La cuna del tequila está en Jalisco, México. Ahí por año se producen más de 250 millones de litros para consumo nacional e internacional.

Por: Laura Lima

La cuna del tequila está en Jalisco, México. Ahí por año se producen más de 250 millones de litros para consumo nacional e internacional.
Existen 5 tipos de tequila, blanco, joven, reposado, añejo y extra añejo. Los puritas recomiendan que el tequila blanco se tome solo despacio y sin aderezos, porque así se aprecian mejor los aromas del agave.
El tequila se obtiene gracias a la fermentación y destilado del jugo de la piña del maguey tras quitarle sus punzantes hojas. Se requieren de siete a diez años de maduración y siete kilos de agave para destilar un litro.
Hoy en día no podemos imaginar una fiesta o reunión sin un buen tequila, sin embargo, no siempre fue así, por muchos años se le consideró como algo proletario y las clases altas no lo probaban.
Desde el año 1974, existe un consejo regulador que revisa a calidad del producto y rastrea todo lo que se pretende vendar bajo el nombre “tequila”, también da información acerca de los llamados ‘tequilas apócrifo’, que son los que son destilados fuera de lo legal y que no cumplen con los requisitos de la denominación de origen.
El tequila se puede mezclar, tomar solo, con sal y limón. Es perfecto acompañante para cualquier alimento, se puede tomar a cualquier hora y en cualquier ocasión. Existen muchas marcas de tequila, de diferentes precios y presentaciones.
Lo cierto es que si hablamos de México, hablamos de tequila.

¿Cuántos cocteles con tequila conoces?