Los sistemas biométricos puede ser acoplados a un control de acceso, con lo que tendría un mecanismo que chequearía la huella digital, por ejemplo, a las personas que deban ingresar a un lugar en particular.

Por: Rick Bartonf

Cada día muchas compañías pierden en productividad, gracias a prácticas que algunos empleados usan para engañar a los controles de asistencia. La buena noticia es que existen productos biométricos para dar fin a dichos problemas. Un ejemplo puede verse en la biometría facial, la cual no sólo identifica / verifica que las personas sean quiénes dicen ser, sino que también provee otros servicios como rastreo de visitantes, detección de sospechosos registrados, etc.

Si todos los seres humanos tuviesen un pensamiento positivo, el mundo sería un lugar feliz. Pero ¿qué pasa cuando muchas personas sólo tienen ideas malas en sus cabezas?, ¿cómo evitar que causen problemas? La única respuesta está en la tecnología, ya que con ella se puede proteger al mundo y a las personas.

Uno de los productos más revolucionarios del siglo XXI es el reconocimiento facial. Estos productos pueden identificar la cara de una persona registrada, cada vez que ésta pase a través de ellos. Consecuentemente, está tecnología puede ser usada en controles de acceso. Por otra parte, existen otros dispositivos biométricos en el mercado como los escáneres de huella dactilar, los de iris, los termogramas, etc.

El hecho es que los sistemas de reconocimiento facial capturan la cara de una persona durante el registro. Estos aparatos no almacenan un mapa completo del rostro del usuario, sino que registran algunas mediciones como la longitud de la quijada, la distancia entre ojo y ojo, el tamaño de la nariz, etc. Toda esta información es guardada en una base de datos. Palabras más, palabras menos; los productos de reconocimiento facial sólo guardan parte de la cara de la persona, no su totalidad. Después del registro, cada vez que la persona muestre su cara ante una cámara, el sistema verifica las credenciales de dicha persona.

Estos sistemas biométricos de reconocimiento también pueden registrar a una persona mediante una foto, con lo que dicho registro puede llevarse a cabo sin la presencia de las personas. Este rasgo ayuda a tomar por sorpresa a posibles infractores, al registrar sus fotos e instalar el sistema en áreas populosas. La mayoría de estos sistemas tienen la posibilidad de capturas cientos de rostros, a la vez, y cotejarlos en una base de datos. Si se da una correspondencia, el sistema emite una alarma. De esta forma, los sistemas de análisis de rasgos faciales son muy usados en lugares como terminales aéreas, con el fin de detectar la posible presencia de terroristas, narcotraficantes y otros tipos de criminales.

Un control de acceso debe contar con mecanismos que eviten los fraudes y una manera de hacerlo es acudiendo a los sistemas biométricos, ya que éstos evitan todo tipo de irregularidades.