ética del éxito y ética de las Convicciones.

Desde la diferenciación que establece Max Weber entre poder y autoridad podemos comprender que el derecho emana de la autoridad, que a su vez es la que dirime lo injusto de lo justo en los asuntos cotidianos de sus miembros.[1]

Santiago Villar Pallás
Santiago Villar Pallás
22 de septiembre · 3760 palabras.

聽Como psic贸logos intervenimos parapetados por una legislaci贸n, pero nuestra mirada telesc贸pica va m谩s all谩 al asentarse nuestras intervenciones en unos determinados valores. Hay una diferencia sutil entre legalidad que se refiere al poder y justicia que se refiere al ejercicio del poder.[2] La 茅tica adquiere sentido en la medida que nuestro objeto de estudio e intervenci贸n son las acciones humanas. No es posible una intervenci贸n psicol贸gica ajena a los valores. La neutralidad axiol贸gica es una aspiraci贸n que l贸gicamente es intachable, pero que es improbable que la podamos llevarla a la pr谩ctica. Arist贸teles entendi贸 que 鈥渆l hombre prefiere lo no probable veros铆mil a lo probable no veros铆mil鈥, as铆 dirimir el 鈥渟entido鈥 de las acciones es m谩s prioritario que atender una verdad que transita sin red de lo cognoscitivo a lo axiol贸gico. Establecer un hiato entre la teor铆a y la pr谩ctica supone comprender que la ciencia no nos puede suministrar los valores que deben guiar nuestra existencia.[3] Los valores son las br煤julas que gu铆an nuestra existencia y nos los encontraremos en los santuarios que nos proporcionan los conocimientos cient铆ficos, por ello los conocimientos trascendentales han ocupado un espacio relevante.[4] Los valores incluyen la finalidad, mientras la ciencia se pregunta por el c贸mo, los valores siempre nos remiten al por qu茅. No me parece l铆cito el salto de la inmanencia a la trascendencia, pero no podemos vivir con una trascendencia impenetrable. Una reflexi贸n cr铆tica nos debe permitir replantearnos constantemente nuestros valores trascendentes. Esta perspectiva de un sesgo innegable de contextualismo, que no relativista, puede ser criticada desde muchos frentes. As铆, unos pueden arg眉ir que estamos ante un nihilismo, otros que no es posible establecer valores universales, otros que el peso cultural (social e hist贸rico) es excesivo, que la ciencia no puede ser un mero instrumento鈥 Pensar que los valores son siempre producto de un pacto, hist贸rico y contingente, es cargarse de un plumazo la existencia de un derecho natural. Las dificultades que hallo en las teor铆as universalistas es el inmovilismo que comportan, mientras soy consciente de la necesidad de unas ficciones que operen sin ser conscientes que lo son. Nietzsche con su conciencia l煤cida se dio cuenta de que 鈥渢odo lo que he pensado es mentira, pero menos mal que me he dado cuenta tarde鈥. En el fondo parece que, otra vez citando al d铆scolo fil贸sofo germano, 鈥渃ada uno tiene la verdad que es capaz de soportar鈥.

En la 茅tica existen dos tipos de indagaciones: 茅tica normativa que acredita determinados criterios con arreglo a los cuales tenemos que valorar la bondad o justeza de las acciones humanas y la meta茅tica que reflexiona sobre los criterios para buscar su fundamento y justificaci贸n. Me centro en la meta茅tica para desvelar c贸mo nuestras acciones pueden fundamentarse y, para ello establezco una visi贸n dicot贸mica, entre teor铆as cognoscitivas y teor铆as no cognoscitivas.

TEOR脥AS COGNOSCTIVAS Y NO COGNOSCITIVAS DE LA ACCI脫N JUSTA

Una gran parte de estas teor铆as sostienen que los valores son cualidades inherentes a las cosas o acciones y, por consiguiente, cognoscibles. Se subdividen en el naturalismo que parte de la tesis que los valores son cognoscibles emp铆ricamente, el racionalismo que establece el car谩cter racional de los valores y el intuicionismo que asume que los valores son mediados por la intuici贸n. El otro grupo, no cognoscitivas, piensa que no pueden darse conocimientos sobre los valores, ya que son una expresi贸n de los estados de 谩nimo. En este grupo de teor铆as podemos encontrar a los voluntaristas cuyo fundamento es la voluntad y los emotivistas que se basan en el sentimiento. La perspectiva que subyace en nuestras intervenciones como psic贸logos implica un an谩lisis m谩s exhaustivo de cada una de las teor铆as esbozadas.

