bam… el efecto puede ser de lo más tétrico y además muy poco favorecedor (yo creo que da hasta dolores de cabeza).

Ojo a las tiras que se ajustan al tobillo.

Si el zapato no está bien diseñado, las tiras pueden estar mal puestas en proporción al resto del zapato (o si elegimos un zapato que no va con nuestro tobillo!) y cuando das un paso tiran, se suben, se bajan, rozan, es fatal! Los expertos en zapatos deben ser expertos en pies y tobillos (claro que hay variedad de formas)! Ojo a los modelitos con lazadas tobilleras que se resbalan o desatan, o tiras con cuentas que se clavan o cadenas que no ceden con el paso, que no sujetan, molestan.
Cuando el zapato es cómodo pero notas que de pronto tu pie se adelgaza o que te lo has puesto con medias y ahora con el pie desnudo te resulta un poco amplio (o puede ser que el zapato haya cedido un poco), prueba con media plantilla a ver como te va. Sólo es válido cuando se trata de rellenar un poco, esos milímetros de más, pero no tengas el error de ponerte zapatos grandes con plantilla, sobre todo si son de taconazo. Comprueba siempre que no se hayan deformado los tacones con tu paso o que la tapa no se haya deteriorado mucho, porque si está muy gastada puede inclinar tu pisada. Un tacón cómodo y bonito tiene que estar siempre impecable y ya no sólo por estética sino por comodidad.

Busca el modelo que mas se acople a tu pie. Hay muchísimas ofertas en el mercado, no será por falta de opciones. Jamás fuerces el pie dentro de una horma que no sea la adecuada. Y practica, practica y practica hasta que sepas caminar. El objetivo del tacón es el de mejorar el aspecto de la pierna y la postura del cuerpo.

Zapatos de fiesta