Chacras de Coria se ha convertido en una localidad del gran atractivo para el turismo nacional e internacional. En el siglo XVI, los primeros pobladores españoles se asentaron en el área y a partir de ese momento la zona no para de crecer y desarrollarse.
Chacras de Coria es un pequeño poblado muy cerca de la capital mendocina. La particularidad de esta región, y que la convierte en uno de los atractivos más importantes del turismo en Mendoza es el particular microclima del que goza, y el paisaje precordillerano de gran belleza. El sitio ideal para unas vacaciones en Mendoza, inclusive cada vez más personas que habitan y trabajan en Mendoza capital adquieren su propiedad en este paradisíaco rincón de Cuyo argentino.

Si bien Chacras de Coria tiene un presente muy activo en cuanto a la industria turística, y un futuro más que promisorio, sobre todo para quienes aman las verdes serranías y la posibilidad de realizar deportes al aire libre, la historia de Chacras de Coria es una de las más ricas y antiguas del continente americano. Los primeros pobladores españoles se asentaron hacia el año 1568, y eran justamente Juan de Coria Bohórquez y Beatriz Yánez Palma, un matrimonio de hacendados que instaló rápidamente una chacra. Los españoles habían recibido un permiso real que expropiaba las tierras indígenas y les garantizaba su propiedad. Sus herederos trabajaron las tierras y las convirtieron en una propiedad sumamente valiosa, aprovechando las bondades del clima y la fertilidad natural del suelo. Hacia 1812 había casi 350 habitantes en la localidad. Pero no fue sino hasta la donación en 1903 de José de Mazzolari, quien poseía buena parte de estas antiguas chacras, que fue posible crear la parte administrativa del poblado, la instalación de la plaza, la Iglesia y el departamento de policía. Una ciudad hecha y derecha.

La plaza principal del pueblo se llama General Jerónimo Espejo, un lugar verdaderamente pintoresco para pasear y recorrer la feria de artesanos que se arma todos los fines de semana. También hay espectáculos al aire libre. La iglesia del pueblo también es un lugar digno de visitar. La Iglesia del Perpetuo Socorro es una pequeña capillita, ubicada enfrente de la plaza Jerónimo Espejo, y hace a la identidad arquitectónica y cultural de la localidad.

Pero no se puede hablar de Chacras de Coria sin mencionar la multitud de bodegas que se hallan en las cercanías del pueblo, como Bodega Alfredo Catena, Viña la Amalia, Cavas Besares, o la bodega de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. En líneas generales, se puede decir que el turismo en Mendoza hallará gran cantidad de atractivos en esta enacantadora región del centro de la provincia.

Jorge Alberto Guiñazu