Muchos lugares necesitan acudir a un control de acceso, para evitar que personas no autorizadas ingresen a determinado sitios. Con los sistemas biométricos se puede obtener dicho control de acceso.

Por: Kate Navile

Los Procesos biométricos, para el control de asistencia, son manejados por muchas empresas, con la finalidad de extender la productividad. No es un secreto el hecho de que los empresarios quieran alcanzar mejores dividendos, en la actividad que lleven a cabo. Después de todo, el manejo exitoso de un negocio puede resumirse en: invertir poco para ganar mucho. La biometría es, de esta manera, una opción económica, que brinda réditos con los que cualquier administrador desearía.

Con los sistemas cotidianos, para el control de asistencia, la productividad no podía estar asegurada. Un empleado podía tomarse el día libre o salir temprano, después de darle su tarjeta de identificación a un colega y pedirle que registrara su salida. Muchos administradores se dieron cuenta de esto y comenzaron la búsqueda de sistemas que no pudieran ser engañados.

Actualmente, cualquier administrador debería estar enterado de los sistemas biométricos. Estos sistemas han tomado mucho impulso en países industrializados. Esto se debe a que le permiten a las entidades llevar un control claro y confiable, sobre las personas que entran y salen de determinado lugar. Esto es la piedra angular de todo control de acceso y puede ser llevado a otras áreas empresariales, con el fin de ampliar la productividad y reducir pérdidas. De esta manera, los sistemas biométricos han ido mucho más lejos de lo que se hubiese pensado, hace sólo unos cuantos años.

Los sistemas biométricos han verificado ser más efectivos, que las tarjetas de bandas electromagnéticas o las tarjetas de proximidad. El principal motivo, para que esto suceda, es que la biometría identifica a las personas, mediante cualidades biológicas como las huellas digitales, el iris o la retina y hasta la voz. Esto quiere decir que los empleados no pueden marcar tarjeta por sus colegas, puesto que la biometría requiere que la persona, en cuestión, esté presente.

Surgieron los sistemas de seguridad biométrica, los cuales constituyeron controles de acceso inexpugnables. Fue así que, a lo largo de todo el mundo, muchas organizaciones vieron el potencial de la biometría y gracias ello se pudieron diseñar controles para el rendimiento laboral.



Los sistemas biométricos pueden ser la solución cuando se necesita establecer un control de acceso. Gracias a estos sistemas se puede contar con mecanismos de seguridad de buena calidad.