1.- TEOR脥AS COGNOSCITIVAS

Para el naturalismo la justicia es una cualidad que pertenece a las normas o a las acciones, siendo susceptibles de corroboraci贸n emp铆rica. En la tradici贸n filos贸fica de occidente se ha materializado en el utilitarismo que identifica la justicia con la utilidad.[5] Para Bentham el fin es conseguir la mayor felicidad para el mayor n煤mero de personas e ide贸 una especie de 鈥渁ritm茅tica moral鈥 que conduce a la afirmaci贸n que una acci贸n produce m谩s placer que dolor tendr铆a que aprobarse. Stuart Mill pretende dar un fundamento psicol贸gico-asociacionista al paso de lo 煤til individual a lo 煤til colectivo, mientras Spencer le da un fundamento biol贸gico-naturalista.[6] El desarrollo ulterior del utilitarismo lo podr铆amos definir en dos l铆neas que son pertinentes en nuestra actuaci贸n como psic贸logos: el utilitarismo del acto que postula realizar aquellas acciones que proporcionen el m谩ximo de felicidad para el mayor n煤mero de personas y el utilitarismo de la regla que no se fundamenta en las consecuencias de la acci贸n singular, sino las consecuencias que tendr铆a la adopci贸n de una regla general de la m谩xima en la que parece inspirada la acci贸n. El utilitarismo se sustenta en una 茅tica de las consecuencias, siendo la corriente de m谩s abolengo emp铆rico y que menos posibilidades dota a una 鈥溍﹖ica de las convicciones鈥.[7]

En la misma l铆nea el iusnaturalismo moderno sostiene que existe una tendencia instintiva a la sociabilidad.[8] Para Grocio se deben observar cuatro reglas: a) abstenerse de las cosas ajenas, b) mantenimiento de las promesas, 3) adecuaci贸n de la pena al delito, 4) resarcimiento del da帽o causado.

Para el racionalismo la justicia es una cualidad perteneciente a las normas o a los comportamientos que se revela por la racionalidad humana. Para Kant el derecho es la exigencia de conciliar la libertad de cada uno con la de los dem谩s. Una actuaci贸n justa es la que permite la coexistencia de las distintas libertades. Como psic贸logos cuando actuamos tenemos que ser consciente de que la persona o grupo no es un medio, sino un fin en si mismo. Una 茅tica racionalista se cimienta en un formalismo que como muy bien patentiza el prescriptivismo de Hare sostiene que los juicios 茅ticos son universalizables.[9]

Por 煤ltimo, para el intuicinismo, Plat贸n ser铆a el representante m谩s preclaro, el bien y la justicia son realidades trascendentes, suprasensibles.[10]

2.- TEOR脥AS NO COGNOSCITIVAS

La teor铆a voluntarista se divide en cuatro: el materialismo jur铆dico (la ley del m谩s fuerte, de resonancia nietzschianas), el contractualismo (contrato para la paz social que el representante ser铆a Hobbes), el estatalismo (que ser铆a una fusi贸n de las dos anteriores y se identifica con el positivismo jur铆dico) y el teologismo (que su representante ser铆a San Agust铆n de Hipona).

