La biometría en un control de acceso permite la identificación efectiva de las personas que deben ingresar a determinado sitio.

Por: Kate Navile

Muchos establecimientos comerciales permanecen abiertos la mayor parte del día, por lo que muchas personas entran y salen con frecuencia. En estos casos, las puertas principales siempre están abiertas, pero otras deberían restringir el acceso a muchas personas. Por esta razón se inventaron los sistemas para control de acceso, los cuales funcionan como un filtro para personas.

Estos sistemas de control pueden ser físicos o electrónicos. De este modo, una puerta puede ser cerrada manualmente, para prevenir que personas extrañas ingresen a un sitio en particular, en este caso se habla de un sistema físico. Los dispositivos computarizados son utilizados en los sistemas electrónicos con el propósito de brindar soluciones más cómodas. Por ejemplo, una puerta puede ser abierta usando tarjetas de acceso, que se pasan por encima de un lector. Este tipo de control de acceso, mediante tarjetas, ha reemplazado el uso de llaves metálicas. De hecho, éste es el sistema que es más usado por la mayoría de establecimientos.

En la actualidad, varios hoteles y laboratorios cuentan con sistemas de acceso, que funcionan con tarjetas. Estas tarjetas son leídas por escáneres electrónicos instalados en las puertas. Además, en muchos casos, estas tarjetas también sirven como documento de identificación.

Cada establecimiento cuenta con diferentes niveles de seguridad, dependiendo de su tamaño, actividad y número de empleados. Según sea el caso, se pueden usar varios mecanismos para un control de acceso. Por ejemplo, es posible contar con un sistema, en el que con una tarjeta se pueden abrir todas las puertas de un edificio, o con un sistema donde las puertas se abren de manera independiente y una tarjeta sólo podrá abrir una cantidad limitadas de puertas. Por lo general, un sistema para control de acceso se encontrará en puntos como entradas principales, torniquetes, elevadores, etc.

Con los avances de la tecnología se han podido diseñar sistemas más sofisticados, que cuentan con lectores biométricos. En el caso de estos dispositivos, se cuenta con escáneres de huellas digitales, de patrones oculares o de rasgos de la cara.

Finalmente, la forma en que un sistema para control de acceso es instalado, debe ser determinada por el tipo de compañía que hará uso de él y de la manera en que será utilizado. Generalmente, a mayor número de personas ingresando a un establecimiento, mayor sofisticación deberá tener el sistema con que se cuente. Asimismo, si se trata con instalaciones, en la que la seguridad debe ser mucho mayor, es recomendable combinar varios sistemas de control de acceso, con el fin de contar con sistemas de respaldo.


Un control de acceso se hace robusto al acudir a la biometría, con lo que se eliminan inconvenientes de todo tipo.