Muchos lugares ya cuentan con un control de acceso por sistemas biométricos. Dicho control sólo puede ser pasado al estar registrado en una base de datos.

Por: Kevin Pricer

Cuando se refiere a extender los niveles de seguridad, en instalaciones de cualquier tipo, los sistemas más nacientes aportan mejores soluciones que los habituales. Atrás han quedado los sistemas de acceso, de guardias de seguridad. Asimismo, los controles de asistencia, de tarjetas que se agujeraban, también son cosa del pasado. La tecnología permite implementar mejores sistemas, que ofrecen resultados impresionantes.

Uno de los diseños biométricos, que más atrae la atención, es el de reconocimiento facial. Estos aparatos están basados en tecnología que captura los rasgos faciales de los individuos. Luego, estos detalles son almacenados en un banco de datos y cuando una persona re-visita a las instalaciones, el sistema de control de asistencia vuelve a capturar los detalles faciales del individuo y ejecuta un proceso de comparación, entre los detalles almacenados y los últimos. Cuando la comparación es positiva se da una señal que así lo hace saber.

Un sistema biométrico, de reconocimiento facial, consiste de una cámara que ayuda a capturar las imágenes de las personas. Además cuenta con un dispositivo que da la notificación de tiempo y una computadora que ayuda a grabar y archivar información. Estos sistemas son de fácil instalación y su mantenimiento es simple y económico.

El reconocimiento facial es una de las mejores soluciones para el control de asistencia, puesto que con él se elimina el uso de papel y bolígrafos. Los sistemas anteriores, que se hacían a mano, no eran precisos y era difícil almacenar todos los datos registrados. De este modo, el almacenamiento de estos datos era problemático, con el reconocimiento facial no hay que usar papeles y no hay que escribir reportes de ningún tipo. La información que el dispositivo captura es grabada de manera electrónica en una base de datos interna, lo que disminuye la posibilidad de que se pierdan datos.

Aparte de esto, los sistemas de reconocimiento facial, para el control de asistencia, cuentan con un reloj digital, lo que ofrece un nivel óptimo de precisión. Con este sistema las personas no pueden alterar la hora de llegada o de salida. Asimismo, el sistema se asegura de que cada persona sólo pueda reportar su ingreso o salida.


Con aras de aumentar la seguridad un control de acceso puede acudir a los sistemas biométricos y hacerse más fuerte, en comparación con los controles de acceso convencionales.