Otro grupo de teor铆as ser铆an los emotivistas que los representantes m谩s claros han sido los neopositivistas. Para los neopositivistas una acci贸n justa no tiene sino un significado emotivo, y no hace m谩s que expresar nuestras preferencias hac铆a ciertos comportamientos.[11]

脡TICA DEL 脡XITO O 脡TICA DE CONVICCIONES

El breve repaso a las teor铆as mencionadas nos puede hacer entender la existencia de dos grandes grupos de teor铆as meta茅ticas: teor铆as absolutistas (de convicciones) que defienden la inmutabilidad del criterio de la acci贸n justa (que pertenecen el iusnaturalismo, racionalismo jur铆dico, teologismo jur铆dico e intuicionismo) y las teor铆as relativistas que piensan que lo justo est谩 sometido a fluctuaciones hist贸ricas (que pertenecen el utilitarismo, contractualismo, estatalismo, positivismo jur铆dico y el emotivismo).[12]

Una 茅tica del 茅xito presupone una acci贸n racional con arreglo a valores. Intervenimos en relaci贸n a unos valores (consideramos algo digno o valioso), pero la pregunta acuciante la podr铆amos formular del siguiente modo: 驴por qu茅 unos valores y no otros?. En cierto modo la 茅tica de las convicciones es una acci贸n sustancial con arreglo a valores v谩lidos en cualquier contingencia. El cementerio esta repleto de visionarios que impelidos por una pasi贸n de un valor inquebrantable utilizaron a sus semejantes como mera tramoya, pero a su vez la racionalidad en pos al 茅xito ha sembrado los crematorios de una cantidad ingente de an贸nimos. Una soluci贸n, si se quiere parcial, es poner en el centro la persona. Se me puede tildar de un cierto sesgo occidentalista al considerar el individuo por encima del grupo, adem谩s la justicia me parece una virtud fr铆a mientras la equidad desprende un calor que me reconforta.[13] La equidad comporta la empat铆a, es decir la conciencia que el 鈥渙tro鈥 se comporta en base a otros valores que pueden resultar diametralmente opuestos a los m铆os. Hobbes es consciente que los hombres para vivir en sociedad tenemos que pactar, sino vivir铆amos en una 鈥済uerra constante de todos contra todos鈥. No en vano, es el primer autor que sustenta te贸ricamente una doctrina jur铆dica positivista, cuyo objeto es limitar la sed insaciable de poder que alimenta el alma de los seres humanos. Presumiblemente Hobbes estar铆a de actualidad en nuestra sociedad aparentemente muy competitiva, pero sin negar su gran intuici贸n no hay que olvidar que en la espesa fuerza de la lucha existen remansos de paz y cordialidad. El problema lo podr铆amos plantear con una pregunta inquietante: 驴c贸mo llegar a un acuerdo un谩nime sobre aquellos principios que han de organizar y encauzar nuestro desacuerdo?. En una l铆nea similar a la propuesta, la necesidad de pensar la equidad, Rawls propone una teor铆a la imparcialidad (fairness).[14] Rawls cr铆tica sin hundirlo tanto al utilitarismo como al intuicinismo, digamos que se aproxima al utilitarismo y moralmente se sustenta en el intuicinismo. Para Rawls el error del utilitarismo es confundir la imparcialidad con la impersonalidad. Nos propone un experimento mental con su 鈥渧elo de ignorancia鈥 para crear los principios rectores, pero como teor铆a declarada de inspiraci贸n kantiana navega con una 茅tica de la convicciones que no quiere renunciar al 茅xito.

