Entre los distintos aspectos que afectan al mundo de la empresa, algunos tienen gran relieve y aparecen en un buen número de medios de comunicación. Otros, en cambio, aún siendo igualmente importantes y necesarios, son olvidados o desconocidos.

Por: Joan Claramunt

Uno de estos aspectos sería el cumplimiento de la legislación vigente en materia de seguridad y medio ambiente.

También, como aspecto vinculado a éste, la Calidad, adquiere cada día mayor relieve, en el panorama industrial, ya que existe una conciencia generalizada de que si los productos europeos quieren ser competitivos en los mercados internacionales su principal baza será la calidad.

Para aclarar a nuestros lectores todo lo referente a normas de seguridad y calidad, en procesos de fabricación y en productos finales, traemos a nuestras páginas a Frederick Guillemot i Serra, ingeniero industrial y directivo de ICICT S.A., entidad de inspección y control técnico.

Sr. Guillemot, podríamos comenzar comentando la actividad que lleva a cabo ICICIT S.A. ¿Quiénes son y cuáles son sus objetivos en relación a la calidad?

ICICT S.A. es una entidad de inspección y control privada e independiente, que actúa por concesión de la Generalitat de Catalunya. Nuestro objetivo es el cumplimiento de la legislación vigente en los ámbitos de seguridad, calidad y normativa industrial. Nuestra actividad está muy centrada en las tareas de inspección, control y ensayos técnicos, utilizando en gran medida la experiencia que en estos terrenos tiene el grupo alemán TÜV-Rheinland. Este grupo ostenta el 75% de nuestro capital, mientras el restante 25% proviene de la Asociación y Colegio de Ingenieros Industriales.

¿Cuáles son las principales áreas en las que actúa su entidad?
Estamos muy centrados en los ámbitos de seguridad, calidad y medio ambiente. La misión de nuestras inspecciones en el terreno de la seguridad es el cumplimiento de la reglamentación, a fin de que el titular de la instalación sepa que cumple con la legislación vigente. El objetivo es proteger las personas, los edificios, y el entorno, a fin de minimizar los accidentes que pudieran producirse.
En medio ambiente, controlamos que el agua, el aire y residuos cumplan las reglamentaciones y normativas existentes de forma que los vertidos o elementos que se generen tengan las mínimas concentraciones de determinados contaminantes, que las instalaciones de vertidos cumplan con los requisitos de saneamiento establecidos, etc.

Nosotros realizamos controles técnicos y también estudios de impacto. Así, cuando una empresa se instala en un determinado lugar, evaluamos con criterios medioambientales, a equis años vista, el respeto por su entorno. Se realizan también auditorías y asesoramientos medioambientales.

En el tema de seguimiento de la calidad trabajamos con los criterios técnicos del grupo TÜV-Rheinland, que es una de las entidades de mayor prestigio de todo el mundo en este terreno. Aquí comprobamos la existencia e implantación de las normas ISO 9000 u otras de reconocido prestigio técnico.

¿Podría explicarnos la relación con otros organismos de calidad que también intervienen en nuestro país?
Nosotros actuamos como entidad que puede certificar sistemas de calidad, según normas internacionales, por haber sido autorizados por la Administración para ello. En esta actividad aplicamos los criterios del TÜV-Cert, reconocidos en todo el mundo. Otras entidades como sería el caso de AENOR, realizan actividades de normalización, aunque también pueden certificar sistemas de calidad como nosotros.

¿Qué ventajas tiene para una empresa someterse a los controles de calidad en su proceso de producción?
Básicamente, se garantiza que la organización productiva y administrativa trabaja según unos estándares establecidos atendiendo a criterios de gestión de los clientes. En todo momento, el proceso empresarial se agiliza, y como resultado la empresa mejora sus costes e imagen. Además, para cualquier persona que se incorpora de nuevo a la empresa, los procedimientos que nosotros sistematizamos le sirven de guía de cómo se actúa desde la recepción de la materia prima hasta el producto acabado. Supone, por tanto, una forma de instrumentalizar la información y la formación de los efectivos de la empresa.

