Ruta del Vino: Valle de Casablanca

El valle de Casablanca surge entre la cadena montañosa de la Cordillera de la Costa. En él se dan características climáticas muy peculiares que hacen de este lugar uno de los más cotizados para el cultivo de plantaciones vitivinícolas.

Ignacio Molina
Ignacio Molina
13 de junio · 792 palabras.
 El valle de Casablanca surge entre la cadena montañosa de la Cordillera de la Costa. En él se dan características climáticas muy peculiares que hacen de este lugar uno de los más cotizados para el cultivo de plantaciones vitivinícolas. Esta zona ha logrado ingresar al mercado mundial de las cepas de vino blanco con sus versiones de gran calidad de Chardonay y Sauvignon Blanc, siendo un imperdible el hacer el recorrido de la Ruta del Vino, para conocer más de sus rincones y secretos.

Ubicación
Este lugar se encuentra en la Quinta Región, a 40 kilómetros de Valparaíso, la capital regional, y a 80 kilómetros de Santiago. Está emplazado en la depresión intermedia que se produce entre la Cordillera de la Costa y la Cordillera de los Andes, ubicado inmediatamente después de la primera.

Características del lugar
El valle de Casablanca alcanza una superficie de 22.000 hectáreas, y se encuentra rodeado por cerros que son parte de la Cordillera de la Costa. Aproximadamente un 25% de la superficie está cubierta con plantaciones de parras cuidadosamente cultivada en alturas que no exceden los 400 metros sobre el nivel del mar.

Clima
El clima del valle es muy importante para la óptima maduración de las uvas, ya que son sus características tan particulares las que permiten cosechas de gran calidad para la industria vitivinícola, con una alta concentración de fruta y un buen grado de acidez.

El clima mediterráneo templado costero del lugar mantiene una temperatura promedio anual de 15°C, la cual puede llegar a una media de 25°C en verano. Las lluvias se concentran entre mayo y octubre, sumando aproximadamente una caída de 450 mm de agua.
Casablanca es un valle prelitoral que, al estar ubicado a 18 kilómetros del mar protegido por la Cordillera de la Costa, recibe grandes masas de agua en forma de neblina costera en las primeras horas del día, las que se disipan cuando la temperatura sube.

Historia
La vocación vitivinícola de Casablanca es un rubro aún muy reciente en la historia de este valle. Desde la fundación de la ciudad de Casablanca en 1753, la ganadería y la crianza de vacas hicieron a este lugar más conocido por la industria lechera que se desarrolló por muchas décadas. No fue hasta la década de 1980 que se iniciaron las primeras plantaciones, cuando el enólogo Pablo Morandé recorrió desde la IV hasta la VII región buscando el lugar ideal para producir vinos blancos.

Con la primera producción de Chardonay y Sauvignon Blanc, el desarrollo de la industria vitivinícola no se detuvo y creció exponencialmente, llegándose a posicionar como unos de los valles más reconocidos a nivel mundial para el cultivo de cepa blanca, sumando más quince viñas que se han instalado en el valle, buscando lo mejor de Casablanca.

Flora y Fauna
Zorros, chinchillas y liebres son parte de la fauna que abunda en esta zona. También es posible encontrarse con especies como garzas, patos reales, picaflores, águilas, codornices, cernícalos, pájaros carpinteros, diucas y tordos.
Por otro lado, en la flora del lugar predominan especies arbóreas nativas, como litre, boldo, aromos, quillay, espino, romero, pero también incluye algunas especies introducidas como eucaliptus y pino insigne.

Atractivos del Lugar
La Ruta del Vino es uno de los atractivos gourmet más cotizados del valle de Casablanca, gracias al cual es posible recorrer las faenas de producción de dos o tres viñas del lugar. El tour implica observar las bodegas y algunas de las faenas dependiendo de la época del año en que vaya. Además, se ofrece una cata de los vinos más reconocidos de la zona como Sauvignon Blanc, Chardonnay, Pinot Noir y Syrah, incluyendo opcionalmente un almuerzo con los mejores productos gastronómicos de la región.

Si bien la Ruta del Vino es de gran atractivo turístico, también existen otros panoramas que pueden complementar la visita al valle y que pueden ser un gran aporte para conocer mejor las tradiciones de la zona. En la ciudad de Casablanca es posible observar la arquitectura colonial que perdura en el tiempo, y existen muchos restaurantes de comida criolla en los que se puede disfrutar de un delicioso almuerzo de comida típica chilena. Además, en los alrededores rurales es posible encontrarse con encuentros de payadores o rodeos, actividades típicas campestres.

Cómo acceder
Este lugar es de muy fácil acceso ya que se encuentra atravesado por la ruta 68, principal vía terrestre que une Santiago con Valparaíso. Casablanca está a una hora de la capital metropolitana y, por su cercanía, diariamente salen muchos buses desde el terminal Alameda hacia Viña del Mar o Valparaíso que lo pueden dejar en este valle.

 Ignacio Molina www.waytogochile.com

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