Retomando el valor de la equidad y de la imparcialidad presupone reconocer una pluralidad de valores que se resiste a una racionalidad 茅tica. No se me puede acusar de nihilista porque asumo que en la acci贸n los valores desde una 茅tica del 茅xito se pueden fundamentar racionalmente y los valores desde una 茅tica de convicciones son impenetrables a la luz de la m谩s potente racionalidad. Ortega afirma que 鈥渆n las creencias estamos y las ideas las tenemos鈥: si las creencias se basan en valores hablamos de moral y si las ideas se cimientan en la reflexi贸n nos referimos a la 茅tica. La moral como un conjunto de reglas, expl铆citas e impl铆citas, es inexcusable en cualquier sociedad, la 茅tica es la reflexi贸n sobre de las reglas que nos sustentan. Pensar es convertir lo extra帽o en familiar y lo familiar en extra帽o, como la 茅tica hace es volver a ver nuestros valores. Como psic贸logos intervenimos en el marco de unas creencias, una moral, pero como pensantes podemos ser seres 茅ticos si somos lo m谩s equitativos e imparciales (sin ser impersonales) que nuestras capacidades nos permitan. La 茅tica exige un esfuerzo, una traslocaci贸n del lugar que ocupo para ser el 鈥渙tro鈥. Sin duda, como bien afirmo Sartre el 鈥渋nfierno son los otros鈥, pero el purgatorio, el estado m谩s impreciso y doloroso, es asentarnos en nuestros asideros sin despojarnos de nuestras vestiduras. La 茅tica es dejarse contaminar con la 鈥渕irada del otro鈥 para acceder a nuestra 鈥渕ismidad鈥 con el tamiz, todo lo contingente que se quiera, de los que nos han mirado. Apuesto por un decisionismo, por alguien que es capaz de actuar en relaci贸n a una justicia que se fundamenta en los principios de imparcialidad y equidad. La imparcialidad ser铆a el esp铆ritu apol铆neo nietzschiano (esa necesidad de orden, de racionalidad), mientras la equidad ser铆a dionisios (esa pasi贸n creadora y desbordante). Una hipertrofia de Apolo nos conduce al desencanto, una sumisi贸n a Dionisios nos paraliza y nos convierte en marionetas de nuestros instintos. Dionisios es m谩s dif铆cil de comprender porque la equidad presupone el reconocimiento de la individualidad, de la fuerza creadora ajena a cualquier convenio.[15] Apolo es la rutina, la burocracia y Dionisios es la fuerza, el carisma. Una 茅tica completa requiere tanto de la rutina como del carisma, de las normas como de la capacidad de violentarlas si fuera necesario, de los individuos como de la sociedad en su conjunto. Una 茅tica sancionadora arruina la fuerza del carisma, una 茅tica sin principios impide la supervivencia de cualquier cultura. La 茅tica es la amalgama m谩s s贸lida para cualquier sociedad, permite que cada uno se sienta individuo y a su vez parte imprescindible para la supervivencia de su cultura.

El otro valor que propongo inspir谩ndome en Comte-Sponville es el de la aceptaci贸n.[16] Si nada en nuestra tierra o fuera de ella genera reglas y obligaciones, s贸lo el consenso entre los seres humanos reales puede proporcionarnos una base 茅tica para la convivencia. Si optamos por la tolerancia asumimos tanto una inmanencia como una sociolog铆a del poder. Ciertamente Kant establece una filosof铆a human铆stica de la inmanencia que presupone la existencia de este mundo como 煤nico ser actual y 煤nica fuente de valor 茅tico y autoridad pol铆tica. El peligro surge cuando el triunfo de la inmanencia transforma el poder en autoridad. Una autoridad que en el mejor de los casos puede ser tolerante con respecto a sus s煤bditos descarriados. La aceptaci贸n presupone mirar al 鈥渙tro鈥 sin el tamiz de un marco de referencia, considerarlo como una autoridad en s铆 mismo. Una vez m谩s centrarse en la persona, en su autonom铆a es un principio imprescindible en la acci贸n 茅tica.


[1] Weber define el poder en la medida que monopoliza el uso de la violencia f铆sica, mientras la autoridad implica un proceso de legitimaci贸n tanto por el que manda como por quien obedece.

[2] Podemos pensar que uno puede ser legal e injusto y a su vez ser justo alejado de una legalidad contingente y temporal.

[3] El soci贸logo Comte ha propuesto una pol铆tica positiva. Con su analog铆a propone la etapa m谩gica (infancia que se explica con invenciones los acontecimientos), la etapa metaf铆sica (adolescencia que se explican con conceptos abstractos) y la etapa positiva (madurez que se explica por los hechos). El propone una f铆sica social, su maniobra tiene un aire de familia a la emprendida por Hegel.

[4] Hegel entrevi贸 la importancia de esta idea y tild贸 a su teor铆a como 鈥渓a versi贸n racional del cristianismo鈥. El concepto de 鈥渟entido鈥 se entiende con la dial茅ctica que dota a la historia (tesis-ant铆tesis y s铆ntesis) que confiere sentido a la existencia humana de un valor de verdad.

[5] Pensar que somos 煤tiles en nuestras intervenciones nos puede consolar y hacernos pensar que somos justos.