Con el fin de garantizar la calidad en la gestión interna de la empresa deben establecerse los siguientes requerimientos: mentalización de todo el personal de la empresa con el fin de trabajar con procedimientos escritos, la alta dirección ha de ser el primer convencido del sistema; la empresa debe tener un responsable del sistema de calidad que dependa directamente del Director General; el sistema interno de gestión ha de estar documentado e implantado correctamente; el sistema interno de gestión ha de ser revisado y auditado periódicamente.

¿En qué momento cree Vd. que se encuentran los procesos de implantación de controles de calidad y certificación en Catalunya?

En la actualidad, las peticiones de implantación de sistemas de calidad son muy variadas. En muchos casos son absolutamente voluntarios, y muchas empresas deciden someterse a estos sistemas. Esta sensibilidad hacia la temática de la calidad está más arraigada en Catalunya que en otras zonas del Estado. De las empresas que ya tienen certificación, del orden de las 1.500, aproximadamente la tercera parte pueden estar ubicadas en Catalunya.

¿En general, suelen ser grandes empresas del sector industrial, las más proclives a buscar estándares de calidad?
No necesariamente. Por un lado, en cuanto ha dimensionado también muchas pequeñas y medianas empresas de cinco o seis trabajadores se preocupan por estos temas. En algunos casos son firmas cuyos clientes o proveedores ya han certificado su calidad, y al estar en medio de un proceso industrial, también buscan sus certificaciones y estándares de calidad, para no romper la cadena.

En cuanto al tipo de empresa no sólo las del sector industrial, están interesadas en estos temas, sino que también muchas empresas de servicios, por ejemplo, de ingeniería de proyectos demandan nuestros servicios. Por sectores de actividad, la automoción está muy motivada; también en firmas del sector químico, electrónico, metalúrgico y plásticos avanzan los estándares de calidad, y desde hace poco en el textil. La norma ISO 9000 es la más ampliamente aceptada. No entra en algunos temas como la formación, pero da la base para establecer mejoras.

En este incremento de la sensibilidad hacia la calidad, ¿Puede tener alguna incidencia la voluntad exportadora de las empresas?

En algunos casos sí. La economía cada día está más internacionalizada y lógicamente la empresa que desea exportar precisa las certificaciones de calidad. En nuestro caso, debido a que nuestros estándares son los del TÜV Cert que tienen gran prestigio en mercados internacionales, sí observamos cierta relación entre calidad y vocación exportadora.

¿En los temas medioambientales en los que también interviene ICICT S.A., se están cumpliendo las normativas legales europeas en vertidos industriales de todo tipo?
Al respecto cabría decir, que si bien la normativa es muy estricta, observamos que en Catalunya, la Conselleria de Medi Ambient aún está más sensibilizada que en otros lugares del Estado. Los niveles de contaminación de vertidos en agua y atmósfera se controlan aquí con mayor interés y rigor. Inicialmente, alguna multinacional que quiera instalarse en Catalunya podría asustarse ante este hecho; no obstante, se sabe que tarde o temprano los controles se endurecerán en todos lados.

Algunas empresas que en su proceso industrial provocan sustancias contaminantes, aunque son conscientes de ello, aducen los elevados costes que suponen los controles y las transformaciones a realizar. Existe cierto mito al respecto, dado que los costes de medidas correctoras, aunque elevadas, deben entenderse bajo los siguientes criterios:
En el caso de nuestra propia actividad, tanto en certificación de sistemas de calidad como en la determinación de los niveles de contaminantes vertidos por las empresas, son utilizados por éstas como estrategia en la mejora de la competitividad.

Los costes de nuestra actividad varían siempre en función del tipo de empresa y tipo de instalaciones, pero podríamos decir que un proceso de certificación puede suponer entre uno a dos millones de pesetas, mientras que el control de la emisión a la atmósfera de dióxido de carbono o dioxinas se estima entre 60.000 a 500.000 pesetas por foco o chimenea.
"Lo único que vas a conseguir realizando lo imposible es que tu jefe incorpore ese imposible en la lista de tus responsabilidades normales."
- DOUG LARSON
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