[6] Spencer trat贸 de dar un significado biol贸gico al utilitarismo en la medida que concibe la justicia como el equilibrio entre las condiciones del individuo y las del ambiente, equilibrio sujeto a las leyes de la evoluci贸n, a las que tambi茅n obedecen las ideas morales y las estructuras pol铆ticas.

[7] Parto de la teor铆a de Weber para distinguir la 鈥溍﹖ica del 茅xito鈥 de la 鈥溍﹖ica de convicciones鈥. El 茅xito presupone una transformaci贸n del mundo, mientras la convicciones presuponen una prioridad del sujeto cognoscente. Mi interpretaci贸n parte de que es un autor que vive en las postrimer铆as de la modernidad alumbrando los senderos de la postmodernidad. Tildarlo de nihilista no es correcto, pero si de tr谩gico en cuanto el problema del ser humano 鈥渆s elegir entre dos valores con el mismo grado de nobleza鈥. Desde la aceptaci贸n de una pluralidad de valores apuesta por un 鈥渄ecisionismo 茅tico鈥. La racionalidad no puede solventar las cuestiones 茅ticas y en este sentido es un autor paradigm谩tico entre las dos grandes posturas que propongo.

[8] Arist贸teles ser铆a el padre del iusnaturalismo, ya que postula un derecho real y efectivo emanado de la naturaleza real y social del hombre anterior y superior a todo derecho positivo.

[9] Del mismo modo una acci贸n calificada de buena nos obliga a convenir que otra acci贸n exactamente igual es, l贸gicamente, igual de buena.

[10] La met谩fora de la l铆nea explica el conocimiento de una forma lineal, de menos a m谩s: la eskasia (percepci贸n), la pistis (creencia), la dianoia (conocimientos matem谩ticos) y la no茅sis (intuici贸n directa de las ideas). La importancia de la intuici贸n proviene de la influencia sectas mist茅ricas orfico-pit谩goricas. En esta misma l铆nea para Moore el bien es indefinible: s贸lo quien lo intuye puede expresarlo.

[11] Desde mi punto de vista Wittgeinstein autor inspirador tanto del neopositivismo como de la filosof铆a anal铆tica expresa el tr谩nsito de una teor铆a del conocimiento que pretende la exactitud (neopositivista) a una teor铆a que incide en la importancia del uso (鈥渋nventar un lenguaje es inventar una forma de vida鈥, 鈥渓o l铆mites de mi lenguaje son los l铆mites de mi mundo鈥). La importancia de adquirir la conciencia ling眉铆stica del pensamiento (ya iniciada por Nietzshe) es vital en los planteamientos 茅ticos.

[12] Desde un punto de vista no me satisface el rotulo de 鈥渞elativistas鈥, ya que el relativismo presupone algo que no es relativo: la relatividad de todo. Podr铆amos plantearnos el rotulo de 鈥渃ontextualismo鈥, ya que dentro de un determinado contexto los principios al materializarse en acciones son absolutos.

[13] Plat贸n en la Rep煤blica afirma 鈥渆quidad, sin贸nimo de indulgencia, algo opuesto a la justicia f茅rrea de la ley鈥. La equidad es la justicia del caso concreto, tendr铆a gran sentido la queja de 鈥渆s legal, pero no es 茅tico鈥.

[14] La idea intuitiva de Rawls es considerar los principios de justicia como el objeto de un acuerdo original en una situaci贸n inicial debidamente definida. En este 鈥渙verlumping consensus鈥 las partes saben que no pueden proponer lo que considerar铆an su bien desde un punto de vista totalmente ego铆sta, pues los dem谩s no lo aceptar谩n.

[15] En esta l铆nea Arist贸teles afirma que no hay peor injusticia que tratar al igual como desigual y al desigual como igual.

[16] Para Andr茅 Comte-Sponville la virtud 茅tica m谩s importante no es la 鈥渢olerancia鈥, sino la 鈥渁ceptaci贸n鈥. Aceptar significa acoger sin juzgar y elimina posibles connotaciones sobre la supuesta superioridad de unos valores sobre otros.

Comparte tu conocimiento y tus intereses con el mundo.

Publica un artículo →